El Banco de Japón sigue "alerta" ante el panorama global pero sin nuevas medidas

El Banco de Japón (BOJ) mantuvo hoy los tipos de interés entre el 0 y el 0,1 por ciento y evitó aplicar nuevas medidas de estímulo tras las decididas el mes pasado, al tiempo que advirtió de riesgos por la "elevada incertidumbre" en la economía global.La entidad decidió mantener intacto el tamaño de su programa de compra de activos, su principal instrumento para inyectar liquidez al sistema, tras ampliarlo el mes pasado en 10 billones de yenes (unos 97.800 millones de euros) hasta 80 billones de yenes (unos 782.400 millones de euros).Pese a los efectos que tiene para Japón la continuada reducción de las exportaciones (que suponen un 60 por ciento de su PIB) a Europa y China, el BOJ ha optado, tal como apuntaban los expertos, por evaluar primero en profundidad los efectos de la ampliación del programa de compra de activos anunciada el 19 de septiembre.La reunión mensual del emisor nipón concluyó un día después de que el Banco Central Europeo (BCE) comunicara su decisión de dejar en el 0,75 por ciento los tipos en el Viejo Continente, donde los analistas tampoco esperan de momento nuevas medidas flexibilizadoras para encarar la actual crisis de deuda.Además, se produjo en vísperas de que los gobernadores de los bancos centrales de medio mundo se congreguen precisamente en Tokio la semana próxima para analizar la tesitura global con motivo de las asambleas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).Durante la cita en la capital nipona, el FMI publicará varios informes, entre ellos el de Perspectivas de la economía mundial, que pueden condicionar en buena medida los próximos movimientos de los principales organismos monetarios del planeta.El Banco de Japón tiene previsto a finales de este mes presentar su propio informe semestral de perspectivas, en el que podría revisar a la baja su previsión de crecimiento del PIB nipón para el año fiscal 2013, actualmente en el 1,7 por ciento.En su informe mensual emitido hoy, el organismo nipón destacó que muchas potencias "se han adentrado aún más en una fase de desaceleración", y que la crisis europea constituye aún el primer y principal desafío para la economía global, lo que conforma un panorama caracterizado por un "alto grado de incertidumbre".También advirtió de la necesidad de "prestar especial atención a los desarrollos en los mercados financieros", aunque reconoció que en las últimas semanas "los inversores han mostrado una menor aversión al riesgo" pese a la persistencia de la crisis de deuda soberana en la zona del euro.El BOJ señaló además que el índice de precios al consumo (IPC) sigue en torno a 0, aún lejos del objetivo de la institución, que busca lograr la estabilidad de precios con una inflación en torno al 1 por ciento a medio plazo, para terminar con la deflación endémica de la tercera economía mundial.El organismo insistió en no anunciar hoy medidas de flexibilización pese a la presión política que ha aflorado en Japón en los últimos días, personificada en el nuevo ministro de Política Económica y Fiscal, Seiji Maehara.Maehara, que ha sugerido la compra de bonos extranjeros para combatir la deflación y debilitar el yen (aunque el Ministerio de Finanzas y el BOJ ven inviable esta operación por ley), asistió hoy a la reunión del emisor para pedir "medidas de flexibilización contundentes", según la agencia local Kyodo.La ley permite tanto al ministro de Finanzas como al de Política Económica y Fiscal estar presentes en estas reuniones, aunque en ellas solo pueden expresar opiniones y propuestas y no tienen derecho a voto. Andrés Sánchez Braun

El Banco de Japón (BOJ) mantuvo hoy los tipos de interés entre el 0 y el 0,1 por ciento y evitó aplicar nuevas medidas de estímulo tras las decididas el mes pasado, al tiempo que advirtió de riesgos por la "elevada incertidumbre" en la economía global.La entidad decidió mantener intacto el tamaño de su programa de compra de activos, su principal instrumento para inyectar liquidez al sistema, tras ampliarlo el mes pasado en 10 billones de yenes (unos 97.800 millones de euros) hasta 80 billones de yenes (unos 782.400 millones de euros).Pese a los efectos que tiene para Japón la continuada reducción de las exportaciones (que suponen un 60 por ciento de su PIB) a Europa y China, el BOJ ha optado, tal como apuntaban los expertos, por evaluar primero en profundidad los efectos de la ampliación del programa de compra de activos anunciada el 19 de septiembre.La reunión mensual del emisor nipón concluyó un día después de que el Banco Central Europeo (BCE) comunicara su decisión de dejar en el 0,75 por ciento los tipos en el Viejo Continente, donde los analistas tampoco esperan de momento nuevas medidas flexibilizadoras para encarar la actual crisis de deuda.Además, se produjo en vísperas de que los gobernadores de los bancos centrales de medio mundo se congreguen precisamente en Tokio la semana próxima para analizar la tesitura global con motivo de las asambleas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).Durante la cita en la capital nipona, el FMI publicará varios informes, entre ellos el de Perspectivas de la economía mundial, que pueden condicionar en buena medida los próximos movimientos de los principales organismos monetarios del planeta.El Banco de Japón tiene previsto a finales de este mes presentar su propio informe semestral de perspectivas, en el que podría revisar a la baja su previsión de crecimiento del PIB nipón para el año fiscal 2013, actualmente en el 1,7 por ciento.En su informe mensual emitido hoy, el organismo nipón destacó que muchas potencias "se han adentrado aún más en una fase de desaceleración", y que la crisis europea constituye aún el primer y principal desafío para la economía global, lo que conforma un panorama caracterizado por un "alto grado de incertidumbre".También advirtió de la necesidad de "prestar especial atención a los desarrollos en los mercados financieros", aunque reconoció que en las últimas semanas "los inversores han mostrado una menor aversión al riesgo" pese a la persistencia de la crisis de deuda soberana en la zona del euro.El BOJ señaló además que el índice de precios al consumo (IPC) sigue en torno a 0, aún lejos del objetivo de la institución, que busca lograr la estabilidad de precios con una inflación en torno al 1 por ciento a medio plazo, para terminar con la deflación endémica de la tercera economía mundial.El organismo insistió en no anunciar hoy medidas de flexibilización pese a la presión política que ha aflorado en Japón en los últimos días, personificada en el nuevo ministro de Política Económica y Fiscal, Seiji Maehara.Maehara, que ha sugerido la compra de bonos extranjeros para combatir la deflación y debilitar el yen (aunque el Ministerio de Finanzas y el BOJ ven inviable esta operación por ley), asistió hoy a la reunión del emisor para pedir "medidas de flexibilización contundentes", según la agencia local Kyodo.La ley permite tanto al ministro de Finanzas como al de Política Económica y Fiscal estar presentes en estas reuniones, aunque en ellas solo pueden expresar opiniones y propuestas y no tienen derecho a voto. Andrés Sánchez Braun

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