Yoani Sánchez asegura que si logra salir de Cuba será para regresar

Varios grupos del exilio cubano en Estados Unidos expresaron hoy sus reservas y desconfianza ante la eliminación del permiso de salida al exterior y la reforma migratoria emprendida en Cuba, por considerarla "insuficiente" y estar "plagada de limitaciones".Si bien parece "positivo" abordar el asunto de la normalización migratoria en la isla, ésta resulta "insuficiente y está plagada de limitaciones y violaciones de los derechos humanos", afirmó a Efe Ramón Saúl Sánchez, presidente del grupo Movimiento Democracia, con sede en Miami.En su opinión, lo nocivo de esta reforma, que entrará en vigor a partir del 14 de enero de 2013, se advierte al comprobar que "queda a discreción del Gobierno de la isla dar o no un pasaporte" a los ciudadanos cubanos.Cuba anunció hoy la eliminación del los permisos de salida para viajar al extranjero, dentro del plan de reforma migratoria emprendido; una reforma que además, criticó el activista cubano, "no aborda el derecho de los cubanos en el exterior a regresar libremente" a su país de origen.Por lo tanto, resumió, la eliminación de la denominada "Carta Blanca" (permiso de salida) "es buena" y supone un "paso en la dirección correcta, pero es insuficiente"."Desgraciadamente, la política gubernamental cubana continúa estando plagada de violaciones de todos los derechos migratorios de los ciudadanos cubanos", puso de relieve.Aún más grave, denunció, es que el propio régimen admita que los "profesionales son una especie de propiedad suya", que los considere en deuda con la "educación e inversión" realizada por la revolución en ellos, y de esta manera constreñir sus posibilidades de salir de la isla."El que uno pueda educarse es un derecho humano y no una prerrogativa gubernamental, así como también lo es poder trabajar donde uno quiera", enfatizó.Para Janisset Rivero, directora del Directorio Democrático, "está bien que se elimine la 'Carta Blanca'", pero la cuestión de fondo permanece inalterable."En Cuba se sigue violando el artículo 13 de la Carta Universal de Derechos Humanos", que estipula que "todos los ciudadanos cubanos tienen derecho a entrar y salir de sus país sin restricciones", precisó.En ese sentido, Rivero denunció que sea el Ministerio de Interior cubano el que "regule la concesión de los pasaportes y a quién se le otorgan", lo que sirve al régimen para negárselo a "los defensores de los derechos humanos o disidentes" dentro de la isla."Hay que esperar a ver la ley completa", pero, "si es el Gobierno el que determina quién tiene pasaporte y quién no, entonces de todas maneras tienen el control" sobre este "derecho básico de cualquier persona", dijo por su parte Omar López Montenegro, directivo de la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA).Un aspecto positivo de la supresión del actual permiso de salida es, no obstante, que "elimina el gasto de tener que solicitarlo y soportar una espera eterna", apuntó López Montenegro.A juicio de Ángel Desfana, director del grupo del exilio Plantados, la supresión de la "Carta Blanca" supone "un alivio para muchos cubanos", pero, al mismo tiempo, el control que ejerce el régimen sobre los ciudadanos se mantiene, al ser una prerrogativa del Gobierno la concesión o negación del pasaporte.En realidad, "ellos (el Gobierno cubano) no van a dejar viajar a quien no quieran que viaje", dijo Desfana, quien en cualquier caso apuntó que "hay que esperar a ver cómo interpretan la ley y la hacen funcionar".

Varios grupos del exilio cubano en Estados Unidos expresaron hoy sus reservas y desconfianza ante la eliminación del permiso de salida al exterior y la reforma migratoria emprendida en Cuba, por considerarla "insuficiente" y estar "plagada de limitaciones".Si bien parece "positivo" abordar el asunto de la normalización migratoria en la isla, ésta resulta "insuficiente y está plagada de limitaciones y violaciones de los derechos humanos", afirmó a Efe Ramón Saúl Sánchez, presidente del grupo Movimiento Democracia, con sede en Miami.En su opinión, lo nocivo de esta reforma, que entrará en vigor a partir del 14 de enero de 2013, se advierte al comprobar que "queda a discreción del Gobierno de la isla dar o no un pasaporte" a los ciudadanos cubanos.Cuba anunció hoy la eliminación del los permisos de salida para viajar al extranjero, dentro del plan de reforma migratoria emprendido; una reforma que además, criticó el activista cubano, "no aborda el derecho de los cubanos en el exterior a regresar libremente" a su país de origen.Por lo tanto, resumió, la eliminación de la denominada "Carta Blanca" (permiso de salida) "es buena" y supone un "paso en la dirección correcta, pero es insuficiente"."Desgraciadamente, la política gubernamental cubana continúa estando plagada de violaciones de todos los derechos migratorios de los ciudadanos cubanos", puso de relieve.Aún más grave, denunció, es que el propio régimen admita que los "profesionales son una especie de propiedad suya", que los considere en deuda con la "educación e inversión" realizada por la revolución en ellos, y de esta manera constreñir sus posibilidades de salir de la isla."El que uno pueda educarse es un derecho humano y no una prerrogativa gubernamental, así como también lo es poder trabajar donde uno quiera", enfatizó.Para Janisset Rivero, directora del Directorio Democrático, "está bien que se elimine la 'Carta Blanca'", pero la cuestión de fondo permanece inalterable."En Cuba se sigue violando el artículo 13 de la Carta Universal de Derechos Humanos", que estipula que "todos los ciudadanos cubanos tienen derecho a entrar y salir de sus país sin restricciones", precisó.En ese sentido, Rivero denunció que sea el Ministerio de Interior cubano el que "regule la concesión de los pasaportes y a quién se le otorgan", lo que sirve al régimen para negárselo a "los defensores de los derechos humanos o disidentes" dentro de la isla."Hay que esperar a ver la ley completa", pero, "si es el Gobierno el que determina quién tiene pasaporte y quién no, entonces de todas maneras tienen el control" sobre este "derecho básico de cualquier persona", dijo por su parte Omar López Montenegro, directivo de la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA).Un aspecto positivo de la supresión del actual permiso de salida es, no obstante, que "elimina el gasto de tener que solicitarlo y soportar una espera eterna", apuntó López Montenegro.A juicio de Ángel Desfana, director del grupo del exilio Plantados, la supresión de la "Carta Blanca" supone "un alivio para muchos cubanos", pero, al mismo tiempo, el control que ejerce el régimen sobre los ciudadanos se mantiene, al ser una prerrogativa del Gobierno la concesión o negación del pasaporte.En realidad, "ellos (el Gobierno cubano) no van a dejar viajar a quien no quieran que viaje", dijo Desfana, quien en cualquier caso apuntó que "hay que esperar a ver cómo interpretan la ley y la hacen funcionar".

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