El AC72 'Artemis'sueco retrasa su bautismo de mar por problemas estructurales

El catamarán AC72 del equipo sueco Artemis deberá retrasar su bautismo de mar en la bahía de San Francisco debido a problemas estructurales detectados ayer cuando la embarcación iba a realizar su primer entrenamiento.Hasta la madrugada de hoy no se ha desvelado que el barco sueco también había sufrido daños. El AC72 ha sido transportado fuera del agua y el equipo de diseño liderado por el argentino Juan Kouyoumidjian, evaluará los daños. Este contratiempo retrasará el programa de entrenamientos del equipo sueco."Como equipo es nuestra responsabilidad no probar estos barcos hasta que cada pieza haya sido marcada en términos de seguridad y de su integridad estructural. Esta es una parte clave del proceso de diligencia", ha señalado Laurent Esquier, coordinador de operaciones del equipo Artemis Racing."El plan era remolcar el barco y dejarlo libre para poner a prueba su velocidad, luego desplegar la vela en ala y hacer la ceremonia de champán. Se realizó la primera parte en velocidad, pero en el camino de vuelta hemos oído algunos ruidos en la plataforma del catamarán. Así que el despliegue del ala y el bautizo de champán se ha suspendido. El barco se ha sacado del agua, llevado a su hangar y vamos a pasar el resto del día evaluando la situación", ha relatado.Los vuelcos y daños en las estructuras han sido frecuentes en la clase de AC45 desde que la flota llegó por primera vez a San Francisco para disputar las Series Mundiales.Realizar una reparación de un diseño de un AC45 (de 13,75 metros de eslora) es un asunto sencillo en muchos casos porque hay piezas de repuesto que son comunes en toda la flota, pero esto no es el caso de los AC72 (de 22 metros de eslora).Cambiar un barco o la vela en ala tras iniciar la competición en bahía no será tarea fácil ya que sólo la vela en ala cuesta alrededor de 1,5 millones de euros y no habrá muchos repuestos en las bases de los equipos.

El catamarán AC72 del equipo sueco Artemis deberá retrasar su bautismo de mar en la bahía de San Francisco debido a problemas estructurales detectados ayer cuando la embarcación iba a realizar su primer entrenamiento.Hasta la madrugada de hoy no se ha desvelado que el barco sueco también había sufrido daños. El AC72 ha sido transportado fuera del agua y el equipo de diseño liderado por el argentino Juan Kouyoumidjian, evaluará los daños. Este contratiempo retrasará el programa de entrenamientos del equipo sueco."Como equipo es nuestra responsabilidad no probar estos barcos hasta que cada pieza haya sido marcada en términos de seguridad y de su integridad estructural. Esta es una parte clave del proceso de diligencia", ha señalado Laurent Esquier, coordinador de operaciones del equipo Artemis Racing."El plan era remolcar el barco y dejarlo libre para poner a prueba su velocidad, luego desplegar la vela en ala y hacer la ceremonia de champán. Se realizó la primera parte en velocidad, pero en el camino de vuelta hemos oído algunos ruidos en la plataforma del catamarán. Así que el despliegue del ala y el bautizo de champán se ha suspendido. El barco se ha sacado del agua, llevado a su hangar y vamos a pasar el resto del día evaluando la situación", ha relatado.Los vuelcos y daños en las estructuras han sido frecuentes en la clase de AC45 desde que la flota llegó por primera vez a San Francisco para disputar las Series Mundiales.Realizar una reparación de un diseño de un AC45 (de 13,75 metros de eslora) es un asunto sencillo en muchos casos porque hay piezas de repuesto que son comunes en toda la flota, pero esto no es el caso de los AC72 (de 22 metros de eslora).Cambiar un barco o la vela en ala tras iniciar la competición en bahía no será tarea fácil ya que sólo la vela en ala cuesta alrededor de 1,5 millones de euros y no habrá muchos repuestos en las bases de los equipos.

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