La Policía dispersa con violencia a los manifestantes opositores en Camboya

La policía carga contra manifestantes durante una protesta en Phnom Penh (Camboya). EFE La policía carga contra manifestantes durante una protesta en Phnom Penh (Camboya). EFE

La policía carga contra manifestantes durante una protesta en Phnom Penh (Camboya). EFE

Decenas de policías y guardas de seguridad golpearon y expulsaron hoy a los opositores que se manifestaban en la capital camboyana desde hace más de dos semanas contra el Gobierno, al que acusan de amañar las pasadas elecciones.Los atacantes también destruyeron las carpas y tiendas de campaña montadas en el Parque de la Libertad, centro de las protestas encabezadas por el opositor Partido para el Rescate Nacional de Camboya (PRNC), informaron la prensa local y varias ONG.En un comunicado, varias ONG locales denunciaron que policías y policías militares iban acompañados de guardas de paisano que agredieron a los manifestantes con palos y barras de metal y destruyeron altares budistas y otros bienes."Matones con barras de metal y tuberías de hierro golpearon a monjes y mujeres para desalojar a los manifestantes pacíficos del Parque de la Libertad", señaló en su cuenta de Twitter un periodista del diario "Cambodia Daily".El suceso se produjo al día siguiente de que al menos cinco manifestantes murieran por disparos de la Policía en los enfrentamientos durante la huelga para pedir mejoras salariales de los trabajadores del textil en las afueras de Phnom Penh.Helicópteros y vehículos militares vigilaban tanto el lugar de las protestas en el Parque de la Libertad como en los polígonos industriales donde fueron dispersados entre ayer y hoy cientos de manifestantes."Estamos consternados por el uso de la violencia. Después de las trágicas muertes de ayer, esperábamos que el Gobierno empezara a limitar el uso de la violencia pero sus acciones hoy demuestran un desprecio total por los derechos y vidas de sus ciudadanos", indicó Naly Pilorge, activista de la Liga Camboyana para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos.El Gobierno y la oposición han mantenido negociaciones de forma intermitente para encontrar una salida a la crisis política del país, agravada tras más de dos semanas de protestas.La oposición exige una reforma del sistema electoral y la repetición de las elecciones del pasado julio, en las que denuncian que hubo numerosas irregularidades.El Partido del Pueblo de Camboya (PPC), que se impuso en esos comicios con 68 escaños frente a los 55 de la oposición, pretende limitar el diálogo a la reforma electoral en la que ambas formaciones llegaron a un principio de acuerdo en septiembre.El PRNC boicoteó la constitución del Parlamento y rechazó tomar posesión de sus escaños hasta que se investiguen sus denuncias de fraude en las elecciones, que la formación mantiene que ganó al obtener 63 parlamentarios.

Decenas de policías y guardas de seguridad golpearon y expulsaron hoy a los opositores que se manifestaban en la capital camboyana desde hace más de dos semanas contra el Gobierno, al que acusan de amañar las pasadas elecciones.Los atacantes también destruyeron las carpas y tiendas de campaña montadas en el Parque de la Libertad, centro de las protestas encabezadas por el opositor Partido para el Rescate Nacional de Camboya (PRNC), informaron la prensa local y varias ONG.En un comunicado, varias ONG locales denunciaron que policías y policías militares iban acompañados de guardas de paisano que agredieron a los manifestantes con palos y barras de metal y destruyeron altares budistas y otros bienes."Matones con barras de metal y tuberías de hierro golpearon a monjes y mujeres para desalojar a los manifestantes pacíficos del Parque de la Libertad", señaló en su cuenta de Twitter un periodista del diario "Cambodia Daily".El suceso se produjo al día siguiente de que al menos cinco manifestantes murieran por disparos de la Policía en los enfrentamientos durante la huelga para pedir mejoras salariales de los trabajadores del textil en las afueras de Phnom Penh.Helicópteros y vehículos militares vigilaban tanto el lugar de las protestas en el Parque de la Libertad como en los polígonos industriales donde fueron dispersados entre ayer y hoy cientos de manifestantes."Estamos consternados por el uso de la violencia. Después de las trágicas muertes de ayer, esperábamos que el Gobierno empezara a limitar el uso de la violencia pero sus acciones hoy demuestran un desprecio total por los derechos y vidas de sus ciudadanos", indicó Naly Pilorge, activista de la Liga Camboyana para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos.El Gobierno y la oposición han mantenido negociaciones de forma intermitente para encontrar una salida a la crisis política del país, agravada tras más de dos semanas de protestas.La oposición exige una reforma del sistema electoral y la repetición de las elecciones del pasado julio, en las que denuncian que hubo numerosas irregularidades.El Partido del Pueblo de Camboya (PPC), que se impuso en esos comicios con 68 escaños frente a los 55 de la oposición, pretende limitar el diálogo a la reforma electoral en la que ambas formaciones llegaron a un principio de acuerdo en septiembre.El PRNC boicoteó la constitución del Parlamento y rechazó tomar posesión de sus escaños hasta que se investiguen sus denuncias de fraude en las elecciones, que la formación mantiene que ganó al obtener 63 parlamentarios.

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