Los rebeldes sursudaneses denuncian bombardeos del Ejército ugandés

Los rebeldes sursudaneses aseguraron hoy que el Ejército de Uganda ha bombardeado varias de sus posiciones en su feudo del Estado de Jonglei, en el este de Sudán del Sur.Según dijo a los periodistas en Adis Adeba -donde el Gobierno sursudanés y los rebeldes negocian el fin de las hostilidades- el portavoz de los sublevados Hussein Mar Nyuot, cuatro aeroplanos de las Fuerzas Armadas de Uganda bombardearon entre ayer y hoy las localidades de Pariak, Sudan Safari y Bor, capital de Jonglei.Los bombardeos se habrían cobrado la vida de un número indeterminado de civiles, que se suman, asegura el portavoz rebelde, a las muertes ordenadas en la zona por el presidente de Sudán del Sur, Salva Kir.La declaración de Nyuot acusa a Uganda de inmiscuirse en la crisis de Sudán del Sur "mientras los países de la IGAD -Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD), bloque regional mediador de África Oriental en el conflicto sursudanés- buscan una solución pacífica"."Pedimos y urgimos a la IGAD, la ONU, la Unión Africana (UA), la Unión Europea (UE) y la comunidad regional e internacional que condene la bárbara actitud del Gobierno ugandés, que podría poner en peligro y minar los esfuerzos de la IGAD en favor de la paz", afirmó Nyuot.Pese a ello, Nyuot descartó que los ataques ugandeses a los rebeldes lleven al colapso total de las negociaciones, y responsabilizó a Kir del estancamiento de las conversaciones de paz de Adis Abeba por su negativa a liberar a los encarcelados por la intentona golpista rebelde.El dirigente rebelde restó importancia al último comunicado de la IGAD, emitido anoche y en el que aseguraba que el Gobierno sursudanés y los detenidos "se han comprometido a unas negociaciones incondicionales al respecto""Los detenidos hablaron a punta de pistola y bajo el control de sus carceleros, por lo que no decían lo que realmente querían", añadió Nyuot, que declinó pronunciarse sobre la reacción de los rebeldes si Kir no acepta la liberación de los presos.Las negociaciones cara a cara entre las delegaciones de Gobierno y rebeldes comenzaron el pasado lunes en Adis Abeba y están impulsadas por la IGAD.Sin embargo, las conversaciones de paz de la capital etíope entre las dos partes encallaron por la negativa del Gobierno sursudanés a liberar a los sediciosos encarcelados.La violencia en Sudán del Sur estalló el pasado 15 de diciembre por un intento de golpe de Estado perpetrado por el exvicepresidente y hoy jefe rebelde Kier Mashar, según sostiene Salva Kir, y desde ese día han fallecido miles de personas en el país.Para tratar de evitar que la crisis derive en una guerra civil, varios países africanos realizan esfuerzos mediadores, y tanto EEUU como la Unión Europea (UE) han enviado a sus representantes especiales a la región.El joven país afronta el mayor desafío desde su nacimiento en julio de 2011, tras independizarse de Sudán.

Los rebeldes sursudaneses aseguraron hoy que el Ejército de Uganda ha bombardeado varias de sus posiciones en su feudo del Estado de Jonglei, en el este de Sudán del Sur.Según dijo a los periodistas en Adis Adeba -donde el Gobierno sursudanés y los rebeldes negocian el fin de las hostilidades- el portavoz de los sublevados Hussein Mar Nyuot, cuatro aeroplanos de las Fuerzas Armadas de Uganda bombardearon entre ayer y hoy las localidades de Pariak, Sudan Safari y Bor, capital de Jonglei.Los bombardeos se habrían cobrado la vida de un número indeterminado de civiles, que se suman, asegura el portavoz rebelde, a las muertes ordenadas en la zona por el presidente de Sudán del Sur, Salva Kir.La declaración de Nyuot acusa a Uganda de inmiscuirse en la crisis de Sudán del Sur "mientras los países de la IGAD -Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD), bloque regional mediador de África Oriental en el conflicto sursudanés- buscan una solución pacífica"."Pedimos y urgimos a la IGAD, la ONU, la Unión Africana (UA), la Unión Europea (UE) y la comunidad regional e internacional que condene la bárbara actitud del Gobierno ugandés, que podría poner en peligro y minar los esfuerzos de la IGAD en favor de la paz", afirmó Nyuot.Pese a ello, Nyuot descartó que los ataques ugandeses a los rebeldes lleven al colapso total de las negociaciones, y responsabilizó a Kir del estancamiento de las conversaciones de paz de Adis Abeba por su negativa a liberar a los encarcelados por la intentona golpista rebelde.El dirigente rebelde restó importancia al último comunicado de la IGAD, emitido anoche y en el que aseguraba que el Gobierno sursudanés y los detenidos "se han comprometido a unas negociaciones incondicionales al respecto""Los detenidos hablaron a punta de pistola y bajo el control de sus carceleros, por lo que no decían lo que realmente querían", añadió Nyuot, que declinó pronunciarse sobre la reacción de los rebeldes si Kir no acepta la liberación de los presos.Las negociaciones cara a cara entre las delegaciones de Gobierno y rebeldes comenzaron el pasado lunes en Adis Abeba y están impulsadas por la IGAD.Sin embargo, las conversaciones de paz de la capital etíope entre las dos partes encallaron por la negativa del Gobierno sursudanés a liberar a los sediciosos encarcelados.La violencia en Sudán del Sur estalló el pasado 15 de diciembre por un intento de golpe de Estado perpetrado por el exvicepresidente y hoy jefe rebelde Kier Mashar, según sostiene Salva Kir, y desde ese día han fallecido miles de personas en el país.Para tratar de evitar que la crisis derive en una guerra civil, varios países africanos realizan esfuerzos mediadores, y tanto EEUU como la Unión Europea (UE) han enviado a sus representantes especiales a la región.El joven país afronta el mayor desafío desde su nacimiento en julio de 2011, tras independizarse de Sudán.

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