Mayordomo, una profesión de guante blanco para sortear la crisis

¿Es usted camarero, profesor, hostelero, cocinero, jardinero, y está en paro? Acuda a Milán (Italia) para asistir a los cursos que le convertirán en un excelente mayordomo de guante blanco que puede cobrar de 150 a 500 euros diarios, dependiendo de su experiencia y capacidad.La Asociación Italiana de Camareros ofrece cursos en tres semanas, de ocho horas cada día, en los que se imparten materias como mantenimiento de la casa y guardarropa, etiqueta de la mesa, itinerarios de un viaje, el arte de servir el té, cuidado de los calzados y la etiqueta, además de nociones de cocina.Los próximos 20 y 21 de octubre finalizan los cursos y los alumnos pasarán a formar parte de la Asociación Italiana de Mayordomos, adonde se dirigen las grandes familias para contratarlos, según explicó a Efe la directora, Elisa Dal Bosco.Existen todavía mayordomos de estilo británico, tipo Hudson de la serie de televisión "Up and Down", pero ya ha aflorado "otra tipología de asistentes personales, que pueden trabajar en vaqueros y americana, pero siempre con un teléfono inteligente en el bolsillo", explica la directora de la Asociación.En cuanto al uniforme, ya no es usado como hace un tiempo, "pero la mayoría de nuestros mayordomos lo tienen siempre listo en el armario", explica.La mayoría de las familias buscan personas que se ocupen de los aspectos prácticos y organizativos de la casa, de la gestión de las compras, del servicio doméstico y de la limpieza.Para ello existen cursos más avanzados de técnicas de presupuestos y de gestión, matiza.Son personas que también deben saber ocuparse de renovar el vestuario, de recibir a los invitados, de cuidar de las mascotas y que, además, tengan nociones de cocina.Estos "directores de orquesta" del servicio de la casa, cuyo objetivo es que reine la armonía en la residencia, aún existen en Reino Unido, Holanda e Italia, pero ahora por causa de la crisis que azota a Europa muchos clientes piden un mayordomo para un solo evento, como una cena.Un mayordomo con guantes blancos que abra las puertas de los coches de los huéspedes y al final de la cena les acompañe a los ascensores.Ahora -asegura Dal Bosco- la mayoría son contratados para eventos familiares, matrimonios y bautizos, ceremonias de té, fiestas familiares y también como regalo en la lista de bodas, en el día de la madre o San Valentín.Entre las virtudes que debe reunir un mayordomo, Dal Bosco no duda: ser "preciso y puntual, serio y paciente, con cultura personal, que tenga conocimiento de la lengua italiana, y si habla inglés, mejor".El mayor pecado de estos gestores de lujo es "la falta de respeto", advierte.La profesión no es baladí, porque un mayordomo de hoy tiene que saber reservar los mejores restaurantes, organizar un acontecimiento importante, conseguir entradas y evitar a los patrones horas de espera ante un museo o una obra de arte.Además, estar preparado para hacer compras exclusivas o buscar regalos únicos, para quien está muy ocupado y no tiene tiempo, continúa Dal Bosco.Los lugares donde un óptimo mayordomo puede vivir son varios y en diferentes regiones del mundo: desde buques que surcan el océano hasta veleros, castillos y mansiones históricos, villas, casas privadas y hoteles.Y desde casi cualquier parte debe ser capaz de contratar un helicóptero para improvisar una excursión o por necesidades de su jefe.El "butler", como es mundialmente conocido el mayordomo, regala al huésped o al señor de la casa una asistencia discreta, seria y jamás invasora y pone a su disposición tiempo y profesionalidad únicos.Todos estos requisitos no amilanan ni a hombres ni a mujeres que en la página web de la Asociación se presentan como futuros mayordomos, muchos de ellos con carreras universitarias, increíbles experiencias en mansiones y hoteles de lujo y conocimientos de hasta cinco idiomas para hacer la vida más fácil al que le contrate. Carmen Postigo

