Grecia inaugura hoy oficialmente su semestre de presidencia de la UE

El presidente del Ejecutivo comunitario, José Manuel Durao Barroso (d), recibe al al primer ministro de Grecia, Antonis Samaras, antes de una reunión en la sede de la Comisión Europea en Bruselas (Bélgica). EFE/Archivo El presidente del Ejecutivo comunitario, José Manuel Durao Barroso (d), recibe al al primer ministro de Grecia, Antonis Samaras, antes de una reunión en la sede de la Comisión Europea en Bruselas (Bélgica). EFE/Archivo

El presidente del Ejecutivo comunitario, José Manuel Durao Barroso (d), recibe al al primer ministro de Grecia, Antonis Samaras, antes de una reunión en la sede de la Comisión Europea en Bruselas (Bélgica). EFE/Archivo

El primer ministro griego, Andonis Samarás, y el colegio de comisarios europeos inaugurarán hoy oficialmente la presidencia helena de la UE, un semestre que estará marcado por la austeridad y durante la que se celebrarán elecciones al Parlamento Europeo.La reunión de Samarás con los comisarios se celebrará en el palacio de exposiciones y congresos Zappeion, lugar que acogerá la mayoría de las reuniones durante esta presidencia, que el Gobierno griego quiere convertir en la más austera de los últimos años.En total se han presupuestado cincuenta millones de euros, doce millones más de lo que ha costado la reciente presidencia lituana.Durante los próximos seis meses se celebrarán en Grecia 14 reuniones ministeriales, 35 encuentros de alto nivel, 57 grupos de trabajo y 33 conferencias, casi todos en Atenas, con excepción de una cita de los ministros de Exteriores que tendrá lugar en una localidad a 30 kilómetros de la capital.La presidencia griega estará marcada por una serie de limitaciones, como la presencia casi permanente de la troika de acreedores o un calendario electoral que acortará de facto la agenda de trabajo.A finales de mayo se celebran comicios municipales y regionales, que pueden ser decisivos para la supervivencia del Gobierno bipartito de conservadores y socialdemócratas, y elecciones al Parlamento Europeo, por lo que el último mes de la presidencia estará prácticamente paralizado.Pese a todo, Atenas ha diseñado una agenda ambiciosa formada por cuatro pilares, todos de cardinal importancia para los países del sur de Europa, y en los que espera avances sustanciales: crecimiento y empleo, unión bancaria, política de inmigración y una estrategia marítima común.Grecia espera dar un impulso palpable a los programas de lucha contra el desempleo juvenil, una de las principales lacras del sur europeo, que en Grecia afecta al 60 % de los menos de 25 años.Además, confía en avanzar en el proyecto de la unión monetaria, con la vista puesta sobre todo en mecanismos que sirvan para superar el fuerte diferencial que hay entre el norte y el sur en el coste del crédito y mejorar así la liquidez de las pymes.En política de inmigración, Atenas confía en lograr un reparto más equilibrado de los inmigrantes indocumentados, un problema que pesa sobre países como Grecia, Italia, España, Chipre o Malta, las puertas de entrada hacia Europea para las miles de personas que todos los años escapan de la miseria o de conflictos armados en sus países de origen.Finalmente, Grecia espera buscar apoyos a la idea de una estrategia marítima que englobe todo lo relacionado con el mar, desde la pesca y el tráfico naval, hasta la explotación de recursos energéticos y la política de seguridad.Una de las principales limitaciones de la presidencia la impone el propio calendario, pues a finales de abril se disolverá el Parlamento Europeo y expirará el mandato del presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso.Con vistas a las elecciones europeas, uno de los acentos de este semestre de presidencia estará, según ha señalado en las últimas semanas el Gobierno, en hacer frente al creciente euroescepticismo poniendo más de relieve el carácter solidario de la Unión.En el plano interno, las dificultades no son pocas, y además de la omnipresencia de la troika, que aterrizará en Atenas el próximo día 15, el Gobierno tiene que lidiar con una extrema fragilidad interna; desde el pasado 21 de diciembre, los dos partidos de la coalición tan solo cuentan ya con dos escaños por encima de la mayoría absoluta.

El primer ministro griego, Andonis Samarás, y el colegio de comisarios europeos inaugurarán hoy oficialmente la presidencia helena de la UE, un semestre que estará marcado por la austeridad y durante la que se celebrarán elecciones al Parlamento Europeo.La reunión de Samarás con los comisarios se celebrará en el palacio de exposiciones y congresos Zappeion, lugar que acogerá la mayoría de las reuniones durante esta presidencia, que el Gobierno griego quiere convertir en la más austera de los últimos años.En total se han presupuestado cincuenta millones de euros, doce millones más de lo que ha costado la reciente presidencia lituana.Durante los próximos seis meses se celebrarán en Grecia 14 reuniones ministeriales, 35 encuentros de alto nivel, 57 grupos de trabajo y 33 conferencias, casi todos en Atenas, con excepción de una cita de los ministros de Exteriores que tendrá lugar en una localidad a 30 kilómetros de la capital.La presidencia griega estará marcada por una serie de limitaciones, como la presencia casi permanente de la troika de acreedores o un calendario electoral que acortará de facto la agenda de trabajo.A finales de mayo se celebran comicios municipales y regionales, que pueden ser decisivos para la supervivencia del Gobierno bipartito de conservadores y socialdemócratas, y elecciones al Parlamento Europeo, por lo que el último mes de la presidencia estará prácticamente paralizado.Pese a todo, Atenas ha diseñado una agenda ambiciosa formada por cuatro pilares, todos de cardinal importancia para los países del sur de Europa, y en los que espera avances sustanciales: crecimiento y empleo, unión bancaria, política de inmigración y una estrategia marítima común.Grecia espera dar un impulso palpable a los programas de lucha contra el desempleo juvenil, una de las principales lacras del sur europeo, que en Grecia afecta al 60 % de los menos de 25 años.Además, confía en avanzar en el proyecto de la unión monetaria, con la vista puesta sobre todo en mecanismos que sirvan para superar el fuerte diferencial que hay entre el norte y el sur en el coste del crédito y mejorar así la liquidez de las pymes.En política de inmigración, Atenas confía en lograr un reparto más equilibrado de los inmigrantes indocumentados, un problema que pesa sobre países como Grecia, Italia, España, Chipre o Malta, las puertas de entrada hacia Europea para las miles de personas que todos los años escapan de la miseria o de conflictos armados en sus países de origen.Finalmente, Grecia espera buscar apoyos a la idea de una estrategia marítima que englobe todo lo relacionado con el mar, desde la pesca y el tráfico naval, hasta la explotación de recursos energéticos y la política de seguridad.Una de las principales limitaciones de la presidencia la impone el propio calendario, pues a finales de abril se disolverá el Parlamento Europeo y expirará el mandato del presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso.Con vistas a las elecciones europeas, uno de los acentos de este semestre de presidencia estará, según ha señalado en las últimas semanas el Gobierno, en hacer frente al creciente euroescepticismo poniendo más de relieve el carácter solidario de la Unión.En el plano interno, las dificultades no son pocas, y además de la omnipresencia de la troika, que aterrizará en Atenas el próximo día 15, el Gobierno tiene que lidiar con una extrema fragilidad interna; desde el pasado 21 de diciembre, los dos partidos de la coalición tan solo cuentan ya con dos escaños por encima de la mayoría absoluta.

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