La liberación de presos políticos estanca la negociación de paz para Sudán del Sur

Soldados sursudaneses patrullan una calle en Juba (Sudán del Sur), el pasado 20 de diciembre. EFE/Archivo Soldados sursudaneses patrullan una calle en Juba (Sudán del Sur), el pasado 20 de diciembre. EFE/Archivo

Soldados sursudaneses patrullan una calle en Juba (Sudán del Sur), el pasado 20 de diciembre. EFE/Archivo

Las negociaciones de paz que mantienen el Gobierno de Sudán del Sur y los rebeldes en Adis Abeba quedaron hoy nuevamente estancadas a la espera de una mediación de la Autoridad Intergubernamental para el desarrollo (IGAD) para conseguir la liberación de los presos políticos acusados de motín.Según informaron a Efe fuentes de la negociación, tres delegados de la IGAD viajaron esta misma tarde a Juba para hablar con el presidente Salva Kir sobre la puesta en libertad de los detenidos, primera condición exigida por los rebeldes para negociar un alto el fuego que ha sido secundada por la comunidad internacional.Después de cuatro días de conversaciones preliminares, hoy estaba prevista la primera jornada de negociación directa entre los enviados gubernamentales y los representantes del grupo liderado por el exvicepresidente Riak Mashar, acusado de un golpe de Estado.Sin embargo, las conversaciones quedaron bloqueadas cuando se puso sobre la mesa la liberación de los presos políticos, petición que Kir siempre se ha negado a negociar: "Solo se liberará a detenidos de acuerdo con la ley y la Constitución", ha reiterado en varias ocasiones su Ejecutivo.La Unión Europea se sumó hoy a las voces que reclaman esta liberación, principal vía política para avanzar hacia un alto el fuego."Hay dos asuntos sobre la mesa sobre los que hay que tomar decisiones rápidamente: el cese de hostilidades de forma estable y formal y (...) la liberación de los detenidos políticos a mediados de diciembre", indicó en una rueda de prensa en Bruselas el representante especial de la UE para Sudán del Sur, Alex Rondos.Rondos, que viajó el pasado 25 de diciembre a Sudán del Sur para mantener contactos diplomáticos, advirtió de que "es imperativo" el cese la violencia, algo que consideró "responsabilidad" de las partes negociadoras.El resultado de la primera jornada de conversaciones directas en Adis Abeba contradice los mensajes que lanzaron ayer los portavoces de ambos bandos, que expresaron su optimismo y vaticinaron un rápido cese de las hostilidades.Entretanto, la violencia continúa en Sudán del Sur, donde cerca de 200.000 personas se han visto obligadas a dejar su hogar, número que aumenta día a día.Según informó hoy el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, ACNUR, casi 25.000 personas han huido hacia Uganda.El flujo se ha intensificado durante esta última semana, llegando a registrarse el paso de 2.500 personas al día por la frontera, lo que complica la tarea de las agencias la ONU para prestarles asistencia.Aunque en proporciones más pequeñas, los sursudaneses también están huyendo hacia otros países vecinos, como Etiopía y Kenia, con 5.300 y 3.200 nuevos refugiados procedentes de Sudán del Sur registrados desde el inicio del conflicto.Se estima que estas cifras podrían ser mucho más elevadas, debido a las dificultades de acceso a algunas áreas del país y zonas fronterizas.Dentro del país, las agencias de Naciones Unidas están prestando ayuda a unos 230.000 desplazados internos, que viven en diez asentamientos distribuidos por todo el país, además de los 57.000 civiles que han hallado refugio en las bases de la ONU en el país.La violencia en Sudán del Sur estalló el pasado 15 de diciembre a raíz de un intento de golpe de Estado perpetrado por Mashar, según sostiene el presidente Salva Kir, y desde ese día han fallecido miles de personas en el país.Para tratar de evitar que la crisis derive en una guerra civil, varios países africanos hacen esfuerzos mediadores, y tanto EEUU como la UE han enviado a sus representantes especiales a la región.El joven país afronta el mayor desafío desde su nacimiento en julio de 2011, tras independizarse de Sudán.

Las negociaciones de paz que mantienen el Gobierno de Sudán del Sur y los rebeldes en Adis Abeba quedaron hoy nuevamente estancadas a la espera de una mediación de la Autoridad Intergubernamental para el desarrollo (IGAD) para conseguir la liberación de los presos políticos acusados de motín.Según informaron a Efe fuentes de la negociación, tres delegados de la IGAD viajaron esta misma tarde a Juba para hablar con el presidente Salva Kir sobre la puesta en libertad de los detenidos, primera condición exigida por los rebeldes para negociar un alto el fuego que ha sido secundada por la comunidad internacional.Después de cuatro días de conversaciones preliminares, hoy estaba prevista la primera jornada de negociación directa entre los enviados gubernamentales y los representantes del grupo liderado por el exvicepresidente Riak Mashar, acusado de un golpe de Estado.Sin embargo, las conversaciones quedaron bloqueadas cuando se puso sobre la mesa la liberación de los presos políticos, petición que Kir siempre se ha negado a negociar: "Solo se liberará a detenidos de acuerdo con la ley y la Constitución", ha reiterado en varias ocasiones su Ejecutivo.La Unión Europea se sumó hoy a las voces que reclaman esta liberación, principal vía política para avanzar hacia un alto el fuego."Hay dos asuntos sobre la mesa sobre los que hay que tomar decisiones rápidamente: el cese de hostilidades de forma estable y formal y (...) la liberación de los detenidos políticos a mediados de diciembre", indicó en una rueda de prensa en Bruselas el representante especial de la UE para Sudán del Sur, Alex Rondos.Rondos, que viajó el pasado 25 de diciembre a Sudán del Sur para mantener contactos diplomáticos, advirtió de que "es imperativo" el cese la violencia, algo que consideró "responsabilidad" de las partes negociadoras.El resultado de la primera jornada de conversaciones directas en Adis Abeba contradice los mensajes que lanzaron ayer los portavoces de ambos bandos, que expresaron su optimismo y vaticinaron un rápido cese de las hostilidades.Entretanto, la violencia continúa en Sudán del Sur, donde cerca de 200.000 personas se han visto obligadas a dejar su hogar, número que aumenta día a día.Según informó hoy el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, ACNUR, casi 25.000 personas han huido hacia Uganda.El flujo se ha intensificado durante esta última semana, llegando a registrarse el paso de 2.500 personas al día por la frontera, lo que complica la tarea de las agencias la ONU para prestarles asistencia.Aunque en proporciones más pequeñas, los sursudaneses también están huyendo hacia otros países vecinos, como Etiopía y Kenia, con 5.300 y 3.200 nuevos refugiados procedentes de Sudán del Sur registrados desde el inicio del conflicto.Se estima que estas cifras podrían ser mucho más elevadas, debido a las dificultades de acceso a algunas áreas del país y zonas fronterizas.Dentro del país, las agencias de Naciones Unidas están prestando ayuda a unos 230.000 desplazados internos, que viven en diez asentamientos distribuidos por todo el país, además de los 57.000 civiles que han hallado refugio en las bases de la ONU en el país.La violencia en Sudán del Sur estalló el pasado 15 de diciembre a raíz de un intento de golpe de Estado perpetrado por Mashar, según sostiene el presidente Salva Kir, y desde ese día han fallecido miles de personas en el país.Para tratar de evitar que la crisis derive en una guerra civil, varios países africanos hacen esfuerzos mediadores, y tanto EEUU como la UE han enviado a sus representantes especiales a la región.El joven país afronta el mayor desafío desde su nacimiento en julio de 2011, tras independizarse de Sudán.

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