Argentina importará productos de temporada para garantizar el acuerdo de precios

El jefe del Gabinete de ministros, Jorge Capitanich. EFE/Archivo El jefe del Gabinete de ministros, Jorge Capitanich. EFE/Archivo

El jefe del Gabinete de ministros, Jorge Capitanich. EFE/Archivo

El Gobierno argentino anunció hoy que recurrirá a la importación de productos de temporada, tales como el tomate, para garantizar el abastecimiento de los alimentos que integran la "canasta oficial", con precios pactados entre el Ejecutivo, supermercados y proveedores para paliar la inflación.El Ejecutivo buscará que todos los bienes con precio acordado estén disponibles "en abastecimiento y precios" y para ello "se va a recurrir inclusive a la importación" -fuertemente regulada en Argentina-, según anticipó hoy el jefe del Gabinete de ministros, Jorge Capitanich, en una rueda de prensa.Pese a que el Gobierno valoró positivamente la implantación de la nueva canasta de productos básicos con importe pactado, en vigor desde el pasado lunes, Capitanich reconoció problemas de abastecimiento y aseguró que el Gobierno vigilará especialmente los productos que puedan presentar escasez estacional."Por ejemplo, se estima que el tomate en los próximos diez días, por problemas climáticos, podría tener una reducción de la oferta y en consecuencia un aumento de precios", explicó el jefe de Gabinete."La presidenta instruyó al ministro (de Economía) Axel Kicillof para que a través del Mercado Central se propicie la importación de tomates de Brasil, para garantizar abastecimiento y precio a los consumidores", añadió.El jefe de Gabinete aseguró que esto "se hará con todos aquellos bienes que experimenten problemas de oferta estacional o que puedan afectar el nivel de precios".La canasta de referencia está compuesta por 194 precios pactados entre el Gobierno, los proveedores y los supermercados -un centenar de productos de diferente tamaño y marca que van desde alimentos a bebidas o artículos de perfumería- con el objetivo de paliar el efecto de la elevada inflación que castiga la economía argentina.Los precios acordados entraron en vigor el pasado lunes en la capital y se irán aplicando sucesivamente en la provincia de Buenos Aires y el resto de territorios del país.Las importaciones están sometidas a fuertes regulaciones en Argentina para fomentar la industria local y frenar la devaluación del peso y la fuga de divisas, dos de los grandes problemas que, junto con la inflación, lastran la economía del país.

El Gobierno argentino anunció hoy que recurrirá a la importación de productos de temporada, tales como el tomate, para garantizar el abastecimiento de los alimentos que integran la "canasta oficial", con precios pactados entre el Ejecutivo, supermercados y proveedores para paliar la inflación.El Ejecutivo buscará que todos los bienes con precio acordado estén disponibles "en abastecimiento y precios" y para ello "se va a recurrir inclusive a la importación" -fuertemente regulada en Argentina-, según anticipó hoy el jefe del Gabinete de ministros, Jorge Capitanich, en una rueda de prensa.Pese a que el Gobierno valoró positivamente la implantación de la nueva canasta de productos básicos con importe pactado, en vigor desde el pasado lunes, Capitanich reconoció problemas de abastecimiento y aseguró que el Gobierno vigilará especialmente los productos que puedan presentar escasez estacional."Por ejemplo, se estima que el tomate en los próximos diez días, por problemas climáticos, podría tener una reducción de la oferta y en consecuencia un aumento de precios", explicó el jefe de Gabinete."La presidenta instruyó al ministro (de Economía) Axel Kicillof para que a través del Mercado Central se propicie la importación de tomates de Brasil, para garantizar abastecimiento y precio a los consumidores", añadió.El jefe de Gabinete aseguró que esto "se hará con todos aquellos bienes que experimenten problemas de oferta estacional o que puedan afectar el nivel de precios".La canasta de referencia está compuesta por 194 precios pactados entre el Gobierno, los proveedores y los supermercados -un centenar de productos de diferente tamaño y marca que van desde alimentos a bebidas o artículos de perfumería- con el objetivo de paliar el efecto de la elevada inflación que castiga la economía argentina.Los precios acordados entraron en vigor el pasado lunes en la capital y se irán aplicando sucesivamente en la provincia de Buenos Aires y el resto de territorios del país.Las importaciones están sometidas a fuertes regulaciones en Argentina para fomentar la industria local y frenar la devaluación del peso y la fuga de divisas, dos de los grandes problemas que, junto con la inflación, lastran la economía del país.

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