Francia pide solucionar rápido los problemas de Grecia, España y los bancos

El ministro francés de Finanzas, Pierre Moscovici, insistió en que lo peor de la crisis en la zona euro ya ha pasado, y que la vuelta de la confianza dependerá de solucionar rápido los problemas de Grecia, de España y de la supervisión bancaria."Salimos de una crisis existencial gracias al cambio de actitud del BCE (Banco Central Europeo), al paquete de crecimiento, al MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad), a la ratificación del tratado", destacó Moscovici en una entrevista que el diario económico francés "Les Echos" publica hoy, horas antes del inicio de la cumbre europea.En línea con las declaraciones ayer del presidente francés, François Hollande, su titular de Finanzas fijó las que a su juicio son las tres urgencias para la eurozona."Ahora -explicó- hay que aportar soluciones a corto plazo para Grecia y España y avanzar de forma ambiciosa en la supervisión bancaria. Si se solucionan estos tres problemas, la confianza volverá verdaderamente".Moscovici se felicitó por haber dejado atrás la etapa de la "acusación de forma permanente de la zona euro" y, respecto a la voluntad alemana de avanzar en una integración, señaló que "no tenemos miedo" y recordó que Hollande ha hablado incluso de "unión política. Pero con una condición: integración y solidaridad deben ir a la par"."Los pueblos deben percibir esta dimensión económica y social, constatar realizaciones concretas. Si no, el contador se quedará bloqueado y los franceses no querrán nuevos avances", concluyó.El ministro francés reafirmó su objetivo de reducir el déficit público francés al 3 % del Producto Interior Bruto (PIB) en 2013, tras el 4,5 % que pretende conseguir este año: "es imperativo, debe cumplirse, es una cuestión de credibilidad".Paralelamente, dijo haber recibido "con interés" el debate abierto por el Fondo Monetario Internacional (FMI) al plantear retrasar los plazos de disminución del déficit para no impedir que haya crecimiento.No obstante, puntualizó que Francia no ha pedido ningún plazo suplementario ni ha abogado por un retraso.Y a la pregunta de si lo hará a la vista de las pobres previsiones de crecimiento para 2013 (un 0,8 % para Francia, según el Gobierno), respondió que "la salida de la crisis europea será decisiva. Y de todas formas, si no se produjera, la cuestión del ritmo de reducción del déficit no se planteará sólo en Francia, sino a nivel europeo".

El ministro francés de Finanzas, Pierre Moscovici, insistió en que lo peor de la crisis en la zona euro ya ha pasado, y que la vuelta de la confianza dependerá de solucionar rápido los problemas de Grecia, de España y de la supervisión bancaria."Salimos de una crisis existencial gracias al cambio de actitud del BCE (Banco Central Europeo), al paquete de crecimiento, al MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad), a la ratificación del tratado", destacó Moscovici en una entrevista que el diario económico francés "Les Echos" publica hoy, horas antes del inicio de la cumbre europea.En línea con las declaraciones ayer del presidente francés, François Hollande, su titular de Finanzas fijó las que a su juicio son las tres urgencias para la eurozona."Ahora -explicó- hay que aportar soluciones a corto plazo para Grecia y España y avanzar de forma ambiciosa en la supervisión bancaria. Si se solucionan estos tres problemas, la confianza volverá verdaderamente".Moscovici se felicitó por haber dejado atrás la etapa de la "acusación de forma permanente de la zona euro" y, respecto a la voluntad alemana de avanzar en una integración, señaló que "no tenemos miedo" y recordó que Hollande ha hablado incluso de "unión política. Pero con una condición: integración y solidaridad deben ir a la par"."Los pueblos deben percibir esta dimensión económica y social, constatar realizaciones concretas. Si no, el contador se quedará bloqueado y los franceses no querrán nuevos avances", concluyó.El ministro francés reafirmó su objetivo de reducir el déficit público francés al 3 % del Producto Interior Bruto (PIB) en 2013, tras el 4,5 % que pretende conseguir este año: "es imperativo, debe cumplirse, es una cuestión de credibilidad".Paralelamente, dijo haber recibido "con interés" el debate abierto por el Fondo Monetario Internacional (FMI) al plantear retrasar los plazos de disminución del déficit para no impedir que haya crecimiento.No obstante, puntualizó que Francia no ha pedido ningún plazo suplementario ni ha abogado por un retraso.Y a la pregunta de si lo hará a la vista de las pobres previsiones de crecimiento para 2013 (un 0,8 % para Francia, según el Gobierno), respondió que "la salida de la crisis europea será decisiva. Y de todas formas, si no se produjera, la cuestión del ritmo de reducción del déficit no se planteará sólo en Francia, sino a nivel europeo".

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