El SPD designa por unanimidad a Steinbrück, que promete un "divertido duelo" con su exjefa Merkel

El exministro alemán de Finanzas Peer Steinbrück auguró hoy un "divertido duelo" hasta las Generales de 2013 con la canciller Angela Merkel, a la que acusó de "no atajar la raíz de la crisis" -el poder de los bancos, según él- y de llevar a Alemania y Europa a un vuelo errático "sin saber dónde aterrizará".A un año de los comicios generales, Steinbrück dio por abierta la carrera a la Cancillería en una comparecencia ante los medios, tras ser nominado candidato del Partido Socialdemócrata (SPD) por el voto unánime de la cúpula del primera fuerza de la oposición."Me siento arropado por el partido y me siento capacitado para una campaña larga, intensa y hasta divertida, no solo basada en el choque frontal", dijo Steinbrück respecto al desafío que les aguarda a él y a Merkel, bajo cuyo primer Gobierno fue ministro entre 2005 y 2009.Ya en ese periodo tuvo oportunidad de comprobar, dijo, que volar en un avión manejado por Merkel implica hacerlo bajo garantías de absoluta "seguridad técnica", pero no de saber dónde "acabaremos aterrizando".Consecuencia de ello es una Alemania "donde crece la precariedad laboral" y aumenta "la brecha social", dijo, amparado en un informe del Gobierno actual, según el cual un 10 % de los alemanes acaparan la mitad del patrimonio del país -en 1998 la cuota era del 45 %-.Steinbrück diseñó en un monólogo de más de media hora las líneas de su campaña -"que acabaremos de perfilar hasta entrar en la fase caliente electoral", dijo- a lo que siguió un turno de preguntas en que él y el presidente del SPD, Sigmar Gabriel, se vieron confrontados al pulso interno hasta esa designación.Hasta el viernes, en el SPD se mantenía la incógnita de quién sería el rival de Merkel, para lo que concurrían tanto Gabriel como Steinbrück, además de Frank Walter Steinemeier, jefe del grupo parlamentario socialdemócrata, Frank Walter Steinmeier y titular de Exteriores en la primera legislatura de Merkel.Gabriel anunció el viernes la decisión a favor de Steinbrück, que deberá someterse al voto de las bases en un congreso, el 9 de diciembre en Hannover (centro del país), para el que no se ha anunciado ninguna candidatura alternativa.Todo apunta así a un nuevo duelo entre Merkel y un exministro socialdemócrata suyo, después de que en 2009 la canciller se enfrentara a Steinmeier y lograra el doble objetivo de la reelección y, además, dejar atrás la fórmula de gran coalición con el SPD para aliarse con el Partido Liberal (FDP), su socio tradicional.Así como Merkel aspira a reeditar su actual alianza con el FDP, Steinbrück no dejó la menor duda de que su propósito no es repetir la experiencia de la gran coalición.Su propósito es conquistar la Cancillería y gobernar coaligado con los Verdes, tal como lo hizo Gerhard Schröder entre 1998 y 2005.El punto de partida de ese largo viaje será el congreso de Hannover -patria política de Schröder- y, hasta la cita con las urnas, previsiblemente en un año, Steinbrück se comprometió a predicar con el ejemplo, en lo que respecta a la ética.Así, dejará sus cargos en el consejo de vigilancia de la multinacional del acero ThyssenKrupp -pero no su puesto en el del campeón de la Bundesliga, Borussia Dortmund "porque al fin y al cabo todos ahí son aficionados, como yo", dijo.También dejará de cobrar por impartir conferencias o participar en foros -es uno de los diputados más codiciados en estos círculos-, afirmó en el turno de preguntas, en el que dejó de lado el espíritu "divertido" para ofrecer su perfil más agresivo.Steinbrück es conocido entre sus compatriotas por sus salidas de tono y respuestas a veces hasta hoscas, lo que hasta ahora no le ha perjudicado en la apreciación ciudadana.El exministro está entre los políticos mejor considerados del país, tras Merkel y el actual titular de Finanzas, Wolfgang Schäuble, con el que comparte entre otros rasgos su alta reputación como extremadamente competente en esa materia. Gemma Casadevall

