HRW acusa a los grupos armados y fuerzas iraquíes de las muertes de civiles en Al Anbar

Varios suníes con el rostro cubierto toman posiciones en la ciudad de Faluya (oeste de Irak), hoy, jueves 9 de enero de 2014. EFE Galería
Un suní con el rostro cubierto apunta con su rifle en la ciudad de Faluya (oeste de Irak), hoy, jueves 9 de enero de 2014. EFE Galería

Varios suníes con el rostro cubierto toman posiciones en la ciudad de Faluya (oeste de Irak), hoy, jueves 9 de enero de 2014. EFE

La organización Human Rights Watch (HRW) acusó hoy a las fuerzas gubernamentales iraquíes, miembros de la red terrorista Al Qaeda y milicianos tribales de causar la muerte de civiles en la provincia de Al Anbar, en el oeste de Irak."Los métodos de combate prohibidos que ejercen las distintas partes causaron daños humanos y la destrucción de propiedades", señaló en un comunicado el grupo de derechos humanos.En ese sentido, HRW criticó a las fuerzas gubernamentales por atacar barrios poblados de manera "indiscriminada" y a los combatientes armados por lanzar ataques contra el Ejército desde esos sitios.La organización también advirtió de que Faluya y Ramadi, las mayores ciudades de Al Anbar, sufren escasez de alimentos, agua y combustible a causa del "asedio" al que se han visto sometidas.Human Rights Watch recordó que un nuevo brote de violencia ha estallado en el país después de la detención el pasado 27 de diciembre del dirigente opositor suní Ahmed al Aluani, el posterior desalojo de una acampada de manifestantes suníes contrarios al Gobierno en Ramadi y las acciones armadas de Al Qaeda, entre otros sucesos.Previamente, la ONU cifró en 5.000 el número de familias desplazadas y advirtió del deterioro de la situación humanitaria en Al Anbar en general y en Faluya en particular, mientras que la Media Luna Roja iraquí apuntó que más de 13.000 familias abandonaron esa ciudad, situada a 50 kilómetros al oeste de Bagdad.La provincia de Al Anbar, que representa un tercio de la superficie de Irak, está viviendo en las últimas semanas una situación de gran tensión, con combates entre fuerzas gubernamentales, clanes tribales armados y miembros del Estado Islámico de Irak y Levante, grupo vinculado a Al Qaeda.El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, ha asegurado que las fuerzas aéreas no se retirarán de las ciudades de Al Anbar hasta que no "eliminen a los grupos armados y restablezcan la seguridad y estabilidad en la zona".Washington ha descartado el envío de tropas estadounidenses para ayudar a las autoridades iraquíes, si bien anunció el pasado lunes que acelerará el envío de aviones no tripulados para labores de vigilancia y que prevé enviar misiles Hellfire la próxima primavera.Irak sufre un repunte de la violencia confesional y de los atentados terroristas, que causaron en 2013 la muerte de 8.868 personas, de las que 7.818 eran civiles, según cifras de la ONU.

La organización Human Rights Watch (HRW) acusó hoy a las fuerzas gubernamentales iraquíes, miembros de la red terrorista Al Qaeda y milicianos tribales de causar la muerte de civiles en la provincia de Al Anbar, en el oeste de Irak."Los métodos de combate prohibidos que ejercen las distintas partes causaron daños humanos y la destrucción de propiedades", señaló en un comunicado el grupo de derechos humanos.En ese sentido, HRW criticó a las fuerzas gubernamentales por atacar barrios poblados de manera "indiscriminada" y a los combatientes armados por lanzar ataques contra el Ejército desde esos sitios.La organización también advirtió de que Faluya y Ramadi, las mayores ciudades de Al Anbar, sufren escasez de alimentos, agua y combustible a causa del "asedio" al que se han visto sometidas.Human Rights Watch recordó que un nuevo brote de violencia ha estallado en el país después de la detención el pasado 27 de diciembre del dirigente opositor suní Ahmed al Aluani, el posterior desalojo de una acampada de manifestantes suníes contrarios al Gobierno en Ramadi y las acciones armadas de Al Qaeda, entre otros sucesos.Previamente, la ONU cifró en 5.000 el número de familias desplazadas y advirtió del deterioro de la situación humanitaria en Al Anbar en general y en Faluya en particular, mientras que la Media Luna Roja iraquí apuntó que más de 13.000 familias abandonaron esa ciudad, situada a 50 kilómetros al oeste de Bagdad.La provincia de Al Anbar, que representa un tercio de la superficie de Irak, está viviendo en las últimas semanas una situación de gran tensión, con combates entre fuerzas gubernamentales, clanes tribales armados y miembros del Estado Islámico de Irak y Levante, grupo vinculado a Al Qaeda.El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, ha asegurado que las fuerzas aéreas no se retirarán de las ciudades de Al Anbar hasta que no "eliminen a los grupos armados y restablezcan la seguridad y estabilidad en la zona".Washington ha descartado el envío de tropas estadounidenses para ayudar a las autoridades iraquíes, si bien anunció el pasado lunes que acelerará el envío de aviones no tripulados para labores de vigilancia y que prevé enviar misiles Hellfire la próxima primavera.Irak sufre un repunte de la violencia confesional y de los atentados terroristas, que causaron en 2013 la muerte de 8.868 personas, de las que 7.818 eran civiles, según cifras de la ONU.

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