Sólo 2 de cada 10 hispanos que beben demasiado consultan a un especialista

Pese a que casi un 18 por ciento de los hispanos adultos bebe más de la cuenta cada semana, apenas dos de cada diez hablan con un profesional de la salud al respecto, de acuerdo con informes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos.Lourdes Martínez, especialista en comunicación de la salud de esta dependencia, informó de que un nuevo estudio, publicado hoy a nivel nacional, encontró que los especialistas en salud han tenido muy poco contacto con sus pacientes.Entre los demás grupos raciales en este país las tasas de consumo y de atención profesional son muy similares, dijo.El nuevo informe de Signos Vitales de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades afirma que sólo uno de cada seis adultos y una de cada cuatro personas que beben en elevadas cantidades dicen que un profesional de la salud ha hablado con ellos en algún momento acerca de su consumo de alcohol."Incluso entre los adultos que toman en atracón diez o más veces al mes, sólo uno de cada tres dice que un profesional de la salud ha hablado con él en algún momento sobre el consumo de alcohol, aun cuando beber demasiado es perjudicial para la salud", señala el reporte.El término "atracón" de alcohol se define como beber cuatro o más tragos de alcohol en el caso de las mujeres, y cinco o más bebidas en el caso de los hombres, en un periodo de 2 a 3 horas.Martínez explicó que entre los inmigrantes hispanos con edades de 18 a 23 años se tiende a beber más cuando "no sienten apoyo en Estados Unidos"."Pero estamos hablando de que el atracón es un problema muy grave que afecta a los diferentes grupos y no en particular a uno", agregó.La dependencia recomendó a los profesionales de la salud el diálogo con los pacientes con el fin de identificar posibles consumidores de alcohol en exceso para a su vez poder darles atención.El reporte menciona que el diálogo entre un profesional de la salud y un paciente acerca de su consumo de alcohol es un primer paso importante en la detección y la consejería.Los CDC utilizan datos de 2011 del Sistema de Vigilancia de Factores de Riesgo del Comportamiento para analizar los informes reportados por adultos en los EE.UU. de 18 años de edad o más, de 44 estados y el Distrito de Columbia, que indican que alguna vez "un profesional de la salud les habló" acerca del consumo de alcohol."En ningún estado ni distrito hubo más de uno de cada cuatro adultos que reportara que un profesional de la salud le habló sobre su consumo de alcohol, y solamente el 17 % de las mujeres embarazadas reportó esto. Consumir alcohol durante el embarazo puede perjudicar gravemente al bebé en gestación", explica el nuevo informe.Apenas el 13,7 % y el 19,4 % de los blancos no hispanos y los afroamericanos, respectivamente, dialogan sobre el tema con sus especialistas de salud."Al menos 38 millones de adultos en los Estados Unidos beben demasiado", publica el estudio, si bien "la mayoría de ellos no son alcohólicos".El consumo excesivo de alcohol causa unas 88.000 muertes al año en los Estados Unidos y en 2006 representó costos económicos por unos 224.000 millones de dólares."La detección del consumo de alcohol y la consejería breve pueden reducir en un 25 % la cantidad que toman en una ocasión (2 a 3 horas) las personas que beben demasiado, y se recomiendan para todos los adultos, incluidas las mujeres embarazadas", publica el reporte.Los profesionales de la salud que realizan la detección del consumo de alcohol y dan consejería breve utilizan un grupo de preguntas que hacen a todos los pacientes para determinar cuánto toman y los problemas asociados a beber alcohol.Esto les permite aconsejar a los que toman en exceso acerca de los peligros para su salud y remitir a tratamiento especializado en dependencia del alcohol a los que lo necesiten.

Pese a que casi un 18 por ciento de los hispanos adultos bebe más de la cuenta cada semana, apenas dos de cada diez hablan con un profesional de la salud al respecto, de acuerdo con informes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos.Lourdes Martínez, especialista en comunicación de la salud de esta dependencia, informó de que un nuevo estudio, publicado hoy a nivel nacional, encontró que los especialistas en salud han tenido muy poco contacto con sus pacientes.Entre los demás grupos raciales en este país las tasas de consumo y de atención profesional son muy similares, dijo.El nuevo informe de Signos Vitales de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades afirma que sólo uno de cada seis adultos y una de cada cuatro personas que beben en elevadas cantidades dicen que un profesional de la salud ha hablado con ellos en algún momento acerca de su consumo de alcohol."Incluso entre los adultos que toman en atracón diez o más veces al mes, sólo uno de cada tres dice que un profesional de la salud ha hablado con él en algún momento sobre el consumo de alcohol, aun cuando beber demasiado es perjudicial para la salud", señala el reporte.El término "atracón" de alcohol se define como beber cuatro o más tragos de alcohol en el caso de las mujeres, y cinco o más bebidas en el caso de los hombres, en un periodo de 2 a 3 horas.Martínez explicó que entre los inmigrantes hispanos con edades de 18 a 23 años se tiende a beber más cuando "no sienten apoyo en Estados Unidos"."Pero estamos hablando de que el atracón es un problema muy grave que afecta a los diferentes grupos y no en particular a uno", agregó.La dependencia recomendó a los profesionales de la salud el diálogo con los pacientes con el fin de identificar posibles consumidores de alcohol en exceso para a su vez poder darles atención.El reporte menciona que el diálogo entre un profesional de la salud y un paciente acerca de su consumo de alcohol es un primer paso importante en la detección y la consejería.Los CDC utilizan datos de 2011 del Sistema de Vigilancia de Factores de Riesgo del Comportamiento para analizar los informes reportados por adultos en los EE.UU. de 18 años de edad o más, de 44 estados y el Distrito de Columbia, que indican que alguna vez "un profesional de la salud les habló" acerca del consumo de alcohol."En ningún estado ni distrito hubo más de uno de cada cuatro adultos que reportara que un profesional de la salud le habló sobre su consumo de alcohol, y solamente el 17 % de las mujeres embarazadas reportó esto. Consumir alcohol durante el embarazo puede perjudicar gravemente al bebé en gestación", explica el nuevo informe.Apenas el 13,7 % y el 19,4 % de los blancos no hispanos y los afroamericanos, respectivamente, dialogan sobre el tema con sus especialistas de salud."Al menos 38 millones de adultos en los Estados Unidos beben demasiado", publica el estudio, si bien "la mayoría de ellos no son alcohólicos".El consumo excesivo de alcohol causa unas 88.000 muertes al año en los Estados Unidos y en 2006 representó costos económicos por unos 224.000 millones de dólares."La detección del consumo de alcohol y la consejería breve pueden reducir en un 25 % la cantidad que toman en una ocasión (2 a 3 horas) las personas que beben demasiado, y se recomiendan para todos los adultos, incluidas las mujeres embarazadas", publica el reporte.Los profesionales de la salud que realizan la detección del consumo de alcohol y dan consejería breve utilizan un grupo de preguntas que hacen a todos los pacientes para determinar cuánto toman y los problemas asociados a beber alcohol.Esto les permite aconsejar a los que toman en exceso acerca de los peligros para su salud y remitir a tratamiento especializado en dependencia del alcohol a los que lo necesiten.

Etiquetas:

Más noticias

0 Comentarios