Trichet niega que haya negociado con Zapatero medidas a cambio de ayuda del BCE a España

El ex presidente del Banco Central Europeo Jean-Claude Trichet. EFE/Archivo El ex presidente del Banco Central Europeo Jean-Claude Trichet. EFE/Archivo

El ex presidente del Banco Central Europeo Jean-Claude Trichet. EFE/Archivo

El expresidente del Banco Central Europeo (BCE) Jean Claude Trichet negó hoy haber "negociado" con el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero para que tomara medidas a cambio de la intervención de Fráncfort para calmar las tensiones de los mercados.Trichet negó haber mantenido en agosto de 2011 "ninguna negociación" con Zapatero, rechazando implícitamente que exigiera a España la adopción de una serie de medidas a cambio de la puesta en marcha de una compra de bonos masiva por parte del BCE.Recordó que en esa fecha envió una misiva confidencial a Zapatero en la que le aconsejaba las "mejores cartas" con que contaba el país en la crisis, explicó ante la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo."En esta carta dije lo que pensaba que, desde mi mejor análisis de la situación, serían las mejores cartas en manos de España para salir de esa situación absolutamente dramática", dijo Trichet, en respuesta a una pregunta del eurodiputado de CiU Ramón Tremosa.La carta, de la que se conocía su existencia pero no su contenido hasta su reciente publicación por parte de Zapatero en un libro de memorias, ha sido relacionada con la aprobación de la reforma de la Constitución española para introducir la conocida como "regla de oro" del equilibrio presupuestario, recordó Tremosa.Trichet justificó que "el episodio más intenso" de la crisis se dio en el verano de 2011, cuando España e Italia, que representan en torno al 40 % del Producto Interior Bruto (PIB) de la zona del euro, "estuvieron en riesgo", al tiempo que señaló que entonces el BCE decidió actuar."Desde nuestro punto de vista, se podía ver claramente el drama absoluto, igual que se veía desde Madrid el drama absoluto, porque el resto del mundo estaba apostando masivamente por el colapso de España e Italia y, después, contra el resto de la zona del euro", explicó.En agosto 2011 se vivía "una situación absolutamente dramática" y el BCE decidió intervenir con la compra de bonos de España e Italia para frenar la escalada de la prima de riesgo en ambos países, según Trichet."Decidimos intervenir para restaurar una correcta transmisión de la política monetaria, pero también pensamos que si interveníamos y fallábamos a los ojos del resto del mundo, perderíamos la credibilidad del BCE, del país en cuestión y de toda Europa", afirmó Trichet.En este contexto, el francés decidió trasladar a Zapatero qué medidas consideraba necesarias para alejar a España del foco de las tensiones del mercado."Consideramos que era importante -no solo yo, sino también el consejo del BCE y el gobernador del Banco central español-, que era absolutamente necesario decir lo que estábamos viendo y en conexión lo que estábamos viendo en el resto del mundo y de Europa", dijo.Trichet defendió que "la experiencia ha demostrado que (...) lo que se ha hecho ha demostrado ser efectivo para sacar a España fuera del drama sin un programa (de asistencia financiera) completo del Fondo Monetario Internacional (FMI)".La publicación de la carta de Trichet por parte de Zapatero en su libro "El dilema" ha generado polémica en España, dado que se conocía la existencia de esta carta confidencial pero su contenido no había sido revelado hasta ahora.Formaciones políticas como Izquierda Unida habían solicitado en reiteradas ocasiones que se hiciese pública la carta remitida desde Fráncfort.Un buen número de analistas interpretaron que la reforma de la Constitución española era una de las exigencias que Trichet había planteado a Zapatero para iniciar el programa de compra de deuda soberana, que contribuyó a aliviar durante meses la presión sobre las finanzas españolas.

El expresidente del Banco Central Europeo (BCE) Jean Claude Trichet negó hoy haber "negociado" con el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero para que tomara medidas a cambio de la intervención de Fráncfort para calmar las tensiones de los mercados.Trichet negó haber mantenido en agosto de 2011 "ninguna negociación" con Zapatero, rechazando implícitamente que exigiera a España la adopción de una serie de medidas a cambio de la puesta en marcha de una compra de bonos masiva por parte del BCE.Recordó que en esa fecha envió una misiva confidencial a Zapatero en la que le aconsejaba las "mejores cartas" con que contaba el país en la crisis, explicó ante la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo."En esta carta dije lo que pensaba que, desde mi mejor análisis de la situación, serían las mejores cartas en manos de España para salir de esa situación absolutamente dramática", dijo Trichet, en respuesta a una pregunta del eurodiputado de CiU Ramón Tremosa.La carta, de la que se conocía su existencia pero no su contenido hasta su reciente publicación por parte de Zapatero en un libro de memorias, ha sido relacionada con la aprobación de la reforma de la Constitución española para introducir la conocida como "regla de oro" del equilibrio presupuestario, recordó Tremosa.Trichet justificó que "el episodio más intenso" de la crisis se dio en el verano de 2011, cuando España e Italia, que representan en torno al 40 % del Producto Interior Bruto (PIB) de la zona del euro, "estuvieron en riesgo", al tiempo que señaló que entonces el BCE decidió actuar."Desde nuestro punto de vista, se podía ver claramente el drama absoluto, igual que se veía desde Madrid el drama absoluto, porque el resto del mundo estaba apostando masivamente por el colapso de España e Italia y, después, contra el resto de la zona del euro", explicó.En agosto 2011 se vivía "una situación absolutamente dramática" y el BCE decidió intervenir con la compra de bonos de España e Italia para frenar la escalada de la prima de riesgo en ambos países, según Trichet."Decidimos intervenir para restaurar una correcta transmisión de la política monetaria, pero también pensamos que si interveníamos y fallábamos a los ojos del resto del mundo, perderíamos la credibilidad del BCE, del país en cuestión y de toda Europa", afirmó Trichet.En este contexto, el francés decidió trasladar a Zapatero qué medidas consideraba necesarias para alejar a España del foco de las tensiones del mercado."Consideramos que era importante -no solo yo, sino también el consejo del BCE y el gobernador del Banco central español-, que era absolutamente necesario decir lo que estábamos viendo y en conexión lo que estábamos viendo en el resto del mundo y de Europa", dijo.Trichet defendió que "la experiencia ha demostrado que (...) lo que se ha hecho ha demostrado ser efectivo para sacar a España fuera del drama sin un programa (de asistencia financiera) completo del Fondo Monetario Internacional (FMI)".La publicación de la carta de Trichet por parte de Zapatero en su libro "El dilema" ha generado polémica en España, dado que se conocía la existencia de esta carta confidencial pero su contenido no había sido revelado hasta ahora.Formaciones políticas como Izquierda Unida habían solicitado en reiteradas ocasiones que se hiciese pública la carta remitida desde Fráncfort.Un buen número de analistas interpretaron que la reforma de la Constitución española era una de las exigencias que Trichet había planteado a Zapatero para iniciar el programa de compra de deuda soberana, que contribuyó a aliviar durante meses la presión sobre las finanzas españolas.

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