Al menos 14.000 familias vuelven a Kunduz pese a que faltan servicios básicos

Al menos 14.000 de las cerca de 20.000 familias que huyeron de Kunduz (norte) al ser tomada por los talibanes han podido volver a esta ciudad afgana, aunque aún se producen escaramuzas a las afueras y los servicios básicos no están totalmente recuperados, informó hoy a Efe una fuente oficial."Hasta ahora nuestras estimaciones muestran que entre el 70 y el 75 % de las familias han vuelto a la ciudad", dijo el director en Kunduz del departamento de Refugiados del Gobierno afgano, Abdul Salam Hashimi."Necesitamos asistencia en Kunduz para ayudar a los recién retornados, porque necesitan con urgencia comida y productos domésticos, ya que la mayoría ha perdido todo en los combates", subrayó Hashimi.El director indicó que organizaciones humanitarias afganas y extranjeras también comenzaron a volver a Kunduz.La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas ha advertido en un comunicado de que "la ciudad continúa en calma, pero sigue habiendo combates esporádicos a un nivel reducido en las afueras lejanas"."Equipos de agencias de Naciones Unidas están evaluando las condiciones de seguridad en vista de incrementar su presencia humanitaria" y enviar ayuda lo antes posible, según un nota de este organismo.El Ministerio de Refugiados afgano contabilizó unas 20.000 familias desplazadas, que suman alrededor de 100.000 personas al calcular una media de cinco miembros por familia. Los desplazados internos regresaron desde las provincias de Kabul, Balkh, Baghlan, Takhar y Badakhshan después de que Kunduz haya empezado a recuperar la normalidad tras caer el 28 de septiembre en poder los insurgentes y ser recuperada tres días después por tropas afganas con apoyo aéreo de Estados Unidos.El regreso se produjo por sus propios medios al reabrir las carreteras que comunican la ciudad o en transportes habilitados gratuitamente por las autoridades y entidades benéficas, aunque muchas familias aún no volvieron por temor a ataques insurgentes en sus desplazamientos.Los suministros de agua y electricidad fueron restablecidos en buena parte de la capital de la provincia de Kunduz, con unos 304.600 habitantes, el hospital provincial está operativo y muchas tiendas están abiertas, incluidas las de alimentación, aunque los precios se han incrementado.Sin embargo, las escuelas siguen cerradas por temor a minas terrestres y a munición de artillería sin explotar.La toma de la ciudad de Kunduz fue el mayor logro militar de los talibanes en catorce años, desde que en 2001 su régimen fue derrocado por la invasión estadounidense.Desde 2002, el conflicto armado con los insurgentes ha generado cerca de 873.000 desplazados internos en Afganistán, de acuerdo con datos de Naciones Unidas y del Ministerio de Refugiados afgano.

Al menos 14.000 de las cerca de 20.000 familias que huyeron de Kunduz (norte) al ser tomada por los talibanes han podido volver a esta ciudad afgana, aunque aún se producen escaramuzas a las afueras y los servicios básicos no están totalmente recuperados, informó hoy a Efe una fuente oficial."Hasta ahora nuestras estimaciones muestran que entre el 70 y el 75 % de las familias han vuelto a la ciudad", dijo el director en Kunduz del departamento de Refugiados del Gobierno afgano, Abdul Salam Hashimi."Necesitamos asistencia en Kunduz para ayudar a los recién retornados, porque necesitan con urgencia comida y productos domésticos, ya que la mayoría ha perdido todo en los combates", subrayó Hashimi.El director indicó que organizaciones humanitarias afganas y extranjeras también comenzaron a volver a Kunduz.La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas ha advertido en un comunicado de que "la ciudad continúa en calma, pero sigue habiendo combates esporádicos a un nivel reducido en las afueras lejanas"."Equipos de agencias de Naciones Unidas están evaluando las condiciones de seguridad en vista de incrementar su presencia humanitaria" y enviar ayuda lo antes posible, según un nota de este organismo.El Ministerio de Refugiados afgano contabilizó unas 20.000 familias desplazadas, que suman alrededor de 100.000 personas al calcular una media de cinco miembros por familia. Los desplazados internos regresaron desde las provincias de Kabul, Balkh, Baghlan, Takhar y Badakhshan después de que Kunduz haya empezado a recuperar la normalidad tras caer el 28 de septiembre en poder los insurgentes y ser recuperada tres días después por tropas afganas con apoyo aéreo de Estados Unidos.El regreso se produjo por sus propios medios al reabrir las carreteras que comunican la ciudad o en transportes habilitados gratuitamente por las autoridades y entidades benéficas, aunque muchas familias aún no volvieron por temor a ataques insurgentes en sus desplazamientos.Los suministros de agua y electricidad fueron restablecidos en buena parte de la capital de la provincia de Kunduz, con unos 304.600 habitantes, el hospital provincial está operativo y muchas tiendas están abiertas, incluidas las de alimentación, aunque los precios se han incrementado.Sin embargo, las escuelas siguen cerradas por temor a minas terrestres y a munición de artillería sin explotar.La toma de la ciudad de Kunduz fue el mayor logro militar de los talibanes en catorce años, desde que en 2001 su régimen fue derrocado por la invasión estadounidense.Desde 2002, el conflicto armado con los insurgentes ha generado cerca de 873.000 desplazados internos en Afganistán, de acuerdo con datos de Naciones Unidas y del Ministerio de Refugiados afgano.

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