Estadounidenses cuentan con los ingresos del Seguro Social para su jubilación, según encuesta

Estadounidenses cuentan con los ingresos del Seguro Social para su jubilación, según encuesta Estadounidenses cuentan con los ingresos del Seguro Social para su jubilación, según encuesta

Estadounidenses cuentan con los ingresos del Seguro Social para su jubilación, según encuesta

A poco de cumplirse el 75o. aniversario del Seguro Social, AARP publicó los resultados de una nueva encuesta, que demuestra que más de 3 de cada 4 adultos mayores de 18 años (el 76%), entre ellos la gran mayoría de los adultos jóvenes de entre 18 y 29 años (el 62%), confían o esperan poder contar con los ingresos que el Seguro Social brinda durante la jubilación. La encuesta también reveló que la inmensa mayoría de los encuestados se opone al recorte de los beneficios del Seguro Social como forma de reducir el déficit (el 85%) y que la mayoría de los menores de 50 años (el 57%) apoya la inyección de ingresos en el sistema para que pueda continuar brindando el mismo nivel de beneficios en el futuro.

El objetivo de los cambios debe ser consolidar el programa, no reducir el déficitLa encuesta de AARP demostró que, sin perjuicio de la edad, el 85% de los adultos se opone a los recortes al Seguro Social como forma de reducir el déficit federal, y que más de siete de cada diez personas (el 72%) está muy en desacuerdo con esta posibilidad.

No obstante, existe un amplio apoyo a otros cambios destinados a mantener la solidez del programa para los futuros jubilados. A más de las tres cuartas partes de los adultos activos (el 76%) les preocupa no contar con suficiente dinero para vivir después de jubilarse. Es por eso que el 50% de los adultos activos aceptarían con gusto pagar impuestos más altos sobre sus salarios a fin de garantizar la vigencia del Seguro Social durante su jubilación, una opinión que se ha mantenido constante en el tiempo. Más de la mitad de los adultos menores de 50 años (el 57%) preferiría realizar más aportes al Seguro Social y obtener el mismo nivel de beneficios que el sistema brinda en la actualidad en lugar de mantener los impuestos sobre los salarios a las tasas actuales y recibir menos beneficios.

Ocho de cada diez estadounidenses mayores de 18 años (el 81%) cree que el Gobierno se ha comprometido con los estadounidenses a mantener el Seguro Social cuando se jubilen y que debe cumplir esa promesa. Asimismo, más de ocho de cada diez estadounidenses (el 83%) coincide en que, sin importar sus ingresos, quienes realizan aportes al Seguro Social deben recibir sus beneficios, una opinión que se ha mantenido constante en el tiempo.

"El mensaje de las personas de todas las edades al Gobierno es muy claro: no minen la seguridad en la jubilación, un cimiento que une a todos los estadounidenses", afirmó Nancy LeaMond, vicepresidenta ejecutiva de AARP. "Los estadounidenses consideran al Seguro Social como un beneficio que les corresponde luego de una ardua vida de trabajo". El apoyo al sistema no se ve afectado por la desconfianza, incluso entre los adultos más jóvenes.

Si bien durante los últimos 25 años ha crecido la desconfianza sobre el futuro del Seguro Social, los estadounidenses de todas las edades lo respaldan con vehemencia. De acuerdo con los resultados de encuestas anteriores, la gran mayoría de los estadounidenses (el 63%) considera que el Seguro Social es uno de los programas más importantes del país, y nueve de cada diez adultos jóvenes de entre 18 y 29 años (el 90%) afirma que el Seguro Social es un programa importante del Gobierno. Entre los trabajadores activos que confían en el futuro del Seguro Social, el 84% está de acuerdo con la afirmación de que "Tal vez no necesite el Seguro Social cuando me jubile, pero quiero estar seguro de que podré contar con él si lo necesito".

Asimismo, la menor confianza del público en el futuro del Seguro Social puede explicarse en parte por la falta de conocimiento acerca de su solvencia. Sólo uno de cada cinco estadounidenses (un 21%) sabía que si el fondo fiduciario del Seguro Social se agotara en el 2037, el programa podría continuar pagando beneficios reducidos.

"Una abrumadora mayoría de los estadounidenses es consciente de que el Seguro Social ha sido la fuente de sustento para millones de amigos, parientes y vecinos durante 75 años", indicó LeaMond. "Y, lo que es más importante, estas personas quieren estar seguras de que las generaciones futuras podrán contar con él. Aunque temen por su continuidad, los estadounidenses más jóvenes apoyan al programa de forma indiscutida y quieren estar seguros de que podrán acceder a sus beneficios cuando se jubilen".

Casi dos tercios de los estadounidenses mayores de 18 años (el 65%), incluido el 72% de los adultos que viven en hogares con ingresos inferiores a los $50.000, afirma que su familia se vería fuertemente afectada de reducirse los beneficios del Seguro Social. El 80% de los estadounidenses valora el aporte del Seguro Social para aligerar la carga financiera relacionada con el cuidado de los padres y 88% de los adultos no jubilados cree que el Seguro Social promueve la independencia de los estadounidenses mayores.

En todos los grupos de edades, cerca de ocho de cada diez estadounidenses encuestados (el 79%) coinciden en que el Seguro Social debe continuar brindando beneficios garantizados, en tanto una minoría (un 19%) considera que debería ser similar a una cuenta de inversión y, por ende, estar sujeto a riesgos. Asimismo, la mitad de los estadounidenses considera que los pagos del Seguro Social a los jubilados son demasiado bajos.

