Ministra británica anuncia la llegada de un avión con ayuda a Sudán del Sur

Un avión con agua y equipamiento sanitario ha aterrizado en Sudán del Sur para intentar evitar una crisis sanitaria dentro del conflicto que vive ese país, dijo hoy la ministra británica de Cooperación Internacional, Justine Greening.El aparato ha transportado bombas de agua, mangueras, tanques de agua y productos químicos a fin de proporcionar agua limpia a miles de personas que se han visto obligadas a huir de la capital, Yuba.Los suministros -proporcionados por la organización humanitaria británica Oxfam y financiados por el Ministerio de Cooperación Internacional- se suman a los 12,5 millones de libras (14,75 millones de euros) en concepto de ayudas de emergencia anunciados ya por el Ejecutivo del Reino Unido en diciembre de 2013."Continuamos valorando la situación sobre el terreno y seguimos preparados para proporcionar nuevas ayudas humanitarias", añadió Greening.La llegada del avión se produce al tiempo que representantes del Gobierno de Sudán del Sur y de los rebeldes liderados por el exvicepresidente Riak Mashar comenzaron hoy en Adis Abeba las negociaciones cara a cara para el cese de las hostilidades.Según indicó el secretario de Estado británico para África, Mark Simmonds, en un comunicado emitido por el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido, la máxima prioridad de las negociaciones de paz debería ser lograr un alto el fuego inmediato.En la nota, indicó que la situación en ese país es de "gran preocupación" e instó a las partes a mostrar flexibilidad.Simmonds calificó el comienzo de las conversaciones de paz de "paso constructivo"."Es importante que los detenidos sean liberados con rapidez y de forma adecuada para ayudar a asegurar un diálogo futuro", apuntó.La violencia en Sudán del Sur ha forzado a unas 200.000 personas a abandonar sus casas en las últimas dos semanas, desde que se desataron los enfrentamientos entre rebeldes y partidarios del Gobierno en diciembre, según datos de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).La mayor concentración de civiles desplazados se ubica en la localidad de Awerial, en el centro del país, donde viven unas 76.000 personas que necesitan urgentemente ayuda humanitaria de emergencia, como alimentos y atención médica.Desde el 15 de diciembre, los rebeldes se enfrentan a las tropas gubernamentales del presidente, Salva Kir, quien acusó a su rival político Mashar de intentar dar un golpe de Estado.

Un avión con agua y equipamiento sanitario ha aterrizado en Sudán del Sur para intentar evitar una crisis sanitaria dentro del conflicto que vive ese país, dijo hoy la ministra británica de Cooperación Internacional, Justine Greening.El aparato ha transportado bombas de agua, mangueras, tanques de agua y productos químicos a fin de proporcionar agua limpia a miles de personas que se han visto obligadas a huir de la capital, Yuba.Los suministros -proporcionados por la organización humanitaria británica Oxfam y financiados por el Ministerio de Cooperación Internacional- se suman a los 12,5 millones de libras (14,75 millones de euros) en concepto de ayudas de emergencia anunciados ya por el Ejecutivo del Reino Unido en diciembre de 2013."Continuamos valorando la situación sobre el terreno y seguimos preparados para proporcionar nuevas ayudas humanitarias", añadió Greening.La llegada del avión se produce al tiempo que representantes del Gobierno de Sudán del Sur y de los rebeldes liderados por el exvicepresidente Riak Mashar comenzaron hoy en Adis Abeba las negociaciones cara a cara para el cese de las hostilidades.Según indicó el secretario de Estado británico para África, Mark Simmonds, en un comunicado emitido por el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido, la máxima prioridad de las negociaciones de paz debería ser lograr un alto el fuego inmediato.En la nota, indicó que la situación en ese país es de "gran preocupación" e instó a las partes a mostrar flexibilidad.Simmonds calificó el comienzo de las conversaciones de paz de "paso constructivo"."Es importante que los detenidos sean liberados con rapidez y de forma adecuada para ayudar a asegurar un diálogo futuro", apuntó.La violencia en Sudán del Sur ha forzado a unas 200.000 personas a abandonar sus casas en las últimas dos semanas, desde que se desataron los enfrentamientos entre rebeldes y partidarios del Gobierno en diciembre, según datos de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).La mayor concentración de civiles desplazados se ubica en la localidad de Awerial, en el centro del país, donde viven unas 76.000 personas que necesitan urgentemente ayuda humanitaria de emergencia, como alimentos y atención médica.Desde el 15 de diciembre, los rebeldes se enfrentan a las tropas gubernamentales del presidente, Salva Kir, quien acusó a su rival político Mashar de intentar dar un golpe de Estado.

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