El Gobierno pretende pagar las deudas que pudieran llevar a un juicio a Rousseff

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff. EFE/Archivo La presidenta brasileña, Dilma Rousseff. EFE/Archivo

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff. EFE/Archivo

El Gobierno de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, se propone pagar "en cuotas" sus deudas con la banca pública, que pudieran justificar un juicio con miras a la destitución de la mandataria, informaron hoy fuentes oficiales.El ministro de la Presidencia, Jacques Wagner, dijo en una rueda de prensa que el Gobierno presentará en los próximos días una versión corregida de sus presupuestos de este año, que incluirá una nueva proyección de déficit fiscal, calculado en unos 50.000 millones de reales (cerca de 12.820 millones de dólares).Sin embargo, aclaró que esa cifra no contempla los casi 40.000 millones de reales (10.256 millones de dólares) que el Tribunal de Cuentas, organismo de contraloría del Estado, sostiene que el Gobierno le adeuda a la banca pública.En ese punto se apoya la oposición para exigir el inicio de un juicio político contra Rousseff, por lo que califica de "delito de responsabilidad", que la Constitución contempla entre los posibles motivos de destitución de un mandatario.Wagner explicó que esa deuda aún no ha sido incluida en los cálculos del déficit para este año, ya que el Gobierno ha consultado al Tribunal de Cuentas sobre la posibilidad de pagar esas obligaciones en cuotas."Precisamos saber si el Tribunal de Cuentas permitirá o no que que se pague por partes, pero si dice que hay que pagar todo este año, entonces será incluido" en la precisión de déficit, indicó el ministro.Los balances de las cuentas públicas de 2014 ya fueron reprobados por el Tribunal de Cuentas, que calculó en los mismos 40.000 millones de reales la deuda que el Gobierno tenía con los bancos públicos al 31 de diciembre pasado.La investigación del tribunal constató que en 2014 el Gobierno no depositó en la banca pública, usada como agente de pagos, parte de los montos previstos para cubrir los seguros de desempleo o subsidios a las familias más pobres, entre otras obligaciones que los bancos asumieron con sus propios recursos.Aunque el Gobierno pagó parte de esa deuda a fines de 2014, retomó esas prácticas en los últimos meses, lo que llevó a la oposición a presentar al Congreso, este miércoles, un nuevo pedido para el inicio de un juicio con miras a la destitución de Rousseff.Ese pedido deberá ser analizado por el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, uno de los casi cincuenta políticos que son investigados por el escándalo de corrupción en Petrobras y que está enemistado con Rousseff desde hace meses.Cunha, en medio de sus propios problemas con la justicia, dijo hoy que, en su opinión, esas maniobras fiscales no constituyen un motivo claro para el inicio de un proceso de destitución de la presidenta, pues primero habría que establecer la participación "directa" de Rousseff en ese asunto.

El Gobierno de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, se propone pagar "en cuotas" sus deudas con la banca pública, que pudieran justificar un juicio con miras a la destitución de la mandataria, informaron hoy fuentes oficiales.El ministro de la Presidencia, Jacques Wagner, dijo en una rueda de prensa que el Gobierno presentará en los próximos días una versión corregida de sus presupuestos de este año, que incluirá una nueva proyección de déficit fiscal, calculado en unos 50.000 millones de reales (cerca de 12.820 millones de dólares).Sin embargo, aclaró que esa cifra no contempla los casi 40.000 millones de reales (10.256 millones de dólares) que el Tribunal de Cuentas, organismo de contraloría del Estado, sostiene que el Gobierno le adeuda a la banca pública.En ese punto se apoya la oposición para exigir el inicio de un juicio político contra Rousseff, por lo que califica de "delito de responsabilidad", que la Constitución contempla entre los posibles motivos de destitución de un mandatario.Wagner explicó que esa deuda aún no ha sido incluida en los cálculos del déficit para este año, ya que el Gobierno ha consultado al Tribunal de Cuentas sobre la posibilidad de pagar esas obligaciones en cuotas."Precisamos saber si el Tribunal de Cuentas permitirá o no que que se pague por partes, pero si dice que hay que pagar todo este año, entonces será incluido" en la precisión de déficit, indicó el ministro.Los balances de las cuentas públicas de 2014 ya fueron reprobados por el Tribunal de Cuentas, que calculó en los mismos 40.000 millones de reales la deuda que el Gobierno tenía con los bancos públicos al 31 de diciembre pasado.La investigación del tribunal constató que en 2014 el Gobierno no depositó en la banca pública, usada como agente de pagos, parte de los montos previstos para cubrir los seguros de desempleo o subsidios a las familias más pobres, entre otras obligaciones que los bancos asumieron con sus propios recursos.Aunque el Gobierno pagó parte de esa deuda a fines de 2014, retomó esas prácticas en los últimos meses, lo que llevó a la oposición a presentar al Congreso, este miércoles, un nuevo pedido para el inicio de un juicio con miras a la destitución de Rousseff.Ese pedido deberá ser analizado por el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, uno de los casi cincuenta políticos que son investigados por el escándalo de corrupción en Petrobras y que está enemistado con Rousseff desde hace meses.Cunha, en medio de sus propios problemas con la justicia, dijo hoy que, en su opinión, esas maniobras fiscales no constituyen un motivo claro para el inicio de un proceso de destitución de la presidenta, pues primero habría que establecer la participación "directa" de Rousseff en ese asunto.

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