Malala, la niña paquistaní agredida por talibanes, mejora y puede levantarse

Naciones Unidas recordó hoy que la educación en Pakistán afronta serios problemas en cuanto a la igualdad de sexos, y Human Rights Watch (HRW) alertó sobre la inseguridad en las aulas tras el ataque talibán a Malala Yusufzai.La paridad entre niños y niñas es "uno de los principales retos" de la educación en el país asiático, dijo hoy a Efe la responsable en Pakistán de la Unesco, Kozue Kay Nagata, cuyo organismo presentó esta semana su informe mundial de seguimiento educativo.El documento arroja datos muy reveladores sobre las dificultades de las niñas paquistaníes para educarse, un asunto que ha adquirido gran relevancia a raíz del atentado de los radicales contra Malala.La menor, originaria del norteño valle de Swat, se encuentra en Reino Unido, donde se recupera del atentado que sufrió hace diez días, cuando fue tiroteada mientras volvía de la escuela.Malala, de 14 años, adquirió notoriedad gracias a la defensa que hizo del derecho de las niñas a recibir educación a pesar de los postulados conservadores de parte de la sociedad paquistaní y, en especial, de la presión de los talibanes en su región."El problema es especialmente grave en las comunidades más conservadoras", afirmó Nagata en relación a zonas situadas sobre todo en el arco del oeste y el norte del país, que coincide con el área de mayor actividad de los integristas armados.Según la Unesco, el país tiene más de cinco millones de menores de entre cinco y once años sin escolarizar, y dos de cada tres de ellos son niñas.Pakistán ocupa el tercer peor puesto en el índice mundial relativo a igualdad de sexos en el sistema educativo.Los datos sobre la educación paquistaní en general no son demasiado alentadores y el índice de analfabetismo entre los menores de 15 años alcanza el 40 %, mientras que una cuarta parte de todos los niños y jóvenes en edad escolar no pisan las aulas.Según la agencia de Naciones Unidas, la inversión de Pakistán en educación durante la última década no solo no ha crecido sino que ha pasado del 2,6 % al 2,3 % del PIB.Por su parte, la organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch realizó hoy un llamamiento a aumentar la seguridad de estudiantes y profesores frente a la violencia de los integristas."Algunas partes de Pakistán están entre los sitios más peligrosos del mundo para ir a la escuela", dijo en una nota el responsable nacional de HRW, Alí Dayan Hasán, quien pidió a las autoridades que acaben con la impunidad de quienes atacan centros escolares.Según esta organización, este año ha habido casi un centenar de ataques a escuelas, la mayoría de ellos en la provincia noroccidental de Khyber Pakhtunkhwa -donde ocurrió el ataque a Malala- y en las cercanas áreas tribales.El comunicado recuerda que, de acuerdo con datos de Naciones Unidas, el año pasado fueron atacados 152 centros educativos, algunos de los cuales resultaron totalmente destruidos.

Naciones Unidas recordó hoy que la educación en Pakistán afronta serios problemas en cuanto a la igualdad de sexos, y Human Rights Watch (HRW) alertó sobre la inseguridad en las aulas tras el ataque talibán a Malala Yusufzai.La paridad entre niños y niñas es "uno de los principales retos" de la educación en el país asiático, dijo hoy a Efe la responsable en Pakistán de la Unesco, Kozue Kay Nagata, cuyo organismo presentó esta semana su informe mundial de seguimiento educativo.El documento arroja datos muy reveladores sobre las dificultades de las niñas paquistaníes para educarse, un asunto que ha adquirido gran relevancia a raíz del atentado de los radicales contra Malala.La menor, originaria del norteño valle de Swat, se encuentra en Reino Unido, donde se recupera del atentado que sufrió hace diez días, cuando fue tiroteada mientras volvía de la escuela.Malala, de 14 años, adquirió notoriedad gracias a la defensa que hizo del derecho de las niñas a recibir educación a pesar de los postulados conservadores de parte de la sociedad paquistaní y, en especial, de la presión de los talibanes en su región."El problema es especialmente grave en las comunidades más conservadoras", afirmó Nagata en relación a zonas situadas sobre todo en el arco del oeste y el norte del país, que coincide con el área de mayor actividad de los integristas armados.Según la Unesco, el país tiene más de cinco millones de menores de entre cinco y once años sin escolarizar, y dos de cada tres de ellos son niñas.Pakistán ocupa el tercer peor puesto en el índice mundial relativo a igualdad de sexos en el sistema educativo.Los datos sobre la educación paquistaní en general no son demasiado alentadores y el índice de analfabetismo entre los menores de 15 años alcanza el 40 %, mientras que una cuarta parte de todos los niños y jóvenes en edad escolar no pisan las aulas.Según la agencia de Naciones Unidas, la inversión de Pakistán en educación durante la última década no solo no ha crecido sino que ha pasado del 2,6 % al 2,3 % del PIB.Por su parte, la organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch realizó hoy un llamamiento a aumentar la seguridad de estudiantes y profesores frente a la violencia de los integristas."Algunas partes de Pakistán están entre los sitios más peligrosos del mundo para ir a la escuela", dijo en una nota el responsable nacional de HRW, Alí Dayan Hasán, quien pidió a las autoridades que acaben con la impunidad de quienes atacan centros escolares.Según esta organización, este año ha habido casi un centenar de ataques a escuelas, la mayoría de ellos en la provincia noroccidental de Khyber Pakhtunkhwa -donde ocurrió el ataque a Malala- y en las cercanas áreas tribales.El comunicado recuerda que, de acuerdo con datos de Naciones Unidas, el año pasado fueron atacados 152 centros educativos, algunos de los cuales resultaron totalmente destruidos.

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