La madre de dos yihadistas franceses confirma la muerte del segundo en Siria

La madre de dos yihadistas franceses que habían ido a Siria a combatir confirmó la muerte a finales de diciembre del segundo, de 30 años, sólo unos meses de que hubiera ocurrido lo mismo con su hermano menor, de 22.Dominique Bons explicó en una entrevista publicada hoy por "Libération" y a la televisión "France 2" que el pasado día 2 recibió un mensaje en el teléfono en el que le comunicaron que su hijo Nicolas había muerto en la región de Homs junto a otro combatiente con el que se hizo explotar en una acción kamikaze con un camión.Nicolas, que se hacía llamar Abou Abdel Rahman tras haberse convertido al islam como su hermano Jean-Daniel, había dejado consignas para que si le ocurría algo le avisaran a ella y al padre, contó Bons.La madre llamó al teléfono de su hijo para confirmar la información y quien respondió, además de contarle cómo ocurrió, le dijo en francés que "Nicolas ya estaba en el paraíso, bajo la protección de Alá".Jean-Daniel había fallecido el 11 de agosto en un combate en Alepo, apenas un mes después de que los dos hermanos -originarios de Toulouse (sur de Francia)- hubieran aparecido en un vídeo colgado en internet en el que aparecían con las armas en la mano.Los dos justificaban su viaje a Siria -adonde llegaron a finales de marzo- para integrarse en las filas del Estado Islámico en Irak y en el Levante (organización vinculada a Al Qaeda), pedían a los musulmanes que se sumaran a ellos y al presidente francés, François Hollande, que se convirtiera al islam.La madre señaló que en los últimos tiempos hablaba más o menos una vez por semana con Nicolas: "decía que no tenía miedo por él. Esperaba que Alá se lo llevara al paraíso. Era duro escuchar eso"."Decía querer llegar hasta el final. Estoy convencida de que desde el principio sabía que no volvería", contó Dominique Bons, que personalmente se declara atea y ha creado una asociación para romper el aislamiento de las familias de jóvenes yihadistas franceses.La madre había enviado una carta a la presidencia francesa en abril para decir que sus dos hijos se habían ido a Siria, pero lo único que recibió fue un mensaje en el que se le informaba de que se había transmitido la información a los ministerios de Exteriores y de Interior: "Y luego, nada".Según los servicios secretos franceses, citados por "Libération", hay unos 600 jóvenes franceses implicados en las redes yihadistas en Siria, de los cuales alrededor de 220 están combatiendo en ese país y varias decenas más en tránsito o con planes para marchar.También se tiene constancia de 70 que han vuelto a Francia y que 18 han muerto allí, a los que hay que añadir a Nicolas Bons.

La madre de dos yihadistas franceses que habían ido a Siria a combatir confirmó la muerte a finales de diciembre del segundo, de 30 años, sólo unos meses de que hubiera ocurrido lo mismo con su hermano menor, de 22.Dominique Bons explicó en una entrevista publicada hoy por "Libération" y a la televisión "France 2" que el pasado día 2 recibió un mensaje en el teléfono en el que le comunicaron que su hijo Nicolas había muerto en la región de Homs junto a otro combatiente con el que se hizo explotar en una acción kamikaze con un camión.Nicolas, que se hacía llamar Abou Abdel Rahman tras haberse convertido al islam como su hermano Jean-Daniel, había dejado consignas para que si le ocurría algo le avisaran a ella y al padre, contó Bons.La madre llamó al teléfono de su hijo para confirmar la información y quien respondió, además de contarle cómo ocurrió, le dijo en francés que "Nicolas ya estaba en el paraíso, bajo la protección de Alá".Jean-Daniel había fallecido el 11 de agosto en un combate en Alepo, apenas un mes después de que los dos hermanos -originarios de Toulouse (sur de Francia)- hubieran aparecido en un vídeo colgado en internet en el que aparecían con las armas en la mano.Los dos justificaban su viaje a Siria -adonde llegaron a finales de marzo- para integrarse en las filas del Estado Islámico en Irak y en el Levante (organización vinculada a Al Qaeda), pedían a los musulmanes que se sumaran a ellos y al presidente francés, François Hollande, que se convirtiera al islam.La madre señaló que en los últimos tiempos hablaba más o menos una vez por semana con Nicolas: "decía que no tenía miedo por él. Esperaba que Alá se lo llevara al paraíso. Era duro escuchar eso"."Decía querer llegar hasta el final. Estoy convencida de que desde el principio sabía que no volvería", contó Dominique Bons, que personalmente se declara atea y ha creado una asociación para romper el aislamiento de las familias de jóvenes yihadistas franceses.La madre había enviado una carta a la presidencia francesa en abril para decir que sus dos hijos se habían ido a Siria, pero lo único que recibió fue un mensaje en el que se le informaba de que se había transmitido la información a los ministerios de Exteriores y de Interior: "Y luego, nada".Según los servicios secretos franceses, citados por "Libération", hay unos 600 jóvenes franceses implicados en las redes yihadistas en Siria, de los cuales alrededor de 220 están combatiendo en ese país y varias decenas más en tránsito o con planes para marchar.También se tiene constancia de 70 que han vuelto a Francia y que 18 han muerto allí, a los que hay que añadir a Nicolas Bons.

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