El PT de Lula cierra filas en torno a los exdirigentes condenados por corrupción

El Partido de los Trabajadores (PT), que gobierna en Brasil, cerró hoy filas en torno a sus antiguos dirigentes condenados por corrupción activa en el llamado "juicio del siglo" por la máxima corte del país.El PT acusó a la derecha y a sus "aliados en los medios" de orquestar una campaña en su contra, en una resolución divulgada tras una reunión de su Dirección Nacional en Sao Paulo, mientras que los condenados por la red de corruptelas destapada en 2005, en los inicios del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, insistieron en su inocencia."No es la primera vez, ni será la última, que los sectores conservadores demuestran su intolerancia, su falta de vocación democrática, su hipocresía, los dos pesos y medidas con que abordan temas como libertad de comunicación, la financiación de las campañas electorales, el funcionamiento del judiciario", reza la resolución.La corte concluyó hoy la parte del juicio dedicada a los casos de corrupción activa y condenó por ocho votos a dos al exministro José Dirceu, por nueve votos a uno a José Genoino, quien era presidente del PT en la época, y por unanimidad Delubio Soares, antiguo tesorero de esa formación.Dirceu fue señalado por algunos jueces como el jefe de la red de corrupción tejida por el PT después de que Lula fue elegido presidente de Brasil en 2002 y que sirvió para financiar campañas y para sobornar a diputados de otros cuatro partidos con el fin de conseguir la mayoría legislativa que esa fuerza no obtuvo en las urnas.En la reunión de la Dirección Nacional se presentó Genoino, quien además compareció ante la prensa para entregar una carta, en la cual anunció su renuncia al cargo de asesor que ocupaba en el Ministerio de Defensa."Me retiro del Gobierno con la conciencia de los inocentes. No me avergüenzo de nada. Seguiré luchando con todas mis fuerzas por un Brasil mejor, más justo y soberano, como siempre hice", dice la nota de Genoino.Fuentes del PT dijeron que en la cita de la dirección nacional del partido también estuvo Dirceu, quien en un breve discurso instó a esa formación a concentrarse ahora en la segunda vuelta de las elecciones municipales, prevista para el 28 de octubre próximo.Antes de esa reunión, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, viajó hacia Sao Paulo para reunirse con Lula.Portavoces oficiales informaron de que esa cita, que no figuraba en la agenda de la mandataria, fue para discutir la situación del PT de cara a la segunda vuelta de las municipales, pero fuentes del partido dijeron a Efe que también se analizó el impacto político que pudiera tener la condena de los tres dirigentes.En el Supremo, los dos magistrados que faltaban por pronunciarse sólo reforzaron la mayoría de votos que ya este martes había dejado condenados tanto a Dirceu como a Genoino y Soares.El más contundente fue el presidente del Tribunal Supremo, Carlos Ayres Britto, quien consideró hoy que el PT fraguó un proyecto de poder que comparó con un "golpe" para perpetuarse en el Gobierno.Ayres Britto reforzó la tesis de que Dirceu era el jefe de la red de corrupción y que en los primeros años del Gobierno de Lula "todo pasaba por las manos de él (Dirceu). Era plenipotenciario", afirmó.Previamente, el magistrado Celso de Mello, decano de la corte, consideró probado que durante el primer mandato de Lula hubo "una macroestructura delictiva" que se forjó "a la sombra del poder".De Mello alertó sobre "el peligro que corre un país cuando es gobernado por dirigentes corrompidos, que a su vez corrompen al Estado, como efectivamente ocurrió" y no le restó adjetivos a los implicados.En su voto, criticó "la absoluta falta de escrúpulos que se ha evidenciado en este caso" y la "avidez por el poder" que mostraron los acusados, así como "su acción depredadora, su arrogancia y su certeza de impunidad".Durante toda la jornada, los tres dirigentes del PT condenados recibieron muestras de solidaridad de otros partidos, que fueron dirigidos en particular a Dirceu, considerado una figura de leyenda dentro del campo socialista brasileño.Uno de los mensajes más críticos contra la condena lo difundió el secretario de Comunicación del Partido Comunista do Brasil (PCdoB), José Reinaldo Carvalho, quien sostuvo que el fallo de la corte fue "improcedente, basado en mentiras y en declaraciones de efecto".Según Carvalho, "es de extrema gravedad lo que ocurrió este martes 9 de octubre, que pasará a la historia de Brasil como el día del oprobio nacional".

