El descontento ciudadano encamina a Costa Rica a una segunda vuelta presidencial

Vista general de una valla electoral José María Villalta por el Partido Frente Amplio (FA) el 2 de enero de 2013, en San José (Costa Rica). EFE/Archivo Vista general de una valla electoral José María Villalta por el Partido Frente Amplio (FA) el 2 de enero de 2013, en San José (Costa Rica). EFE/Archivo

Vista general de una valla electoral José María Villalta por el Partido Frente Amplio (FA) el 2 de enero de 2013, en San José (Costa Rica). EFE/Archivo

Costa Rica se encamina a las elecciones del próximo 2 de febrero con la clara posibilidad de una segunda ronda, debido al repunte de dos fuerzas políticas que han recogido el descontento ciudadano con los últimos dos Gobiernos del tradicional Partido Liberación Nacional (PLN).Según las encuestas, los tres candidatos presidenciales con más posibilidades de ganar son José María Villalta, del izquierdista Frente Amplio; Johnny Araya, del PLN, y Otto Guevara, del derechista Movimiento Libertario, pero ninguno de ellos alcanza el 40 % necesario para triunfar en la primera vuelta.La gran sorpresa de este proceso electoral ha sido el diputado Villalta, cuyo partido nunca ha gobernado el país y que tampoco ha logrado llevar más de un legislador a la Asamblea Legislativa en su historia.Villalta se ha presentado como una opción fresca para el electorado debido a su juventud (36 años), irreverencia y porque ha lanzado duras críticas a la clase política tradicional, a juicio del analista político Claudio Alpízar."El electorado busca revanchismo con la clase política y se siente indignado. Villalta es una propuesta novedosa, es un candidato joven, irreverente y directo con la clase política diciendo cosas que al ciudadano le encantaría decir a los políticos", opinó Alpízar.Afirmó que el joven diputado y aspirante presidencial ha recogido el descontento ciudadano contra los últimos dos Gobiernos del PLN: el de Óscar Arias (2006-2010) y el de Laura Chinchilla (2010-2014), este último el más impopular en décadas y con sonados casos de corrupción que han deteriorado su imagen.Villalta encabeza la última encuesta de Unimer con un 22,2 %, mientras que Araya suma un 20,3 % y Guevara, un 20,2 %.El analista se mostró convencido de que habrá una segunda ronda, aunque aclaró que la verdadera encuesta se observará con los resultados oficiales de los comicios del 2 de febrero.Para Alpízar, el 40 % de votos necesario para ganar las elecciones es un umbral bajo, pero pese a ello, asegura, lo más probable es que sea necesario una segunda vuelta debido a la existencia de "tres fuerzas equilibradas".Destacó que tampoco se debe descartar la cantidad de votos que atraiga Luis Guillermo Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC), que es la principal fuerza de oposición en la actualidad pero que en las encuestas no alcanza el 6 % de apoyo.En lo que respecta al PLN, Alpízar señaló que su candidato ha perdido apoyo de forma consistente desde septiembre pasado debido a errores en su estrategia de campaña, principalmente el de tratar de desvincularse de los últimos Gobiernos de su partido."Todo surge alrededor de un confort que se generó al principio, en donde se mostraba que el mal Gobierno de Chinchilla parecía no golpear la imagen del exalcalde" Johnny Araya, comentó el analista.Agregó que el gran error fue que su campaña "quiso acentuar una separación con el oficialismo, lo que en alguna medida hace entrar en duda y desconfianza al ciudadano"."La caída en las encuestas, aunado al disgusto ciudadano con la Administración actual, acentúa más sus debilidades (de Araya) y lo hace cargar con un equipaje muy pesado", explicó.Este mes, la firma Cid Gallup presentó otra encuesta que difiere con la de Unimer, y que le da a Araya un apoyo del 29 %, a Villalta del 20 % y a Guevara del 13 %.Araya avaló los resultados de este estudio, pero descalificó los de Unimer.Alpízar dijo que las encuestas están generando una confusión en los ciudadanos, pero que a pesar de que sus resultados son muy diferentes, coinciden en que la cantidad de indecisos ha bajado y que prevén una segunda ronda.Comentó que es difícil que el abstencionismo baje del 30 % tradicional de los últimos procesos electorales, y afirmó que, según las encuestas, el nivel de indecisos oscila entre un 8 % y un 15 %, a diferencia del 30 % que se reflejaba a finales del año pasado.El próximo 2 de febrero están llamados a las urnas casi 3,1 millones de personas para elegir al presidente y los 57 diputados de la Asamblea Legislativa para el periodo 2014-2018. Douglas Marín

