Asesor de la Casa Blanca se reúne con Magariaf para analizar el ataque en Bengasi

Funcionarios de alto rango del Departamento de Estado defendieron hoy ante el Congreso las medidas de seguridad en la ciudad libia de Bengasi antes del ataque que se cobró la vida del embajador de EE.UU. y otros tres servidores públicos en ese país.La audiencia del Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes de EE.UU., a veces tensa, es la primera que se realiza para examinar los lapsos de seguridad en el complejo diplomático, atacado en el onceavo aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001."Tuvimos el número correcto de recursos en Bengasi durante (el aniversario) del 11-S", afirmó la subsecretaria de Estado para Programas Internacionales, Charlene Lamb, al argumentar que las medidas de seguridad eran adecuadas.Lamb, encargada de la seguridad de las embajadas de EE.UU. en el mundo, fue criticada por los republicanos, un día después de que el Departamento de Estado insistiese en que se trató de un ataque terrorista y no en represalia por la difusión de un vídeo creado en EE.UU. y considerado antimusulmán.Según Lamb, "decenas de atacantes lanzaron un ataque a gran escala" pero ese día el complejo contó con cinco agentes de seguridad diplomática, tres miembros de la Brigada 17 de febrero de Libia y un equipo de agentes de seguridad en un edificio anexo.En el ataque murieron el embajador Chris Stevens y otros tres servidores públicos. A raíz de los sucedido, EE.UU. ha pedido el reforzamiento de las instalaciones diplomáticas en el mundo.El teniente coronel del Ejército y miembro de la Guardia Nacional de Utah, Andrew Wood, dijo que la seguridad en Libia "permaneció inestable" y en Bengasi, en particular, "era un reto y siguió siendo un reto durante mi estancia allí".Wood, a cargo del Equipo de Seguridad de Sitios (SST, por su sigla en inglés) en Libia entre el 12 de febrero y 14 de agosto pasados, señaló que la situación se deterioraba, "la seguridad diplomática era débil" y el oficial encargado de la seguridad regional en Bengasi "nunca pudo conseguir el número de (agentes de seguridad) con el que podía sentirse confiado".El principal asesor del Gobierno de Barack Obama en asuntos antiterroristas, John Brennan, se reunió hoy en Trípoli con el presidente Mohamed Magariaf y otros miembros de su Gobierno para discutir la cooperación de Libia para castigar a los responsables del ataque, indicó la Casa Blanca.Las acusaciones de los republicanos sobre la presunta escasa seguridad en Bengasi, tanto en la audiencia como en días recientes, ha mantenido a la defensiva a la Casa Blanca."Creo que no hay duda de que cuando cuatro estadounidenses son asesinados en una instalación diplomática, que algo falló, y por eso es que necesitamos evaluar... la situación de seguridad allí y en otras instalaciones en el mundo, especialmente en zonas peligrosas, como ciertamente lo es Libia en este período de transición", dijo en un rueda de prensa el portavoz de la Casa Blanca , Jay Carney.Obama "está muy enfocado en los pasos que se necesitan para fortalecer la seguridad donde sea adecuado para el personal diplomático en todo el mundo", afirmó Carney.Durante la audiencia, que se prolongó más de tres horas, Eric Nordstrom, un Oficial de Seguridad Regional (RSO, por su sigla en inglés), señaló que Stevens había recibido una amenaza a través de Facebook y que, ante el nivel de violencia, él continuó pidiendo recursos para fortalecer la seguridad.Patrick Kennedy, subsecretario de Estado para asuntos de Gestión, insistió en que el ataque contra el consulado estadounidense en Bengasi "fue un ataque sin precedente perpetrado por decenas de hombres fuertemente armados".La embajadora de EE.UU. ante la ONU, Susan Rice, había dicho en un programa de televisión que el ataque fue "espontáneo", aunque el martes el Departamento de Estado dejó en claro que jamás llegó a la conclusión de que la agresión fue en represalia por el vídeo."Ambos nos apoyábamos en la misma información. Si yo o cualquier otro funcionario de alto rango...hubiese acudido a ese programa de televisión, habríamos dicho lo mismo", dijo Kennedy.Los republicanos, entre ellos el de Utah, Jason Chaffetz, destacaron la urgencia de llegar al fondo de la verdad sobre este "ataque terrorista".Pero el legislador demócrata por Virginia, Gerry Connolly, advirtió contra la "politización" del ataque en Bengasi, a pocas semanas de los comicios generales del próximo 6 de noviembre.

