Victoria de Suecia pone de moda el camafeo

Victoria de Suecia "ha revitalizado el uso del camafeo" entre las mujeres jóvenes, asegura Consuelo Sierra, una anticuaria española especializada en joyería antigua, gemóloga y especialista en diamantes.Cuando hace dos años, la heredera al trono de sueco eligió lucir el día de su enlace la Tiara de Camafeos con la que se casó su madre, la reina Silvia, y que fue regalo de Napoleón Bonaparte a su esposa Josefina, no imaginaba que iba a hacer resurgir una tendencia de siglos pasados.Sin embargo, Consuelo Sierra asegura que ha sido su imagen la que ha servido para que las nuevas generaciones hagan un hueco a este clásico del joyero femenino.Pendientes, broches y colgantes de este particular diseño, con imágenes o paisajes se agolpan en diferentes estilos en sus expositores.El gusto de los actuales compradores de joyas se dirige hacia una "pieza singular, única y a buen precio, que se distinga de la oferta que hay en la calle", que califica de muy limitada.Acusa de falta de imaginación "y creatividad" a la joyería moderna."Se vive de la marca. De una pieza que sea identificable a lo lejos para entrar en un estatus reconocible".Durante la exposición "Joyería antigua en la Europa de los siglos XVIII, XIX y XX" que se puede contemplar en su tienda, Sierra muestra una galería de delicadas piezas de todo el viejo continente "que tienen en común materiales y técnicas de trabajo".En sus paneles se encuentran diseños y gemas representativas de Irlanda, Polonia o el País de Gales.Corales de piel de ángel de Córcega o Nápoles se contraponen al rojo más intenso de los del Mar de Alborán.Los citrinos, topacios y amatistas constituyen los grandes grupos de color.La especialista en joyas antiguas cuenta que el descubrimiento de las minas de piedras de Brasil supuso una revolución y "una explosión de color" en el mundo de la joyería."Hasta ese momento, solo se utilizaba el diamante como joya de noche y a partir de entonces surgen las joyas de día llenas de color", relata.Un diminuto, pero llamativo reloj que tiene un "paralelo" en el Museo Patek Philippe de Ginebra está entre los destacados de la exposición.Estas históricas piezas pasan a formar parte de coleccionistas o joyerías debido, en algunos casos, a "circunstancias económicas" o a un deseo por depurar el patrimonio familiar de piezas por las que generaciones posteriores no tienen apego."Las generaciones cambian y no a todo el mundo le gusta lo mismo", dice. Aquellos que estén pensando en comenzar su propia colección y encuentren en sus posibilidades económicas una limitación, la experta les anima a hacerlo."Por menos de 100 euros se puede adquirir una pieza de plata, con piedras modestas y un trabajo excepcional, que sea singular y que tenga bibliografía".La exposición de joyas antiguas se puede contemplar dentro de la II Fashion Festival Week, que organiza el centro Moda Shopping de Madrid hasta el 6 de octubre.

Victoria de Suecia "ha revitalizado el uso del camafeo" entre las mujeres jóvenes, asegura Consuelo Sierra, una anticuaria española especializada en joyería antigua, gemóloga y especialista en diamantes.Cuando hace dos años, la heredera al trono de sueco eligió lucir el día de su enlace la Tiara de Camafeos con la que se casó su madre, la reina Silvia, y que fue regalo de Napoleón Bonaparte a su esposa Josefina, no imaginaba que iba a hacer resurgir una tendencia de siglos pasados.Sin embargo, Consuelo Sierra asegura que ha sido su imagen la que ha servido para que las nuevas generaciones hagan un hueco a este clásico del joyero femenino.Pendientes, broches y colgantes de este particular diseño, con imágenes o paisajes se agolpan en diferentes estilos en sus expositores.El gusto de los actuales compradores de joyas se dirige hacia una "pieza singular, única y a buen precio, que se distinga de la oferta que hay en la calle", que califica de muy limitada.Acusa de falta de imaginación "y creatividad" a la joyería moderna."Se vive de la marca. De una pieza que sea identificable a lo lejos para entrar en un estatus reconocible".Durante la exposición "Joyería antigua en la Europa de los siglos XVIII, XIX y XX" que se puede contemplar en su tienda, Sierra muestra una galería de delicadas piezas de todo el viejo continente "que tienen en común materiales y técnicas de trabajo".En sus paneles se encuentran diseños y gemas representativas de Irlanda, Polonia o el País de Gales.Corales de piel de ángel de Córcega o Nápoles se contraponen al rojo más intenso de los del Mar de Alborán.Los citrinos, topacios y amatistas constituyen los grandes grupos de color.La especialista en joyas antiguas cuenta que el descubrimiento de las minas de piedras de Brasil supuso una revolución y "una explosión de color" en el mundo de la joyería."Hasta ese momento, solo se utilizaba el diamante como joya de noche y a partir de entonces surgen las joyas de día llenas de color", relata.Un diminuto, pero llamativo reloj que tiene un "paralelo" en el Museo Patek Philippe de Ginebra está entre los destacados de la exposición.Estas históricas piezas pasan a formar parte de coleccionistas o joyerías debido, en algunos casos, a "circunstancias económicas" o a un deseo por depurar el patrimonio familiar de piezas por las que generaciones posteriores no tienen apego."Las generaciones cambian y no a todo el mundo le gusta lo mismo", dice. Aquellos que estén pensando en comenzar su propia colección y encuentren en sus posibilidades económicas una limitación, la experta les anima a hacerlo."Por menos de 100 euros se puede adquirir una pieza de plata, con piedras modestas y un trabajo excepcional, que sea singular y que tenga bibliografía".La exposición de joyas antiguas se puede contemplar dentro de la II Fashion Festival Week, que organiza el centro Moda Shopping de Madrid hasta el 6 de octubre.

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