¿Es usted camarero, profesor, hostelero, cocinero, jardinero, y está en paro? Acuda a Milán (Italia) para asistir a los cursos que le convertirán en un excelente mayordomo de guante blanco que puede cobrar de 150 a 500 euros diarios, dependiendo de su experiencia y capacidad.La Asociación Italiana de Camareros ofrece cursos en tres semanas, de ocho horas cada día, en los que se imparten materias como mantenimiento de la casa y guardarropa, etiqueta de la mesa, itinerarios de un viaje, el arte de servir el té, cuidado de los calzados y la etiqueta, además de nociones de cocina.Los próximos 20 y 21 de octubre finalizan los cursos y los alumnos pasarán a formar parte de la Asociación Italiana de Mayordomos, adonde se dirigen las grandes familias para contratarlos, según explicó a Efe la directora, Elisa Dal Bosco.Existen todavía mayordomos de estilo británico, tipo Hudson de la serie de televisión "Up and Down", pero ya ha aflorado "otra tipología de asistentes personales, que pueden trabajar en vaqueros y americana, pero siempre con un teléfono inteligente en el bolsillo", explica la directora de la Asociación.En cuanto al uniforme, ya no es usado como hace un tiempo, "pero la mayoría de nuestros mayordomos lo tienen siempre listo en el armario", explica.La mayoría de las familias buscan personas que se ocupen de los aspectos prácticos y organizativos de la casa, de la gestión de las compras, del servicio doméstico y de la limpieza.Para ello existen cursos más avanzados de técnicas de presupuestos y de gestión, matiza.Son personas que también deben saber ocuparse de renovar el vestuario, de recibir a los invitados, de cuidar de las mascotas y que, además, tengan nociones de cocina.Estos "directores de orquesta" del servicio de la casa, cuyo objetivo es que reine la armonía en la residencia, aún existen en Reino Unido, Holanda e Italia, pero ahora por causa de la crisis que azota a Europa muchos clientes piden un mayordomo para un solo evento, como una cena.Un mayordomo con guantes blancos que abra las puertas de los coches de los huéspedes y al final de la cena les acompañe a los ascensores.Ahora -asegura Dal Bosco- la mayoría son contratados para eventos familiares, matrimonios y bautizos, ceremonias de té, fiestas familiares y también como regalo en la lista de bodas, en el día de la madre o San Valentín.Entre las virtudes que debe reunir un mayordomo, Dal Bosco no duda: ser "preciso y puntual, serio y paciente, con cultura personal, que tenga conocimiento de la lengua italiana, y si habla inglés, mejor".El mayor pecado de estos gestores de lujo es "la falta de respeto", advierte.La profesión no es baladí, porque un mayordomo de hoy tiene que saber reservar los mejores restaurantes, organizar un acontecimiento importante, conseguir entradas y evitar a los patrones horas de espera ante un museo o una obra de arte.Además, estar preparado para hacer compras exclusivas o buscar regalos únicos, para quien está muy ocupado y no tiene tiempo, continúa Dal Bosco.Los lugares donde un óptimo mayordomo puede vivir son varios y en diferentes regiones del mundo: desde buques que surcan el océano hasta veleros, castillos y mansiones históricos, villas, casas privadas y hoteles.Y desde casi cualquier parte debe ser capaz de contratar un helicóptero para improvisar una excursión o por necesidades de su jefe.El "butler", como es mundialmente conocido el mayordomo, regala al huésped o al señor de la casa una asistencia discreta, seria y jamás invasora y pone a su disposición tiempo y profesionalidad únicos.Todos estos requisitos no amilanan ni a hombres ni a mujeres que en la página web de la Asociación se presentan como futuros mayordomos, muchos de ellos con carreras universitarias, increíbles experiencias en mansiones y hoteles de lujo y conocimientos de hasta cinco idiomas para hacer la vida más fácil al que le contrate. Carmen Postigo

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