Grupos de expertos proponen separar algunas actividades de inversión de la banca comercial

Un panel de expertos encabezado por el gobernador del Banco de Finlandia y excomisario, Erkki Liikanen, recomendó hoy a la CE que obligue a los bancos europeos a separar ciertas actividades de inversión arriesgadas de la banca comercial.En un informe sobre posibles reformas estructurales en el sector bancario de la Unión Europea (UE), presentado hoy en rueda de prensa por Liikanen en presencia del comisario de Mercado Interior y Servicios Financieros, Michel Barnier, los expertos de alto nivel se abstienen de recomendar la separación jurídica plena de la banca de inversión de la rama comercial.El grupo, formado por miembros que representan un amplio rango de intereses y que van desde clientes de servicios financieros a exbanqueros, reguladores y economistas, "ha concluido que es necesario exigir la separación jurídica de ciertas actividades financieras particularmente arriesgadas de los bancos que tienen depósitos dentro del grupo bancario".El panel recomienda que las actividades que deben ser incorporadas a otra entidad legal sean las de las operaciones con valores y derivados realizadas por una entidad por cuenta de la propia sociedad, no de sus clientes, es decir que arriesgan su propio capital ("proprietary trading").También se refiere a ciertas otras actividades estrechamente vinculadas a los mercados de derivados y títulos.Estas actividades pueden ser reubicadas en una entidad con propia estructura jurídica en la forma de una firma de inversión o de un banco dentro del grupo.En la misma, debe integrarse cualquier préstamo, compromiso crediticio o exposiciones crediticias no garantizadas a fondos de alto riesgo (incluido la intermediación principal para esos fondos), vehículos de inversión estructurada y otras actividades y entidades de naturaleza comparable, así como inversiones de capital riesgo.Estos requisitos se deben aplicar a nivel consolidado y al de filiales, apuntan los expertos.El grupo de alto nivel sugiere que la separación tendría que ser obligatoria solamente si las actividades de inversión señaladas en el informe suman un importante porcentaje del negocio o si el volumen de las mismas puede ser considerado significativo desde el punto de vista de la estabilidad financiera.Según el denominado plan Liikanen, cualquier banco tendría que separar ciertas actividades de su rama comercial si su cartera de negociación excede el umbral de entre el 15 % y el 25 % del total de los activos de la entidad o un volumen de 100.000 millones de euros.En una segunda fase, los reguladores podrían determinar una necesaria separación basándose en un porcentaje de activos afectados que tendría que proponer la Comisión Europea (CE).

Un panel de expertos encabezado por el gobernador del Banco de Finlandia y excomisario, Erkki Liikanen, recomendó hoy a la CE que obligue a los bancos europeos a separar ciertas actividades de inversión arriesgadas de la banca comercial.En un informe sobre posibles reformas estructurales en el sector bancario de la Unión Europea (UE), presentado hoy en rueda de prensa por Liikanen en presencia del comisario de Mercado Interior y Servicios Financieros, Michel Barnier, los expertos de alto nivel se abstienen de recomendar la separación jurídica plena de la banca de inversión de la rama comercial.El grupo, formado por miembros que representan un amplio rango de intereses y que van desde clientes de servicios financieros a exbanqueros, reguladores y economistas, "ha concluido que es necesario exigir la separación jurídica de ciertas actividades financieras particularmente arriesgadas de los bancos que tienen depósitos dentro del grupo bancario".El panel recomienda que las actividades que deben ser incorporadas a otra entidad legal sean las de las operaciones con valores y derivados realizadas por una entidad por cuenta de la propia sociedad, no de sus clientes, es decir que arriesgan su propio capital ("proprietary trading").También se refiere a ciertas otras actividades estrechamente vinculadas a los mercados de derivados y títulos.Estas actividades pueden ser reubicadas en una entidad con propia estructura jurídica en la forma de una firma de inversión o de un banco dentro del grupo.En la misma, debe integrarse cualquier préstamo, compromiso crediticio o exposiciones crediticias no garantizadas a fondos de alto riesgo (incluido la intermediación principal para esos fondos), vehículos de inversión estructurada y otras actividades y entidades de naturaleza comparable, así como inversiones de capital riesgo.Estos requisitos se deben aplicar a nivel consolidado y al de filiales, apuntan los expertos.El grupo de alto nivel sugiere que la separación tendría que ser obligatoria solamente si las actividades de inversión señaladas en el informe suman un importante porcentaje del negocio o si el volumen de las mismas puede ser considerado significativo desde el punto de vista de la estabilidad financiera.Según el denominado plan Liikanen, cualquier banco tendría que separar ciertas actividades de su rama comercial si su cartera de negociación excede el umbral de entre el 15 % y el 25 % del total de los activos de la entidad o un volumen de 100.000 millones de euros.En una segunda fase, los reguladores podrían determinar una necesaria separación basándose en un porcentaje de activos afectados que tendría que proponer la Comisión Europea (CE).

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