 

A poco de cumplirse el 75o. aniversario del Seguro Social, AARP publicó los resultados de una nueva encuesta, que demuestra que más de 3 de cada 4 adultos mayores de 18 años (el 76%), entre ellos la gran mayoría de los adultos jóvenes de entre 18 y 29 años (el 62%), confían o esperan poder contar con los ingresos que el Seguro Social brinda durante la jubilación. La encuesta también reveló que la inmensa mayoría de los encuestados se opone al recorte de los beneficios del Seguro Social como forma de reducir el déficit (el 85%) y que la mayoría de los menores de 50 años (el 57%) apoya la inyección de ingresos en el sistema para que pueda continuar brindando el mismo nivel de beneficios en el futuro.

El objetivo de los cambios debe ser consolidar el programa, no reducir el déficitLa encuesta de AARP demostró que, sin perjuicio de la edad, el 85% de los adultos se opone a los recortes al Seguro Social como forma de reducir el déficit federal, y que más de siete de cada diez personas (el 72%) está muy en desacuerdo con esta posibilidad.

No obstante, existe un amplio apoyo a otros cambios destinados a mantener la solidez del programa para los futuros jubilados. A más de las tres cuartas partes de los adultos activos (el 76%) les preocupa no contar con suficiente dinero para vivir después de jubilarse. Es por eso que el 50% de los adultos activos aceptarían con gusto pagar impuestos más altos sobre sus salarios a fin de garantizar la vigencia del Seguro Social durante su jubilación, una opinión que se ha mantenido constante en el tiempo. Más de la mitad de los adultos menores de 50 años (el 57%) preferiría realizar más aportes al Seguro Social y obtener el mismo nivel de beneficios que el sistema brinda en la actualidad en lugar de mantener los impuestos sobre los salarios a las tasas actuales y recibir menos beneficios.

Ocho de cada diez estadounidenses mayores de 18 años (el 81%) cree que el Gobierno se ha comprometido con los estadounidenses a mantener el Seguro Social cuando se jubilen y que debe cumplir esa promesa. Asimismo, más de ocho de cada diez estadounidenses (el 83%) coincide en que, sin importar sus ingresos, quienes realizan aportes al Seguro Social deben recibir sus beneficios, una opinión que se ha mantenido constante en el tiempo.

"El mensaje de las personas de todas las edades al Gobierno es muy claro: no minen la seguridad en la jubilación, un cimiento que une a todos los estadounidenses", afirmó Nancy LeaMond, vicepresidenta ejecutiva de AARP. "Los estadounidenses consideran al Seguro Social como un beneficio que les corresponde luego de una ardua vida de trabajo". El apoyo al sistema no se ve afectado por la desconfianza, incluso entre los adultos más jóvenes.

Si bien durante los últimos 25 años ha crecido la desconfianza sobre el futuro del Seguro Social, los estadounidenses de todas las edades lo respaldan con vehemencia. De acuerdo con los resultados de encuestas anteriores, la gran mayoría de los estadounidenses (el 63%) considera que el Seguro Social es uno de los programas más importantes del país, y nueve de cada diez adultos jóvenes de entre 18 y 29 años (el 90%) afirma que el Seguro Social es un programa importante del Gobierno. Entre los trabajadores activos que confían en el futuro del Seguro Social, el 84% está de acuerdo con la afirmación de que "Tal vez no necesite el Seguro Social cuando me jubile, pero quiero estar seguro de que podré contar con él si lo necesito".

Asimismo, la menor confianza del público en el futuro del Seguro Social puede explicarse en parte por la falta de conocimiento acerca de su solvencia. Sólo uno de cada cinco estadounidenses (un 21%) sabía que si el fondo fiduciario del Seguro Social se agotara en el 2037, el programa podría continuar pagando beneficios reducidos.

"Una abrumadora mayoría de los estadounidenses es consciente de que el Seguro Social ha sido la fuente de sustento para millones de amigos, parientes y vecinos durante 75 años", indicó LeaMond. "Y, lo que es más importante, estas personas quieren estar seguras de que las generaciones futuras podrán contar con él. Aunque temen por su continuidad, los estadounidenses más jóvenes apoyan al programa de forma indiscutida y quieren estar seguros de que podrán acceder a sus beneficios cuando se jubilen".

Casi dos tercios de los estadounidenses mayores de 18 años (el 65%), incluido el 72% de los adultos que viven en hogares con ingresos inferiores a los $50.000, afirma que su familia se vería fuertemente afectada de reducirse los beneficios del Seguro Social. El 80% de los estadounidenses valora el aporte del Seguro Social para aligerar la carga financiera relacionada con el cuidado de los padres y 88% de los adultos no jubilados cree que el Seguro Social promueve la independencia de los estadounidenses mayores.

En todos los grupos de edades, cerca de ocho de cada diez estadounidenses encuestados (el 79%) coinciden en que el Seguro Social debe continuar brindando beneficios garantizados, en tanto una minoría (un 19%) considera que debería ser similar a una cuenta de inversión y, por ende, estar sujeto a riesgos. Asimismo, la mitad de los estadounidenses considera que los pagos del Seguro Social a los jubilados son demasiado bajos.

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