El exministro alemán de Finanzas Peer Steinbrück auguró hoy un "divertido duelo" hasta las Generales de 2013 con la canciller Angela Merkel, a la que acusó de "no atajar la raíz de la crisis" -el poder de los bancos, según él- y de llevar a Alemania y Europa a un vuelo errático "sin saber dónde aterrizará".A un año de los comicios generales, Steinbrück dio por abierta la carrera a la Cancillería en una comparecencia ante los medios, tras ser nominado candidato del Partido Socialdemócrata (SPD) por el voto unánime de la cúpula del primera fuerza de la oposición."Me siento arropado por el partido y me siento capacitado para una campaña larga, intensa y hasta divertida, no solo basada en el choque frontal", dijo Steinbrück respecto al desafío que les aguarda a él y a Merkel, bajo cuyo primer Gobierno fue ministro entre 2005 y 2009.Ya en ese periodo tuvo oportunidad de comprobar, dijo, que volar en un avión manejado por Merkel implica hacerlo bajo garantías de absoluta "seguridad técnica", pero no de saber dónde "acabaremos aterrizando".Consecuencia de ello es una Alemania "donde crece la precariedad laboral" y aumenta "la brecha social", dijo, amparado en un informe del Gobierno actual, según el cual un 10 % de los alemanes acaparan la mitad del patrimonio del país -en 1998 la cuota era del 45 %-.Steinbrück diseñó en un monólogo de más de media hora las líneas de su campaña -"que acabaremos de perfilar hasta entrar en la fase caliente electoral", dijo- a lo que siguió un turno de preguntas en que él y el presidente del SPD, Sigmar Gabriel, se vieron confrontados al pulso interno hasta esa designación.Hasta el viernes, en el SPD se mantenía la incógnita de quién sería el rival de Merkel, para lo que concurrían tanto Gabriel como Steinbrück, además de Frank Walter Steinemeier, jefe del grupo parlamentario socialdemócrata, Frank Walter Steinmeier y titular de Exteriores en la primera legislatura de Merkel.Gabriel anunció el viernes la decisión a favor de Steinbrück, que deberá someterse al voto de las bases en un congreso, el 9 de diciembre en Hannover (centro del país), para el que no se ha anunciado ninguna candidatura alternativa.Todo apunta así a un nuevo duelo entre Merkel y un exministro socialdemócrata suyo, después de que en 2009 la canciller se enfrentara a Steinmeier y lograra el doble objetivo de la reelección y, además, dejar atrás la fórmula de gran coalición con el SPD para aliarse con el Partido Liberal (FDP), su socio tradicional.Así como Merkel aspira a reeditar su actual alianza con el FDP, Steinbrück no dejó la menor duda de que su propósito no es repetir la experiencia de la gran coalición.Su propósito es conquistar la Cancillería y gobernar coaligado con los Verdes, tal como lo hizo Gerhard Schröder entre 1998 y 2005.El punto de partida de ese largo viaje será el congreso de Hannover -patria política de Schröder- y, hasta la cita con las urnas, previsiblemente en un año, Steinbrück se comprometió a predicar con el ejemplo, en lo que respecta a la ética.Así, dejará sus cargos en el consejo de vigilancia de la multinacional del acero ThyssenKrupp -pero no su puesto en el del campeón de la Bundesliga, Borussia Dortmund "porque al fin y al cabo todos ahí son aficionados, como yo", dijo.También dejará de cobrar por impartir conferencias o participar en foros -es uno de los diputados más codiciados en estos círculos-, afirmó en el turno de preguntas, en el que dejó de lado el espíritu "divertido" para ofrecer su perfil más agresivo.Steinbrück es conocido entre sus compatriotas por sus salidas de tono y respuestas a veces hasta hoscas, lo que hasta ahora no le ha perjudicado en la apreciación ciudadana.El exministro está entre los políticos mejor considerados del país, tras Merkel y el actual titular de Finanzas, Wolfgang Schäuble, con el que comparte entre otros rasgos su alta reputación como extremadamente competente en esa materia. Gemma Casadevall

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