Un científico español lidera un estudio de la estructura interna del volcán Etna

El volcán Etna escupe lava durante una erupción, en Sicilia, Italia, en abril de 2013. EFE/Archivo El volcán Etna escupe lava durante una erupción, en Sicilia, Italia, en abril de 2013. EFE/Archivo

El volcán Etna escupe lava durante una erupción, en Sicilia, Italia, en abril de 2013. EFE/Archivo

Un científico español liderará un experimento, pionero en el mundo, para determinar la estructura interna en alta resolución del volcán Etna, en Sicilia (Italia), el más activo de Europa.El responsable del trabajo será Jesús Ibáñez, catedrático de Física de la Tierra de la Universidad española de Granada y jefe de la Unidad Funcional de Sismología Volcánica del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan).Este experimento está integrado en el proyecto europeo denominado MEDiterranean SUpersite Volcanoes (MED-SUV) Project.Estará coordinado por el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) de Italia y en él participarán más de 60 investigadores de Italia, Alemania, Reino Unido, Irlanda, Francia, Portugal, Malta, Rusia, Estados Unidos, México y España.Según Involcan, una de las grandes innovaciones del proyecto se basa en la integración y uso conjunto de datos geofísicos, marinos y terrestres asociados a la estructura interna del volcán Etna y de las islas Eolias.Para ello se desplegará nueva instrumentación geofísica y se desarrollarán nuevos sistemas de registro y vigilancia de volcanes activos, y está previsto inducir de manera artificial señales sísmicas tanto en mar como en tierra.La señales se registrarán en una red sísmica muy densa "jamás" desplegada hasta ahora en esa región italiana.Las señales sísmicas que se generarán en el mar se realizarán mediante el uso de generadores de aire comprimido.En el ámbito terrestre se realizarán al menos quince explosiones en sondeos profundos de más de cien metros con cargas explosivas de alta potencia.Todas las señales sísmicas se registrarán en una red sísmica compuesta por más de 170 sismógrafos, lo que supondrá registrar en su totalidad más de un millón de sismogramas.A las señales sísmicas artificiales se unirán los registros obtenidos con terremotos naturales de la región, y la combinación y volumen de datos, junto con el uso de otros datos geofísicos es un "hito hasta ahora no realizado en ningún volcán del mundo", asegura Involcan.De manera conjunta se analizarán otros datos geofísicos como el campo magnético y gravimétrico terrestre.El principal objetivo es obtener una inversión conjunta de todos los datos y conocer la estructura tridimensional de la litosfera y manto superior de la región volcánica y hacer progresos en el conocimiento de la dinámica magmática y eruptiva de la región.

Un científico español liderará un experimento, pionero en el mundo, para determinar la estructura interna en alta resolución del volcán Etna, en Sicilia (Italia), el más activo de Europa.El responsable del trabajo será Jesús Ibáñez, catedrático de Física de la Tierra de la Universidad española de Granada y jefe de la Unidad Funcional de Sismología Volcánica del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan).Este experimento está integrado en el proyecto europeo denominado MEDiterranean SUpersite Volcanoes (MED-SUV) Project.Estará coordinado por el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) de Italia y en él participarán más de 60 investigadores de Italia, Alemania, Reino Unido, Irlanda, Francia, Portugal, Malta, Rusia, Estados Unidos, México y España.Según Involcan, una de las grandes innovaciones del proyecto se basa en la integración y uso conjunto de datos geofísicos, marinos y terrestres asociados a la estructura interna del volcán Etna y de las islas Eolias.Para ello se desplegará nueva instrumentación geofísica y se desarrollarán nuevos sistemas de registro y vigilancia de volcanes activos, y está previsto inducir de manera artificial señales sísmicas tanto en mar como en tierra.La señales se registrarán en una red sísmica muy densa "jamás" desplegada hasta ahora en esa región italiana.Las señales sísmicas que se generarán en el mar se realizarán mediante el uso de generadores de aire comprimido.En el ámbito terrestre se realizarán al menos quince explosiones en sondeos profundos de más de cien metros con cargas explosivas de alta potencia.Todas las señales sísmicas se registrarán en una red sísmica compuesta por más de 170 sismógrafos, lo que supondrá registrar en su totalidad más de un millón de sismogramas.A las señales sísmicas artificiales se unirán los registros obtenidos con terremotos naturales de la región, y la combinación y volumen de datos, junto con el uso de otros datos geofísicos es un "hito hasta ahora no realizado en ningún volcán del mundo", asegura Involcan.De manera conjunta se analizarán otros datos geofísicos como el campo magnético y gravimétrico terrestre.El principal objetivo es obtener una inversión conjunta de todos los datos y conocer la estructura tridimensional de la litosfera y manto superior de la región volcánica y hacer progresos en el conocimiento de la dinámica magmática y eruptiva de la región.

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