Dueño de BQB admite en Uruguay que conocía a representante de aerolínea Cosmo

El empresario argentino Juan Carlos López Mena, propietario de la firma BQB, admitió hoy ante políticos opositores uruguayos que conocía al representante de la empresa española Cosmo, que compró en subasta siete aviones de la quebrada aerolínea Pluna, pero descartó alguna vinculación con ese negocio.Parlamentarios uruguayos informaron hoy en medios y a través de Twitter que el empresario argentino los citó para explicarles su versión, después de que la prensa señalara que el español que compró los aviones, identificado como Antonio Sánchez, en realidad se llama Hernán Calvo y había sido directivo durante años de Buquebus, naviera de propiedad de López Mena.Esas versiones de la prensa se difundieron al tiempo que BQB anunciaba que negociaba para que las aeronaves que compró Cosmo se quedaran en Uruguay, con el fin de asegurar la conectividad aérea del país.El diputado del Partido Independiente Pablo Mieres dijo al diario El Observador que en las reuniones con los parlamentarios, realizadas en la sede de Buquebus, López Mena descartó cualquier vinculación con Cosmo más allá "de la fuerte relación personal" que tiene con Calvo y que en ningún caso fue él el que ejerció de garante para que la aerolínea española pudiera participar en la puja por los aviones.El empresario también explicó a los diputados que su propuesta para operar con los aviones que compró Cosmo era arrendarlos por 500.000 dólares mensuales, pero nunca recomprárlos a la empresa española y que a raíz de este escándalo se estaba pensando si seguir adelante con la operación.López Mena, cuya empresa naviera controla casi el cien por cien del transporte de pasajeros entre Montevideo y Buenos Aires por el Río de la Plata, acudió el jueves por la noche a una reunión con el presidente uruguayo, José Mujica, para mostrarle un plan para "retomar la conectividad aérea" del país usando los aviones que se habían subastado, sin explicitar el modo concreto de hacerlo.Las sospechas sobre la liquidación de los aviones de Pluna, que quebró en julio, comenzaron el lunes durante la subasta, en la que Antonio Sánchez participó en nombre de la hasta entonces desconocida Cosmo tras depositar 13,7 millones de dólares de garantía.Al día siguiente de la subasta, en un comunicado de prensa entregado a Efe, Cosmo informó que las aeronaves iban a ser usadas para "ampliar su negocio de vuelos chárter en Europa Central y Europa del Este".El miércoles, López Mena, Sánchez y el ministro uruguayo de Economía, Fernando Lorenzo, fueron sorprendidos por periodistas mientras almorzaban juntos en un restaurante.El jueves, el semanario Búsqueda informó que el aval de Cosmo era del estatal Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU) y se preguntó cómo es posible que entidad le haya dado ese dinero a una empresa privada y desconocida en el país, apuntando a López Mena como la persona que habría conseguido esa garantía.El pasado 9 de julio Pluna se declaró en quiebra y una semana después el Parlamento uruguayo aprobó su liquidación debido a que adeuda 380 millones de dólares.Antes de quebrar la empresa pertenecía al Grupo argentino Leadgate, que tenía el 75 % de las acciones y logró pactar una "salida ordenada" de la compañía, y al Estado uruguayo, que tenía el 25 % restante.Pluna operaba unos 250 vuelos semanales desde y hacia Argentina, Brasil, Chile y Paraguay, lo que suponía cerca del 80 por ciento del total de vuelos en Uruguay.

El empresario argentino Juan Carlos López Mena, propietario de la firma BQB, admitió hoy ante políticos opositores uruguayos que conocía al representante de la empresa española Cosmo, que compró en subasta siete aviones de la quebrada aerolínea Pluna, pero descartó alguna vinculación con ese negocio.Parlamentarios uruguayos informaron hoy en medios y a través de Twitter que el empresario argentino los citó para explicarles su versión, después de que la prensa señalara que el español que compró los aviones, identificado como Antonio Sánchez, en realidad se llama Hernán Calvo y había sido directivo durante años de Buquebus, naviera de propiedad de López Mena.Esas versiones de la prensa se difundieron al tiempo que BQB anunciaba que negociaba para que las aeronaves que compró Cosmo se quedaran en Uruguay, con el fin de asegurar la conectividad aérea del país.El diputado del Partido Independiente Pablo Mieres dijo al diario El Observador que en las reuniones con los parlamentarios, realizadas en la sede de Buquebus, López Mena descartó cualquier vinculación con Cosmo más allá "de la fuerte relación personal" que tiene con Calvo y que en ningún caso fue él el que ejerció de garante para que la aerolínea española pudiera participar en la puja por los aviones.El empresario también explicó a los diputados que su propuesta para operar con los aviones que compró Cosmo era arrendarlos por 500.000 dólares mensuales, pero nunca recomprárlos a la empresa española y que a raíz de este escándalo se estaba pensando si seguir adelante con la operación.López Mena, cuya empresa naviera controla casi el cien por cien del transporte de pasajeros entre Montevideo y Buenos Aires por el Río de la Plata, acudió el jueves por la noche a una reunión con el presidente uruguayo, José Mujica, para mostrarle un plan para "retomar la conectividad aérea" del país usando los aviones que se habían subastado, sin explicitar el modo concreto de hacerlo.Las sospechas sobre la liquidación de los aviones de Pluna, que quebró en julio, comenzaron el lunes durante la subasta, en la que Antonio Sánchez participó en nombre de la hasta entonces desconocida Cosmo tras depositar 13,7 millones de dólares de garantía.Al día siguiente de la subasta, en un comunicado de prensa entregado a Efe, Cosmo informó que las aeronaves iban a ser usadas para "ampliar su negocio de vuelos chárter en Europa Central y Europa del Este".El miércoles, López Mena, Sánchez y el ministro uruguayo de Economía, Fernando Lorenzo, fueron sorprendidos por periodistas mientras almorzaban juntos en un restaurante.El jueves, el semanario Búsqueda informó que el aval de Cosmo era del estatal Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU) y se preguntó cómo es posible que entidad le haya dado ese dinero a una empresa privada y desconocida en el país, apuntando a López Mena como la persona que habría conseguido esa garantía.El pasado 9 de julio Pluna se declaró en quiebra y una semana después el Parlamento uruguayo aprobó su liquidación debido a que adeuda 380 millones de dólares.Antes de quebrar la empresa pertenecía al Grupo argentino Leadgate, que tenía el 75 % de las acciones y logró pactar una "salida ordenada" de la compañía, y al Estado uruguayo, que tenía el 25 % restante.Pluna operaba unos 250 vuelos semanales desde y hacia Argentina, Brasil, Chile y Paraguay, lo que suponía cerca del 80 por ciento del total de vuelos en Uruguay.

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