Jake Schreier conquista Sitges con un robot que "refleja la condición humana"

Un robot que, paradójicamente, "refleja la condición humana", ha conquistado el Festival de Cine Fantástico de Sitges (noreste de España) como protagonista de la ópera prima de Jake Schreier, el filme de ciencia-ficción "Robot & Frank".Considerado como uno de los mejores filmes vistos hasta ahora en el festival, Schreier arma una historia, de la mano del guionista Christopher Ford, ubicada en un futuro próximo y en la que el siempre solvente Frank Langella da vida a Frank, un anciano con pérdidas de memoria.Ante esta problemática, sus hijos Hunter y Madison, que viven alejados de él, deciden darle como compañía a un androide, con el que acabará teniendo una buena amistad, a pesar de sus iniciales reticencias, y con el que también recuperará su antigua "profesión" de ladrón de joyas.El joven Jake Schreier, miembro fundador del colectivo Waverly Film, integrado por cineastas de Brooklyn, señaló hoy en rueda de prensa que con Christopher Ford habían reflexionado en ocasiones sobre el hecho de que en Japón ante el envejecimiento de la población se esté trabajando con prototipos de robot para que atiendan a las personas mayores.Además, Ford conocía de cerca esta situación al tener sus padres que cuidar a sus abuelos, a más de cinco horas de coche de su residencia habitual.Empezaron a fijar el proyecto y acordaron que el robot no podía tener rostro para que el espectador experimentase las mismas sensaciones que Frank, que pasa de la extrañeza al cariño, ante la albina máquina.El director norteamericano indicó, asimismo, que se trataba de ofrecer la visión de que la vejez comporta algunas pérdidas y de que un robot puede acabar humanizando a las personas.Respecto de las nuevas tecnologías, él ha advertido que no tiene ningún problema en utilizar tabletas para leer libros, a diferencia de la bibliotecaria de la película interpretada por Susan Sarandon, pero reconoce que la tecnología "depende de cómo se utiliza" puede ser buena o mala.Por otra parte, entiende que en esta historia queda reflejado que Frank ha "estropeado" a lo largo de su vida sus relaciones familiares y "será el robot el que le permitirá la oportunidad de arreglarlas".La película, entiende su director, "no intenta decir que Frank cambia por completo, pero sí que se da cuenta de todo lo que ha hecho en el pasado".Con un elenco de actores que se complementa con James Marsden, Liv Tyler y Peter Sarsgaard, el debutante realizador ha subrayado que en una película independiente siempre es muy importante el proceso de selección para poder obtener luego una buena financiación."Y ayuda mucho encontrar a actores conocidos como Frank Langella, un actor increíble, con el que todo el mundo quiere trabajar", ha apostillado.

Un robot que, paradójicamente, "refleja la condición humana", ha conquistado el Festival de Cine Fantástico de Sitges (noreste de España) como protagonista de la ópera prima de Jake Schreier, el filme de ciencia-ficción "Robot & Frank".Considerado como uno de los mejores filmes vistos hasta ahora en el festival, Schreier arma una historia, de la mano del guionista Christopher Ford, ubicada en un futuro próximo y en la que el siempre solvente Frank Langella da vida a Frank, un anciano con pérdidas de memoria.Ante esta problemática, sus hijos Hunter y Madison, que viven alejados de él, deciden darle como compañía a un androide, con el que acabará teniendo una buena amistad, a pesar de sus iniciales reticencias, y con el que también recuperará su antigua "profesión" de ladrón de joyas.El joven Jake Schreier, miembro fundador del colectivo Waverly Film, integrado por cineastas de Brooklyn, señaló hoy en rueda de prensa que con Christopher Ford habían reflexionado en ocasiones sobre el hecho de que en Japón ante el envejecimiento de la población se esté trabajando con prototipos de robot para que atiendan a las personas mayores.Además, Ford conocía de cerca esta situación al tener sus padres que cuidar a sus abuelos, a más de cinco horas de coche de su residencia habitual.Empezaron a fijar el proyecto y acordaron que el robot no podía tener rostro para que el espectador experimentase las mismas sensaciones que Frank, que pasa de la extrañeza al cariño, ante la albina máquina.El director norteamericano indicó, asimismo, que se trataba de ofrecer la visión de que la vejez comporta algunas pérdidas y de que un robot puede acabar humanizando a las personas.Respecto de las nuevas tecnologías, él ha advertido que no tiene ningún problema en utilizar tabletas para leer libros, a diferencia de la bibliotecaria de la película interpretada por Susan Sarandon, pero reconoce que la tecnología "depende de cómo se utiliza" puede ser buena o mala.Por otra parte, entiende que en esta historia queda reflejado que Frank ha "estropeado" a lo largo de su vida sus relaciones familiares y "será el robot el que le permitirá la oportunidad de arreglarlas".La película, entiende su director, "no intenta decir que Frank cambia por completo, pero sí que se da cuenta de todo lo que ha hecho en el pasado".Con un elenco de actores que se complementa con James Marsden, Liv Tyler y Peter Sarsgaard, el debutante realizador ha subrayado que en una película independiente siempre es muy importante el proceso de selección para poder obtener luego una buena financiación."Y ayuda mucho encontrar a actores conocidos como Frank Langella, un actor increíble, con el que todo el mundo quiere trabajar", ha apostillado.

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