Oftalmólogo hispano lidera la práctica con tecnología láser en sur de California

El doctor Carlos Martínez es un joven cirujano cubano especializado en corrección de problemas visuales con cirugía láser, que ha realizado varios viajes a Centroamérica para donar su tiempo y su trabajo a las comunidades más pobres.Exiliado de Cuba con su familia, Martinez de niño vivió en un barrio pobre de Madrid donde soñaba con ser sacerdote o médico mientras ayudaba a su padre en el trabajo y hacía las tareas escolares hasta altas horas de la noche.Menos de cuatro décadas después, se ha convertido en uno de los más respetados cirujanos de la vista del sur de California, tiene su propia clínica y utiliza los equipos láser más avanzados del país."Cuando tenía como cinco años mi papá se fue a España durante dos años y luego llegamos nosotros", dijo en entrevista con Efe el doctor Martínez, médico oftalmólogo especializado en cirugía láser."Vivíamos en la parte pobre de Madrid y trabajábamos donde trabajaba mi papá y luego llegábamos a la casa a hacer las tareas hasta la medianoche ", agregó.Siempre buscando lo mejor para la familia, el padre decidió que Puerto Rico ofrecía mejores oportunidades de desarrollo que España, y allí se mudaron los Martínez."En Puerto Rico terminé mi preparatoria y gracias a que mi mamá había establecido un preescolar yo pude pagar por la universidad de Tulane en Nueva Orleans, Luisiana"."Cuando llegué a Tulane casi no sabía hablar inglés y el ensayo que escribí explicando por qué quería entrar a la universidad tenía errores gramaticales; también mis compañeros se reían de la forma como yo hablaba", recuerda.Sin embargo, sus buenas calificaciones no sólo le permitieron ingresar a la universidad sino graduarse con un título en química y luego obtener una beca para completar una maestría en físico-química."Desde niño yo sabía que yo quería hacer una de dos cosas en la vida: o sacerdote o médico", explicó, "eventualmente me enamoré y vi que no iba a ser sacerdote y entonces sabía que la medicina era lo que quería hacer".Con esa meta en mente y gracias al ejemplo del trabajo duro de sus padres y la insistencia de su madre, el joven graduado ingresó a la escuela de medicina."No era nada fácil y en ese tiempo en Nueva Orleans había mucho racismo". Sin embargo, los momentos difíciles que para otros pueden ser una excusa para no continuar, "han sido para mí un aliciente para demostrarle a la gente que estaba equivocada", aseguró.Durante su residencia de medicina y años posteriores realizó investigación con láser y tuvo la oportunidad de trabajar "con la persona que utilizó el láser por primera vez en seres humanos".A raíz de esas investigaciones escribió cuatro capítulos del libro "Lasik", cuyo editor es la persona que acuñó el término con el cual se conoce hoy en día este tipo de cirugía correctiva de la visión."La investigación que hice ayudó a que el láser se utilizara para corregir imperfecciones del ojo diferente a las tradicionales de astigmatismo, hipermetropía o miopía y a que el láser se pudiera aplicar con menos efectos secundarios".Se mudó a California y comenzó su práctica como cirujano con láser. Actualmente, la clínica de su propiedad, donde además operan otros dos especialistas, tiene mucho prestigio entre la comunidad médica del sur de California.La clínica, que recientemente recibió la aprobación para implantar un telescopio dentro del ojo que ayuda a recuperar la visión a los pacientes con cataratas y además degeneración de la mácula, posee dos de los equipos de cirugía láser más modernos del país.Su fe en Dios y su deseo de servir lo demás lo llevó a encontrar una oportunidad de operar gratuitamente a personas muy necesitadas en Centroamérica.En 2011 a través de la organización See Vision estuvo durante una semana operando a pacientes con cataratas en una región muy pobre de Honduras donde realizaron 46 cirugías.El equipo, integrado por tres cirujanos que se costean sus pasajes y su estadía y trasladan los equipos e insumos desde los Estados Unidos, viajó nuevamente en enero de 2012 para realizar 96 cirugías gratuitas.El grupo, en el que Martínez es el único que habla español y sirve de intérprete a los pacientes, espera poder realizar cerca de 150 cirugías en enero de 2013, "durante la semana del año en que trabajo más duro pero en la que también recibo el cariño y el aprecio de esos pacientes tan maravillosos".Dentro de sus metas está atender a una mayor cantidad de hispanos en su clínica. "Nos hemos concentrado mucho en las pacientes anglos, pero creo que es importante que nuestra gente sepa que estamos aquí y que somos un recurso de alta tecnología 100 % confiable".Y pensando en sus dos hijos todavía muy pequeños, desearía que los jóvenes hispanos aprovechen cada día, "pues un día que se va es una oportunidad perdida, que hagan las cuentas de los días que les quedan para realizar sus metas", concluyó.

