Seguirá operando el hospital de Puerto Rico donde murieron 32 pacientes

El exsecretario del Departamento de Salud de Puerto Rico y responsable de ese equipo, el médico Johnny Rullán. EFE/Archivo El exsecretario del Departamento de Salud de Puerto Rico y responsable de ese equipo, el médico Johnny Rullán. EFE/Archivo

El exsecretario del Departamento de Salud de Puerto Rico y responsable de ese equipo, el médico Johnny Rullán. EFE/Archivo

El Hospital de la Universidad de Puerto Rico en Carolina, donde el pasado año se registraron 32 muertes que fueron relacionadas con una bacteria, recibió el visto bueno para continuar operando tras un fallo judicial que rechaza la petición de cierre del centro.La decisión la dio hoy a conocer la administración del centro hospitalario en un comunicado que informa de que el magistrado Yamil Marrero Viera, del Centro Judicial de Carolina, desestimó la demanda presentada por parte de los familiares de los fallecidos que pedían el cierre del hospital.Los familiares de las víctimas habían acusado al hospital puertorriqueño de tener responsabilidad en las muertes, que empezaron a atribuirse desde mediados de 2013 de forma extraoficial a la presencia en ciertas áreas del centro médico de la bacteria Acinetobacter baumannii.Ninguna institución sanitaria federal o local que investigó el caso pudo demostrar que las muertes estuvieran directamente relacionadas con la presencia de esa bacteria, según recuerda el centro hospitalario en el comunicado.El dictamen de Marrero Viera sostiene que si el hospital, situado en el área metropolitana de San Juan, cerrara sus puertas tendría un impacto nocivo para la comunidad.El magistrado agregó que luego de analizar "cuidadosamente las alegaciones de la demanda", la decisión "procede denegar la petición de interdicto preliminar y permanente, y desestimar la demanda".La muerte de 32 personas le costó el cargo al hasta entonces titular de Salud de Puerto Rico, Francisco Joglar, que fue sustituido por Ana Rius.Según ésta, en la actualidad ese hospital es el más seguro de la isla y desde el pasado 23 de septiembre no se han notificado nuevos casos de infección o colonización por la bacteria.La opinión de Rius fue respaldada en octubre pasado por el exscretario del Departamento de Salud de Puerto Rico y responsable del equipo de vigilancia epidemiológica encargado de supervisar el proceso, el médico Johnny Rullán.Rullán indicó que se han atendido convenientemente las siete recomendaciones que le hizo el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de (CDC) de EE.UU. para desinfectar el centro sanitario.En el hospital se implantó un programa de observadores con el propósito de vigilar el cumplimiento de los protocolos de higiene que incluyen el lavado de manos, precauciones de contacto, lavado bucal en pacientes con ventilación mecánica, y limpieza de habitaciones y equipos.El programa de observadores controla y documenta diariamente el cumplimiento de los protocolos de higiene por parte del personal del hospital.Asimismo, desde la implantación del programa de observadores se celebran reuniones diarias con un subcomité de vigilancia epidemiológica que forma parte del Comité de Control de Infecciones para velar por el cumplimiento de las recomendaciones del CDC.Rullán subrayó que la bacteria Acinetobacter baumannii es "imposible de eliminar del planeta", aunque aclaró que sí existe la posibilidad de desinfectar el hospital para evitar que haya nuevos contagios."La bacteria vive en el intestino de una persona y puede durar un año. Lo que es inaceptable es que el paciente colonizado infecte a otros pacientes", señaló Rullán.Las muertes de pacientes en el centro hospitalario puertorriqueño provocó, en especial en las primeras semanas, el rechazo de muchos enfermos a seguir sus tratamientos en el Hospital de la Universidad de Puerto Rico.

El Hospital de la Universidad de Puerto Rico en Carolina, donde el pasado año se registraron 32 muertes que fueron relacionadas con una bacteria, recibió el visto bueno para continuar operando tras un fallo judicial que rechaza la petición de cierre del centro.La decisión la dio hoy a conocer la administración del centro hospitalario en un comunicado que informa de que el magistrado Yamil Marrero Viera, del Centro Judicial de Carolina, desestimó la demanda presentada por parte de los familiares de los fallecidos que pedían el cierre del hospital.Los familiares de las víctimas habían acusado al hospital puertorriqueño de tener responsabilidad en las muertes, que empezaron a atribuirse desde mediados de 2013 de forma extraoficial a la presencia en ciertas áreas del centro médico de la bacteria Acinetobacter baumannii.Ninguna institución sanitaria federal o local que investigó el caso pudo demostrar que las muertes estuvieran directamente relacionadas con la presencia de esa bacteria, según recuerda el centro hospitalario en el comunicado.El dictamen de Marrero Viera sostiene que si el hospital, situado en el área metropolitana de San Juan, cerrara sus puertas tendría un impacto nocivo para la comunidad.El magistrado agregó que luego de analizar "cuidadosamente las alegaciones de la demanda", la decisión "procede denegar la petición de interdicto preliminar y permanente, y desestimar la demanda".La muerte de 32 personas le costó el cargo al hasta entonces titular de Salud de Puerto Rico, Francisco Joglar, que fue sustituido por Ana Rius.Según ésta, en la actualidad ese hospital es el más seguro de la isla y desde el pasado 23 de septiembre no se han notificado nuevos casos de infección o colonización por la bacteria.La opinión de Rius fue respaldada en octubre pasado por el exscretario del Departamento de Salud de Puerto Rico y responsable del equipo de vigilancia epidemiológica encargado de supervisar el proceso, el médico Johnny Rullán.Rullán indicó que se han atendido convenientemente las siete recomendaciones que le hizo el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de (CDC) de EE.UU. para desinfectar el centro sanitario.En el hospital se implantó un programa de observadores con el propósito de vigilar el cumplimiento de los protocolos de higiene que incluyen el lavado de manos, precauciones de contacto, lavado bucal en pacientes con ventilación mecánica, y limpieza de habitaciones y equipos.El programa de observadores controla y documenta diariamente el cumplimiento de los protocolos de higiene por parte del personal del hospital.Asimismo, desde la implantación del programa de observadores se celebran reuniones diarias con un subcomité de vigilancia epidemiológica que forma parte del Comité de Control de Infecciones para velar por el cumplimiento de las recomendaciones del CDC.Rullán subrayó que la bacteria Acinetobacter baumannii es "imposible de eliminar del planeta", aunque aclaró que sí existe la posibilidad de desinfectar el hospital para evitar que haya nuevos contagios."La bacteria vive en el intestino de una persona y puede durar un año. Lo que es inaceptable es que el paciente colonizado infecte a otros pacientes", señaló Rullán.Las muertes de pacientes en el centro hospitalario puertorriqueño provocó, en especial en las primeras semanas, el rechazo de muchos enfermos a seguir sus tratamientos en el Hospital de la Universidad de Puerto Rico.

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