Experto insta a acuerdos estatales ante un posible repunte de la migración temporal

La migración de latinoamericanos a naciones ricas para trabajos temporales puede repuntar una vez que esos países superen la crisis en la que están inmersos, dijo hoy en Quito el experto mexicano Jorge Durand al alertar sobre la necesidad de acuerdos entre Gobiernos para regular esos procesos."La dinámica del futuro va a ser trabajos temporales (en otros países) o por lo menos de un sector del mercado de trabajo", como el agrícola, dijo Durand, investigador titular del Departamento de Estudios sobre los Movimientos Sociales de la Universidad de Guadalajara."Ahora estamos en una situación de crisis, ahora están volviendo los españoles a trabajar en la agricultura porque no tienen trabajo, no les queda de otra. Pero una vez que empiece la dinámica otra vez, el crecimiento económico", los puestos los volverán a ocupar los migrantes, consideró.El antropólogo, nacido en Perú pero nacionalizado mexicano, destacó también que ahora "el 90 % de trabajadores en el sector de la agricultura en Estados Unidos son mexicanos".De ahí que, según Durand, que participa en Quito en el seminario internacional "La migración de retorno en América Latina. Nuevos desafíos para la política migratoria", entre los asuntos que se deben negociar entre los Estados figura quién paga el pasaje y el alojamiento, así como pactar el salario, el seguro, el contrato de trabajo, entre otros."Esos son convenios que el migrante no puede negociar, se tiene que negociar de Gobierno a Gobierno", dijo Durand al vaticinar que también se puede buscar un acuerdo para que se plantee el tema a nivel de región con la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).El experto nombró a Estados Unidos, Alemania, Francia e Inglaterra entre los países que se verían tentados a ampliar la recepción de inmigrantes temporales.Comentó a Efe que no sólo se debe pensar en el momento actual con la migración de retorno sino preparar el camino para los procesos futuros relacionados con el eventual incremento de la migración temporal.Para Ana Fonseca, directora del Programa de Retorno Voluntario Asistido y para reintegración de la Organización Internacional del Migrante (OIM), los programas laborales temporales "son parte de la solución de toda la gestión de migración mundial".Durand destacó los esfuerzos de países andinos para acoger a los migrantes que retornan, muchos de los cuales regresan "en una situación de estrés, fracaso, endeudamiento, de haber perdido su empleo".El experto señaló que se debe repensar el vínculo entre desarrollo y migración, pues no siempre están ligados.Las remesas sirven para tener un "mayor bienestar", pero eso "no necesariamente" significa desarrollo, apuntó durante el seminario en el que comentó que México recibe anualmente 25.000 millones de dólares por concepto de remesas.Fonseca dijo a Efe que no se puede decir que ahora hay una relación directa entre la crisis en Europa y la migración de retorno.Mencionó entre otras razones, las familiares, mejora de la situación en sus países de origen, sus condiciones migratorias en las naciones de destino, políticas migratorias, y recordó que la OIM ha apoyado con sus programas en la última década a más de 320.000 personas, a un promedio de 30.000 por año.

La migración de latinoamericanos a naciones ricas para trabajos temporales puede repuntar una vez que esos países superen la crisis en la que están inmersos, dijo hoy en Quito el experto mexicano Jorge Durand al alertar sobre la necesidad de acuerdos entre Gobiernos para regular esos procesos."La dinámica del futuro va a ser trabajos temporales (en otros países) o por lo menos de un sector del mercado de trabajo", como el agrícola, dijo Durand, investigador titular del Departamento de Estudios sobre los Movimientos Sociales de la Universidad de Guadalajara."Ahora estamos en una situación de crisis, ahora están volviendo los españoles a trabajar en la agricultura porque no tienen trabajo, no les queda de otra. Pero una vez que empiece la dinámica otra vez, el crecimiento económico", los puestos los volverán a ocupar los migrantes, consideró.El antropólogo, nacido en Perú pero nacionalizado mexicano, destacó también que ahora "el 90 % de trabajadores en el sector de la agricultura en Estados Unidos son mexicanos".De ahí que, según Durand, que participa en Quito en el seminario internacional "La migración de retorno en América Latina. Nuevos desafíos para la política migratoria", entre los asuntos que se deben negociar entre los Estados figura quién paga el pasaje y el alojamiento, así como pactar el salario, el seguro, el contrato de trabajo, entre otros."Esos son convenios que el migrante no puede negociar, se tiene que negociar de Gobierno a Gobierno", dijo Durand al vaticinar que también se puede buscar un acuerdo para que se plantee el tema a nivel de región con la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).El experto nombró a Estados Unidos, Alemania, Francia e Inglaterra entre los países que se verían tentados a ampliar la recepción de inmigrantes temporales.Comentó a Efe que no sólo se debe pensar en el momento actual con la migración de retorno sino preparar el camino para los procesos futuros relacionados con el eventual incremento de la migración temporal.Para Ana Fonseca, directora del Programa de Retorno Voluntario Asistido y para reintegración de la Organización Internacional del Migrante (OIM), los programas laborales temporales "son parte de la solución de toda la gestión de migración mundial".Durand destacó los esfuerzos de países andinos para acoger a los migrantes que retornan, muchos de los cuales regresan "en una situación de estrés, fracaso, endeudamiento, de haber perdido su empleo".El experto señaló que se debe repensar el vínculo entre desarrollo y migración, pues no siempre están ligados.Las remesas sirven para tener un "mayor bienestar", pero eso "no necesariamente" significa desarrollo, apuntó durante el seminario en el que comentó que México recibe anualmente 25.000 millones de dólares por concepto de remesas.Fonseca dijo a Efe que no se puede decir que ahora hay una relación directa entre la crisis en Europa y la migración de retorno.Mencionó entre otras razones, las familiares, mejora de la situación en sus países de origen, sus condiciones migratorias en las naciones de destino, políticas migratorias, y recordó que la OIM ha apoyado con sus programas en la última década a más de 320.000 personas, a un promedio de 30.000 por año.

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