Funcionarios de alto rango del Departamento de Estado defendieron hoy ante el Congreso las medidas de seguridad en la ciudad libia de Bengasi antes del ataque que se cobró la vida del embajador de EE.UU. y otros tres servidores públicos en ese país.La audiencia del Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes de EE.UU., a veces tensa, es la primera que se realiza para examinar los lapsos de seguridad en el complejo diplomático, atacado en el onceavo aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001."Tuvimos el número correcto de recursos en Bengasi durante (el aniversario) del 11-S", afirmó la subsecretaria de Estado para Programas Internacionales, Charlene Lamb, al argumentar que las medidas de seguridad eran adecuadas.Lamb, encargada de la seguridad de las embajadas de EE.UU. en el mundo, fue criticada por los republicanos, un día después de que el Departamento de Estado insistiese en que se trató de un ataque terrorista y no en represalia por la difusión de un vídeo creado en EE.UU. y considerado antimusulmán.Según Lamb, "decenas de atacantes lanzaron un ataque a gran escala" pero ese día el complejo contó con cinco agentes de seguridad diplomática, tres miembros de la Brigada 17 de febrero de Libia y un equipo de agentes de seguridad en un edificio anexo.En el ataque murieron el embajador Chris Stevens y otros tres servidores públicos. A raíz de los sucedido, EE.UU. ha pedido el reforzamiento de las instalaciones diplomáticas en el mundo.El teniente coronel del Ejército y miembro de la Guardia Nacional de Utah, Andrew Wood, dijo que la seguridad en Libia "permaneció inestable" y en Bengasi, en particular, "era un reto y siguió siendo un reto durante mi estancia allí".Wood, a cargo del Equipo de Seguridad de Sitios (SST, por su sigla en inglés) en Libia entre el 12 de febrero y 14 de agosto pasados, señaló que la situación se deterioraba, "la seguridad diplomática era débil" y el oficial encargado de la seguridad regional en Bengasi "nunca pudo conseguir el número de (agentes de seguridad) con el que podía sentirse confiado".El principal asesor del Gobierno de Barack Obama en asuntos antiterroristas, John Brennan, se reunió hoy en Trípoli con el presidente Mohamed Magariaf y otros miembros de su Gobierno para discutir la cooperación de Libia para castigar a los responsables del ataque, indicó la Casa Blanca.Las acusaciones de los republicanos sobre la presunta escasa seguridad en Bengasi, tanto en la audiencia como en días recientes, ha mantenido a la defensiva a la Casa Blanca."Creo que no hay duda de que cuando cuatro estadounidenses son asesinados en una instalación diplomática, que algo falló, y por eso es que necesitamos evaluar... la situación de seguridad allí y en otras instalaciones en el mundo, especialmente en zonas peligrosas, como ciertamente lo es Libia en este período de transición", dijo en un rueda de prensa el portavoz de la Casa Blanca , Jay Carney.Obama "está muy enfocado en los pasos que se necesitan para fortalecer la seguridad donde sea adecuado para el personal diplomático en todo el mundo", afirmó Carney.Durante la audiencia, que se prolongó más de tres horas, Eric Nordstrom, un Oficial de Seguridad Regional (RSO, por su sigla en inglés), señaló que Stevens había recibido una amenaza a través de Facebook y que, ante el nivel de violencia, él continuó pidiendo recursos para fortalecer la seguridad.Patrick Kennedy, subsecretario de Estado para asuntos de Gestión, insistió en que el ataque contra el consulado estadounidense en Bengasi "fue un ataque sin precedente perpetrado por decenas de hombres fuertemente armados".La embajadora de EE.UU. ante la ONU, Susan Rice, había dicho en un programa de televisión que el ataque fue "espontáneo", aunque el martes el Departamento de Estado dejó en claro que jamás llegó a la conclusión de que la agresión fue en represalia por el vídeo."Ambos nos apoyábamos en la misma información. Si yo o cualquier otro funcionario de alto rango...hubiese acudido a ese programa de televisión, habríamos dicho lo mismo", dijo Kennedy.Los republicanos, entre ellos el de Utah, Jason Chaffetz, destacaron la urgencia de llegar al fondo de la verdad sobre este "ataque terrorista".Pero el legislador demócrata por Virginia, Gerry Connolly, advirtió contra la "politización" del ataque en Bengasi, a pocas semanas de los comicios generales del próximo 6 de noviembre.

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