Miles de inmigrantes africanos protestan contra la política de acogida israelí

Inmigrantes africanos protestan contra la politica de acogida israelí en Tel Aviv, Israel, hoy 5 de enero de 2014. EFE Inmigrantes africanos protestan contra la politica de acogida israelí en Tel Aviv, Israel, hoy 5 de enero de 2014. EFE

Inmigrantes africanos protestan contra la politica de acogida israelí en Tel Aviv, Israel, hoy 5 de enero de 2014. EFE

Miles de inmigrantes africanos que buscan asilo político en Israel se concentraron hoy en Tel Aviv para protestar por las políticas de acogida del país hacia los refugiados de Eritrea y Sudán.Más de 20.000 manifestantes, según los organizadores, o "miles" de acuerdo con la policía, marcharon desde los barrios del sur de Tel Aviv, en los que suelen vivir, hasta la Plaza Rabin, donde estuvieron concentrados durante varias horas, informó a Efe el portavoz policial, Micky Rosenfeld."No ha habido ningún incidente. Todo se ha hecho en coordinación con la policía", señaló el portavoz, que no supo decir si mañana habrá más protestas.Con pancartas con lemas como "Libertad", "Libertad sí, prisión no" y "Somos refugiados políticos, no emigrantes que buscan trabajo", los manifestantes se congregaron para pedir que Israel revise individualmente cada solicitud de asilo político y que se tumbe la reciente reforma de la Ley de Prevención de Infiltraciones, que les impide acogerse a ese estatus.Los participantes anunciaron el inicio de una huelga general de tres días en diversos lugares del país que secundan miles de miembros de esta comunidad, empleados habitualmente en el sector servicios de manera ilegal y bajo condiciones precarias, y también por activistas israelíes."He venido a manifestarme contra la injusticia que provoca la nueva ley. Su significado es prisión sin juicio", se quejó la exdiputada Yael Dayán, hija del mítico general Moshé Dayán, durante la concentración.Según la nueva enmienda de la ley de inmigración israelí, aprobada el pasado mes de diciembre, se permite el encarcelamiento de estos inmigrantes durante un año si son descubiertos sin papeles en regla y después la detención "indefinida" en centros de internamiento que algunos detractores han calificado de "cárceles abiertas".Unos 60.000 africanos, la mayoría de Eritrea y Sudán, encontraron refugio en Israel entre 2006 y 2012, hasta que el Gobierno de Benjamín Netanyahu terminó de construir una verja fronteriza con Egipto en el Sinaí.En la actualidad, y a pesar de ser firmante de las convenciones internacionales correspondientes, el país no concede el estatus de refugiado político a casi ningún emigrante de Eritrea y Sudán y, aunque les garantiza no ser deportados, no les ofrece permisos de trabajo.También implica que, de ser detenido en la calle sin los papeles en regla, el emigrante es automáticamente internado en estos centros, que están abiertos durante el día, pero cerrados por la noche.La representante del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) Walpurga Englebrecht criticó hoy la política israelí hacia los refugiados y señaló que los centros de internamiento son en realidad de detención y no instalaciones "abiertas", como asegura el Gobierno israelí.Englebrecht indicó que las políticas y métodos de Israel "provocan el miedo y el caos entre los que buscan asilo" y pidió al país que examine sus solicitudes, les permita tener protección internacional y deje de definirles como "infiltrados".Otra concentración, de unas 350 personas, tuvo lugar en la ciudad-balneario sureña de Eilat, donde suelen trabajar muchos de ellos en hoteles y restaurantes, hoy casi sin empleados por las protestas.Netanhayu respondió a las movilizaciones asegurando que los manifestantes "no son refugiados, sino gente que está violando la ley".Los manifestantes planean concentrarse mañana ante varias embajadas extranjeras y contactar con representantes de la ONU para pedir que "asuman su parte de responsabilidad con los solicitantes de asilo", según la edición digital del diario "Haaretz".

Miles de inmigrantes africanos que buscan asilo político en Israel se concentraron hoy en Tel Aviv para protestar por las políticas de acogida del país hacia los refugiados de Eritrea y Sudán.Más de 20.000 manifestantes, según los organizadores, o "miles" de acuerdo con la policía, marcharon desde los barrios del sur de Tel Aviv, en los que suelen vivir, hasta la Plaza Rabin, donde estuvieron concentrados durante varias horas, informó a Efe el portavoz policial, Micky Rosenfeld."No ha habido ningún incidente. Todo se ha hecho en coordinación con la policía", señaló el portavoz, que no supo decir si mañana habrá más protestas.Con pancartas con lemas como "Libertad", "Libertad sí, prisión no" y "Somos refugiados políticos, no emigrantes que buscan trabajo", los manifestantes se congregaron para pedir que Israel revise individualmente cada solicitud de asilo político y que se tumbe la reciente reforma de la Ley de Prevención de Infiltraciones, que les impide acogerse a ese estatus.Los participantes anunciaron el inicio de una huelga general de tres días en diversos lugares del país que secundan miles de miembros de esta comunidad, empleados habitualmente en el sector servicios de manera ilegal y bajo condiciones precarias, y también por activistas israelíes."He venido a manifestarme contra la injusticia que provoca la nueva ley. Su significado es prisión sin juicio", se quejó la exdiputada Yael Dayán, hija del mítico general Moshé Dayán, durante la concentración.Según la nueva enmienda de la ley de inmigración israelí, aprobada el pasado mes de diciembre, se permite el encarcelamiento de estos inmigrantes durante un año si son descubiertos sin papeles en regla y después la detención "indefinida" en centros de internamiento que algunos detractores han calificado de "cárceles abiertas".Unos 60.000 africanos, la mayoría de Eritrea y Sudán, encontraron refugio en Israel entre 2006 y 2012, hasta que el Gobierno de Benjamín Netanyahu terminó de construir una verja fronteriza con Egipto en el Sinaí.En la actualidad, y a pesar de ser firmante de las convenciones internacionales correspondientes, el país no concede el estatus de refugiado político a casi ningún emigrante de Eritrea y Sudán y, aunque les garantiza no ser deportados, no les ofrece permisos de trabajo.También implica que, de ser detenido en la calle sin los papeles en regla, el emigrante es automáticamente internado en estos centros, que están abiertos durante el día, pero cerrados por la noche.La representante del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) Walpurga Englebrecht criticó hoy la política israelí hacia los refugiados y señaló que los centros de internamiento son en realidad de detención y no instalaciones "abiertas", como asegura el Gobierno israelí.Englebrecht indicó que las políticas y métodos de Israel "provocan el miedo y el caos entre los que buscan asilo" y pidió al país que examine sus solicitudes, les permita tener protección internacional y deje de definirles como "infiltrados".Otra concentración, de unas 350 personas, tuvo lugar en la ciudad-balneario sureña de Eilat, donde suelen trabajar muchos de ellos en hoteles y restaurantes, hoy casi sin empleados por las protestas.Netanhayu respondió a las movilizaciones asegurando que los manifestantes "no son refugiados, sino gente que está violando la ley".Los manifestantes planean concentrarse mañana ante varias embajadas extranjeras y contactar con representantes de la ONU para pedir que "asuman su parte de responsabilidad con los solicitantes de asilo", según la edición digital del diario "Haaretz".

Etiquetas:

Más noticias

0 Comentarios