El doctor Carlos Martínez es un joven cirujano cubano especializado en corrección de problemas visuales con cirugía láser, que ha realizado varios viajes a Centroamérica para donar su tiempo y su trabajo a las comunidades más pobres.Exiliado de Cuba con su familia, Martinez de niño vivió en un barrio pobre de Madrid donde soñaba con ser sacerdote o médico mientras ayudaba a su padre en el trabajo y hacía las tareas escolares hasta altas horas de la noche.Menos de cuatro décadas después, se ha convertido en uno de los más respetados cirujanos de la vista del sur de California, tiene su propia clínica y utiliza los equipos láser más avanzados del país."Cuando tenía como cinco años mi papá se fue a España durante dos años y luego llegamos nosotros", dijo en entrevista con Efe el doctor Martínez, médico oftalmólogo especializado en cirugía láser."Vivíamos en la parte pobre de Madrid y trabajábamos donde trabajaba mi papá y luego llegábamos a la casa a hacer las tareas hasta la medianoche ", agregó.Siempre buscando lo mejor para la familia, el padre decidió que Puerto Rico ofrecía mejores oportunidades de desarrollo que España, y allí se mudaron los Martínez."En Puerto Rico terminé mi preparatoria y gracias a que mi mamá había establecido un preescolar yo pude pagar por la universidad de Tulane en Nueva Orleans, Luisiana"."Cuando llegué a Tulane casi no sabía hablar inglés y el ensayo que escribí explicando por qué quería entrar a la universidad tenía errores gramaticales; también mis compañeros se reían de la forma como yo hablaba", recuerda.Sin embargo, sus buenas calificaciones no sólo le permitieron ingresar a la universidad sino graduarse con un título en química y luego obtener una beca para completar una maestría en físico-química."Desde niño yo sabía que yo quería hacer una de dos cosas en la vida: o sacerdote o médico", explicó, "eventualmente me enamoré y vi que no iba a ser sacerdote y entonces sabía que la medicina era lo que quería hacer".Con esa meta en mente y gracias al ejemplo del trabajo duro de sus padres y la insistencia de su madre, el joven graduado ingresó a la escuela de medicina."No era nada fácil y en ese tiempo en Nueva Orleans había mucho racismo". Sin embargo, los momentos difíciles que para otros pueden ser una excusa para no continuar, "han sido para mí un aliciente para demostrarle a la gente que estaba equivocada", aseguró.Durante su residencia de medicina y años posteriores realizó investigación con láser y tuvo la oportunidad de trabajar "con la persona que utilizó el láser por primera vez en seres humanos".A raíz de esas investigaciones escribió cuatro capítulos del libro "Lasik", cuyo editor es la persona que acuñó el término con el cual se conoce hoy en día este tipo de cirugía correctiva de la visión."La investigación que hice ayudó a que el láser se utilizara para corregir imperfecciones del ojo diferente a las tradicionales de astigmatismo, hipermetropía o miopía y a que el láser se pudiera aplicar con menos efectos secundarios".Se mudó a California y comenzó su práctica como cirujano con láser. Actualmente, la clínica de su propiedad, donde además operan otros dos especialistas, tiene mucho prestigio entre la comunidad médica del sur de California.La clínica, que recientemente recibió la aprobación para implantar un telescopio dentro del ojo que ayuda a recuperar la visión a los pacientes con cataratas y además degeneración de la mácula, posee dos de los equipos de cirugía láser más modernos del país.Su fe en Dios y su deseo de servir lo demás lo llevó a encontrar una oportunidad de operar gratuitamente a personas muy necesitadas en Centroamérica.En 2011 a través de la organización See Vision estuvo durante una semana operando a pacientes con cataratas en una región muy pobre de Honduras donde realizaron 46 cirugías.El equipo, integrado por tres cirujanos que se costean sus pasajes y su estadía y trasladan los equipos e insumos desde los Estados Unidos, viajó nuevamente en enero de 2012 para realizar 96 cirugías gratuitas.El grupo, en el que Martínez es el único que habla español y sirve de intérprete a los pacientes, espera poder realizar cerca de 150 cirugías en enero de 2013, "durante la semana del año en que trabajo más duro pero en la que también recibo el cariño y el aprecio de esos pacientes tan maravillosos".Dentro de sus metas está atender a una mayor cantidad de hispanos en su clínica. "Nos hemos concentrado mucho en las pacientes anglos, pero creo que es importante que nuestra gente sepa que estamos aquí y que somos un recurso de alta tecnología 100 % confiable".Y pensando en sus dos hijos todavía muy pequeños, desearía que los jóvenes hispanos aprovechen cada día, "pues un día que se va es una oportunidad perdida, que hagan las cuentas de los días que les quedan para realizar sus metas", concluyó.

Más noticias

0 Comentarios