El "juicio del siglo" en Brasil se reanuda mañana con Dirceu en desventaja

El llamado "juicio del siglo" continuará mañana en el Tribunal Supremo de Brasil, que debe definir el destino del exministro José Dirceu, el principal acusado de las corruptelas denunciadas durante el primer mandato de Luiz Inácio Lula da Silva.Tras haber declarado culpables de diversos delitos de corrupción a 22 de los 37 acusados que tiene el proceso, el Supremo está ahora abocado a juzgar la responsabilidad de diez reos que responden por el cargo de corrupción activa.El principal de ellos es Dirceu, exministro de la Presidencia y en la época considerado como la "mano derecha" de Lula, quien fue declarado culpable por tres de los cuatro magistrados que ya han votado en este capítulo del proceso, centrado en acusaciones de corrupción activa.En la misma situación está José Genoino, en la época presidente del Partido de los Trabajadores (PT) y actual asesor del Ministerio de Defensa, mientras que el panorama se presenta aún peor para el extesorero de esa formación Delubio Soares, considerado culpable por los cuatro jueces que ya se han pronunciado.De acuerdo a la acusación presentada por la Fiscalía, Dirceu fue el "jefe" e "ideólogo" de lo que en los autos del proceso ha sido definido como el "más atrevido y escandaloso esquema de corrupción y desvío de dinero público que haya sido descubierto" en Brasil.Genoino, en su condición de presidente del PT, está acusado de haber avalado unas turbias gestiones financieras realizadas por el tesorero Soares, que permitieron montar el engranaje de recaudación ilegal de dinero que dio lugar al proceso.En la audiencia de mañana comenzarán a presentar sus pareceres los otros seis magistrados de la corte, en cuyas manos ha quedado la suerte de estos tres dirigentes del partido que en las elecciones de 2002 llevó a Lula al poder y al que también pertenece su sucesora, la actual jefa de Estado Dilma Rousseff.El caso se refiere a una supuesta red de corruptelas tejida por el PT una vez que Lula ganó las elecciones, que según sostiene la acusación sirvió para financiar campañas con dinero que nunca fue declarado a las autoridades y también para sobornar a diputados de al menos cuatro partidos políticos.En este juicio que comenzó el pasado 2 de agosto, el Supremo ya ha determinado que, en buena medida, el dinero tenía origen público y que al menos diez diputados y dirigentes de cuatro partidos fueron "comprados" para construir la mayoría parlamentaria que Lula y el PT no habían logrado en las urnas.Por acusaciones de corrupción activa también responde en esta fase del juicio el exministro de Transportes Anderson Adauto, del extinto Partido Liberal (PL), quien hasta ahora ha sido declarado inocente por los cuatro jueces que votaron la semana pasada.En este capítulo el Supremo juzga además al publicista Marcos Valerio Fernandes, a sus socios Ramon Hollerbach, Cristiano Paz y Rogério Tolentino, y dos directores de sus empresas, que fueron puestas al servicio del PT y la trama de corruptelas, según ya ha considerado probado la corte.De acuerdo a los cálculos del Supremo, el llamado "juicio del siglo" deberá concluir a fines de este mes, tras lo cual los diez magistrados dictarán las sentencias que correspondan para los reos que hayan sido declarados culpables.

El llamado "juicio del siglo" continuará mañana en el Tribunal Supremo de Brasil, que debe definir el destino del exministro José Dirceu, el principal acusado de las corruptelas denunciadas durante el primer mandato de Luiz Inácio Lula da Silva.Tras haber declarado culpables de diversos delitos de corrupción a 22 de los 37 acusados que tiene el proceso, el Supremo está ahora abocado a juzgar la responsabilidad de diez reos que responden por el cargo de corrupción activa.El principal de ellos es Dirceu, exministro de la Presidencia y en la época considerado como la "mano derecha" de Lula, quien fue declarado culpable por tres de los cuatro magistrados que ya han votado en este capítulo del proceso, centrado en acusaciones de corrupción activa.En la misma situación está José Genoino, en la época presidente del Partido de los Trabajadores (PT) y actual asesor del Ministerio de Defensa, mientras que el panorama se presenta aún peor para el extesorero de esa formación Delubio Soares, considerado culpable por los cuatro jueces que ya se han pronunciado.De acuerdo a la acusación presentada por la Fiscalía, Dirceu fue el "jefe" e "ideólogo" de lo que en los autos del proceso ha sido definido como el "más atrevido y escandaloso esquema de corrupción y desvío de dinero público que haya sido descubierto" en Brasil.Genoino, en su condición de presidente del PT, está acusado de haber avalado unas turbias gestiones financieras realizadas por el tesorero Soares, que permitieron montar el engranaje de recaudación ilegal de dinero que dio lugar al proceso.En la audiencia de mañana comenzarán a presentar sus pareceres los otros seis magistrados de la corte, en cuyas manos ha quedado la suerte de estos tres dirigentes del partido que en las elecciones de 2002 llevó a Lula al poder y al que también pertenece su sucesora, la actual jefa de Estado Dilma Rousseff.El caso se refiere a una supuesta red de corruptelas tejida por el PT una vez que Lula ganó las elecciones, que según sostiene la acusación sirvió para financiar campañas con dinero que nunca fue declarado a las autoridades y también para sobornar a diputados de al menos cuatro partidos políticos.En este juicio que comenzó el pasado 2 de agosto, el Supremo ya ha determinado que, en buena medida, el dinero tenía origen público y que al menos diez diputados y dirigentes de cuatro partidos fueron "comprados" para construir la mayoría parlamentaria que Lula y el PT no habían logrado en las urnas.Por acusaciones de corrupción activa también responde en esta fase del juicio el exministro de Transportes Anderson Adauto, del extinto Partido Liberal (PL), quien hasta ahora ha sido declarado inocente por los cuatro jueces que votaron la semana pasada.En este capítulo el Supremo juzga además al publicista Marcos Valerio Fernandes, a sus socios Ramon Hollerbach, Cristiano Paz y Rogério Tolentino, y dos directores de sus empresas, que fueron puestas al servicio del PT y la trama de corruptelas, según ya ha considerado probado la corte.De acuerdo a los cálculos del Supremo, el llamado "juicio del siglo" deberá concluir a fines de este mes, tras lo cual los diez magistrados dictarán las sentencias que correspondan para los reos que hayan sido declarados culpables.

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