El Partido de los Trabajadores (PT), que gobierna en Brasil, cerró hoy filas en torno a sus antiguos dirigentes condenados por corrupción activa en el llamado "juicio del siglo" por la máxima corte del país.El PT acusó a la derecha y a sus "aliados en los medios" de orquestar una campaña en su contra, en una resolución divulgada tras una reunión de su Dirección Nacional en Sao Paulo, mientras que los condenados por la red de corruptelas destapada en 2005, en los inicios del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, insistieron en su inocencia."No es la primera vez, ni será la última, que los sectores conservadores demuestran su intolerancia, su falta de vocación democrática, su hipocresía, los dos pesos y medidas con que abordan temas como libertad de comunicación, la financiación de las campañas electorales, el funcionamiento del judiciario", reza la resolución.La corte concluyó hoy la parte del juicio dedicada a los casos de corrupción activa y condenó por ocho votos a dos al exministro José Dirceu, por nueve votos a uno a José Genoino, quien era presidente del PT en la época, y por unanimidad Delubio Soares, antiguo tesorero de esa formación.Dirceu fue señalado por algunos jueces como el jefe de la red de corrupción tejida por el PT después de que Lula fue elegido presidente de Brasil en 2002 y que sirvió para financiar campañas y para sobornar a diputados de otros cuatro partidos con el fin de conseguir la mayoría legislativa que esa fuerza no obtuvo en las urnas.En la reunión de la Dirección Nacional se presentó Genoino, quien además compareció ante la prensa para entregar una carta, en la cual anunció su renuncia al cargo de asesor que ocupaba en el Ministerio de Defensa."Me retiro del Gobierno con la conciencia de los inocentes. No me avergüenzo de nada. Seguiré luchando con todas mis fuerzas por un Brasil mejor, más justo y soberano, como siempre hice", dice la nota de Genoino.Fuentes del PT dijeron que en la cita de la dirección nacional del partido también estuvo Dirceu, quien en un breve discurso instó a esa formación a concentrarse ahora en la segunda vuelta de las elecciones municipales, prevista para el 28 de octubre próximo.Antes de esa reunión, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, viajó hacia Sao Paulo para reunirse con Lula.Portavoces oficiales informaron de que esa cita, que no figuraba en la agenda de la mandataria, fue para discutir la situación del PT de cara a la segunda vuelta de las municipales, pero fuentes del partido dijeron a Efe que también se analizó el impacto político que pudiera tener la condena de los tres dirigentes.En el Supremo, los dos magistrados que faltaban por pronunciarse sólo reforzaron la mayoría de votos que ya este martes había dejado condenados tanto a Dirceu como a Genoino y Soares.El más contundente fue el presidente del Tribunal Supremo, Carlos Ayres Britto, quien consideró hoy que el PT fraguó un proyecto de poder que comparó con un "golpe" para perpetuarse en el Gobierno.Ayres Britto reforzó la tesis de que Dirceu era el jefe de la red de corrupción y que en los primeros años del Gobierno de Lula "todo pasaba por las manos de él (Dirceu). Era plenipotenciario", afirmó.Previamente, el magistrado Celso de Mello, decano de la corte, consideró probado que durante el primer mandato de Lula hubo "una macroestructura delictiva" que se forjó "a la sombra del poder".De Mello alertó sobre "el peligro que corre un país cuando es gobernado por dirigentes corrompidos, que a su vez corrompen al Estado, como efectivamente ocurrió" y no le restó adjetivos a los implicados.En su voto, criticó "la absoluta falta de escrúpulos que se ha evidenciado en este caso" y la "avidez por el poder" que mostraron los acusados, así como "su acción depredadora, su arrogancia y su certeza de impunidad".Durante toda la jornada, los tres dirigentes del PT condenados recibieron muestras de solidaridad de otros partidos, que fueron dirigidos en particular a Dirceu, considerado una figura de leyenda dentro del campo socialista brasileño.Uno de los mensajes más críticos contra la condena lo difundió el secretario de Comunicación del Partido Comunista do Brasil (PCdoB), José Reinaldo Carvalho, quien sostuvo que el fallo de la corte fue "improcedente, basado en mentiras y en declaraciones de efecto".Según Carvalho, "es de extrema gravedad lo que ocurrió este martes 9 de octubre, que pasará a la historia de Brasil como el día del oprobio nacional".

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