Costa Rica se encamina a las elecciones del próximo 2 de febrero con la clara posibilidad de una segunda ronda, debido al repunte de dos fuerzas políticas que han recogido el descontento ciudadano con los últimos dos Gobiernos del tradicional Partido Liberación Nacional (PLN).Según las encuestas, los tres candidatos presidenciales con más posibilidades de ganar son José María Villalta, del izquierdista Frente Amplio; Johnny Araya, del PLN, y Otto Guevara, del derechista Movimiento Libertario, pero ninguno de ellos alcanza el 40 % necesario para triunfar en la primera vuelta.La gran sorpresa de este proceso electoral ha sido el diputado Villalta, cuyo partido nunca ha gobernado el país y que tampoco ha logrado llevar más de un legislador a la Asamblea Legislativa en su historia.Villalta se ha presentado como una opción fresca para el electorado debido a su juventud (36 años), irreverencia y porque ha lanzado duras críticas a la clase política tradicional, a juicio del analista político Claudio Alpízar."El electorado busca revanchismo con la clase política y se siente indignado. Villalta es una propuesta novedosa, es un candidato joven, irreverente y directo con la clase política diciendo cosas que al ciudadano le encantaría decir a los políticos", opinó Alpízar.Afirmó que el joven diputado y aspirante presidencial ha recogido el descontento ciudadano contra los últimos dos Gobiernos del PLN: el de Óscar Arias (2006-2010) y el de Laura Chinchilla (2010-2014), este último el más impopular en décadas y con sonados casos de corrupción que han deteriorado su imagen.Villalta encabeza la última encuesta de Unimer con un 22,2 %, mientras que Araya suma un 20,3 % y Guevara, un 20,2 %.El analista se mostró convencido de que habrá una segunda ronda, aunque aclaró que la verdadera encuesta se observará con los resultados oficiales de los comicios del 2 de febrero.Para Alpízar, el 40 % de votos necesario para ganar las elecciones es un umbral bajo, pero pese a ello, asegura, lo más probable es que sea necesario una segunda vuelta debido a la existencia de "tres fuerzas equilibradas".Destacó que tampoco se debe descartar la cantidad de votos que atraiga Luis Guillermo Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC), que es la principal fuerza de oposición en la actualidad pero que en las encuestas no alcanza el 6 % de apoyo.En lo que respecta al PLN, Alpízar señaló que su candidato ha perdido apoyo de forma consistente desde septiembre pasado debido a errores en su estrategia de campaña, principalmente el de tratar de desvincularse de los últimos Gobiernos de su partido."Todo surge alrededor de un confort que se generó al principio, en donde se mostraba que el mal Gobierno de Chinchilla parecía no golpear la imagen del exalcalde" Johnny Araya, comentó el analista.Agregó que el gran error fue que su campaña "quiso acentuar una separación con el oficialismo, lo que en alguna medida hace entrar en duda y desconfianza al ciudadano"."La caída en las encuestas, aunado al disgusto ciudadano con la Administración actual, acentúa más sus debilidades (de Araya) y lo hace cargar con un equipaje muy pesado", explicó.Este mes, la firma Cid Gallup presentó otra encuesta que difiere con la de Unimer, y que le da a Araya un apoyo del 29 %, a Villalta del 20 % y a Guevara del 13 %.Araya avaló los resultados de este estudio, pero descalificó los de Unimer.Alpízar dijo que las encuestas están generando una confusión en los ciudadanos, pero que a pesar de que sus resultados son muy diferentes, coinciden en que la cantidad de indecisos ha bajado y que prevén una segunda ronda.Comentó que es difícil que el abstencionismo baje del 30 % tradicional de los últimos procesos electorales, y afirmó que, según las encuestas, el nivel de indecisos oscila entre un 8 % y un 15 %, a diferencia del 30 % que se reflejaba a finales del año pasado.El próximo 2 de febrero están llamados a las urnas casi 3,1 millones de personas para elegir al presidente y los 57 diputados de la Asamblea Legislativa para el periodo 2014-2018. Douglas Marín

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