Los duques de Alba, "privilegiados" por tenerse el uno al otro

Un año después de su enlace, los duques de Alba se sienten privilegiados por tenerse el uno al otro, según han confesado en exclusiva a la revista ¡Hola!, a la que han recibido en palacio sevillano de las Dueñas, donde contrajeron matrimonio.Doce meses después de una boda que debió retrasarse dos años y que muchos recuerdan por la imagen de una duquesa radiante de felicidad bailando sevillanas, Cayetana Fitz-James Stuart y Silva y Alfonso Diez Carabantes se muestran dichosos en las once páginas que les dedica la revista .En su relación, dicen, no caben los celos. "Ya sé que dicen que Alfonso es muy atractivo, y tienen razón. Pero no tengo ningún miedo porque él no me da motivos para estar celosa", confiesa la duquesa, que se reconoce plena."Estamos muy bien y somos muy felices. Alfonso me da tranquilidad y seguridad", subraya ella.La duquesa admite que ambos tienen un carácter fuerte, pero, precisa, prefiere "un hombre de carácter" a uno que le diga "amén a todo".El duque consorte de Alba asegura que se siente "privilegiado por estar al lado de una mujer como Cayetana" aunque eso no ha modificado su comportamiento."No he cambiado, no tengo humos en la cabeza y no estoy de vuelta de nada. Lo que sí tengo es ilusión, mucha ilusión", insiste.De ella ha aprendido muchísimo, porque "Cayetana -apunta- es una escuela de vida, de ella se aprende todo", y "una caja de sorpresas"."Tiene todos los resortes, reúne todos los géneros: si lo lleváramos al terreno del cine sería una del oeste, una de romanos, una comedia, un drama y una de aventuras", compara.Frente a las acusaciones vertidas por algunos sobre sus motivos para contraer matrimonio con una mujer de 85 años, Alfonso Diez Carabantes (1950) insiste en que, con su forma de ser, "es imposible estar con alguien por interés"."Valoro mucho mi libertad, el estar con quien yo quiero y el no aceptar nada de quien yo no quiero", añade.

Un año después de su enlace, los duques de Alba se sienten privilegiados por tenerse el uno al otro, según han confesado en exclusiva a la revista ¡Hola!, a la que han recibido en palacio sevillano de las Dueñas, donde contrajeron matrimonio.Doce meses después de una boda que debió retrasarse dos años y que muchos recuerdan por la imagen de una duquesa radiante de felicidad bailando sevillanas, Cayetana Fitz-James Stuart y Silva y Alfonso Diez Carabantes se muestran dichosos en las once páginas que les dedica la revista .En su relación, dicen, no caben los celos. "Ya sé que dicen que Alfonso es muy atractivo, y tienen razón. Pero no tengo ningún miedo porque él no me da motivos para estar celosa", confiesa la duquesa, que se reconoce plena."Estamos muy bien y somos muy felices. Alfonso me da tranquilidad y seguridad", subraya ella.La duquesa admite que ambos tienen un carácter fuerte, pero, precisa, prefiere "un hombre de carácter" a uno que le diga "amén a todo".El duque consorte de Alba asegura que se siente "privilegiado por estar al lado de una mujer como Cayetana" aunque eso no ha modificado su comportamiento."No he cambiado, no tengo humos en la cabeza y no estoy de vuelta de nada. Lo que sí tengo es ilusión, mucha ilusión", insiste.De ella ha aprendido muchísimo, porque "Cayetana -apunta- es una escuela de vida, de ella se aprende todo", y "una caja de sorpresas"."Tiene todos los resortes, reúne todos los géneros: si lo lleváramos al terreno del cine sería una del oeste, una de romanos, una comedia, un drama y una de aventuras", compara.Frente a las acusaciones vertidas por algunos sobre sus motivos para contraer matrimonio con una mujer de 85 años, Alfonso Diez Carabantes (1950) insiste en que, con su forma de ser, "es imposible estar con alguien por interés"."Valoro mucho mi libertad, el estar con quien yo quiero y el no aceptar nada de quien yo no quiero", añade.

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