La CIDH pide a EE.UU. que trate la crisis de menores inmigrantes como de refugiados

La subsecretaria adjunta para Política Migratoria del Departamento de Seguridad Nacional, Mary Giovagnoli, aseguró que el Gobierno de Estados Unidos "recoge muy seriamente" cada recomendación y observación, como las contenidas en el informe de la CIDH. EF La subsecretaria adjunta para Política Migratoria del Departamento de Seguridad Nacional, Mary Giovagnoli, aseguró que el Gobierno de Estados Unidos "recoge muy seriamente" cada recomendación y observación, como las contenidas en el informe de la CIDH. EF

La subsecretaria adjunta para Política Migratoria del Departamento de Seguridad Nacional, Mary Giovagnoli, aseguró que el Gobierno de Estados Unidos "recoge muy seriamente" cada recomendación y observación, como las contenidas en el informe de la CIDH. EF

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió hoy al Gobierno de Estados Unidos que trate el caso de las familias y menores inmigrantes no acompañados de Centroamérica como una crisis de refugiados, en un nuevo informe en el que considera "perjudicial" la detención de estas personas.Desde el momento más álgido de esta situación, en el verano de 2014, el Gobierno de Estados Unidos habla de "crisis humanitaria", mientras que la Comisión, tras investigar el caso, considera que la mayoría de estas personas son refugiados y solicitantes de asilo.La CIDH explicó hoy en la presentación de su informe por qué es clave esta distinción: los refugiados tienen derecho a una mayor protección internacional y no pueden ser devueltos a sus países de origen inmediatamente sin que se estudie su caso."La detención migratoria es perjudicial al bienestar de las personas que buscan protección internacional y dificulta el acceso a dichos mecanismos y a obtener representación legal", consideró la comisionada Rosa María Ortiz, relatora sobre los derechos de la niñez.La Comisión muestra en su informe especial preocupación debido a que, en muchos casos, los menores no acompañados devueltos a su país de origen regresan a las mismas condiciones de las que huyeron e incluso hay informaciones que apuntan a que algunos han sido agredidos o asesinados."Algunas de las respuestas del Gobierno de Estados Unidos a esta crisis humanitaria no corresponden con el tratamiento que debe ofrecerse a los que piden asilo o están en una condición de elevada vulnerabilidad", afirmó a su vez el comisionado Felipe González, relator para Estados Unidos.Una de las recomendaciones que la CIDH hace en su informe al Gobierno estadounidense es que no efectúe la deportación hasta que la persona haya tenido la oportunidad de presentar sus alegaciones ante un juez migratorio.La subsecretaria adjunta para Política Migratoria del Departamento de Seguridad Nacional, Mary Giovagnoli, aseguró que el Gobierno de Estados Unidos "recoge muy seriamente" cada recomendación y observación, como las contenidas en el informe de la CIDH."Reconocemos que es una crisis humanitaria. Una crisis humanitaria increíblemente dinámica que requiere una respuesta evolutiva. Lamentablemente no podemos solucionar todos los aspectos sin una reforma integral del sistema migratorio", afirmó Giovagnoli.La funcionaria estadounidense aseguró que algunas de las preocupaciones del informe de la CIDH ya han sido abordadas en el paquete de medidas que Seguridad Nacional anunció en junio para reducir el tiempo que las familias de inmigrantes permanecen en los centros de detención de indocumentados del país, ante la presión de legisladores y activistas para el cierre de estas instalaciones.Uno de los cambios más importantes que introdujo esa reforma es la posibilidad de que las familias que demuestren que padecen un "miedo razonable de persecución" en sus países de origen puedan abandonar el centro de detención a cambio de una fianza "realista y razonable".Sin embargo esas medidas no son suficientes para muchos, incluidos legisladores demócratas y activistas, que piden el cierre de los centros de detención.Precisamente mañana vence el plazo establecido por la jueza federal de California Dolly Gee para que el Gobierno libere a los menores de los centros de detención de Karnes City y Dilley, ambos en el estado de Texas y que, a pleno rendimiento, pueden albergar a 2.932 personas.Preguntada sobre esta cuestión por los periodistas, Giovagnoli declinó responder.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió hoy al Gobierno de Estados Unidos que trate el caso de las familias y menores inmigrantes no acompañados de Centroamérica como una crisis de refugiados, en un nuevo informe en el que considera "perjudicial" la detención de estas personas.Desde el momento más álgido de esta situación, en el verano de 2014, el Gobierno de Estados Unidos habla de "crisis humanitaria", mientras que la Comisión, tras investigar el caso, considera que la mayoría de estas personas son refugiados y solicitantes de asilo.La CIDH explicó hoy en la presentación de su informe por qué es clave esta distinción: los refugiados tienen derecho a una mayor protección internacional y no pueden ser devueltos a sus países de origen inmediatamente sin que se estudie su caso."La detención migratoria es perjudicial al bienestar de las personas que buscan protección internacional y dificulta el acceso a dichos mecanismos y a obtener representación legal", consideró la comisionada Rosa María Ortiz, relatora sobre los derechos de la niñez.La Comisión muestra en su informe especial preocupación debido a que, en muchos casos, los menores no acompañados devueltos a su país de origen regresan a las mismas condiciones de las que huyeron e incluso hay informaciones que apuntan a que algunos han sido agredidos o asesinados."Algunas de las respuestas del Gobierno de Estados Unidos a esta crisis humanitaria no corresponden con el tratamiento que debe ofrecerse a los que piden asilo o están en una condición de elevada vulnerabilidad", afirmó a su vez el comisionado Felipe González, relator para Estados Unidos.Una de las recomendaciones que la CIDH hace en su informe al Gobierno estadounidense es que no efectúe la deportación hasta que la persona haya tenido la oportunidad de presentar sus alegaciones ante un juez migratorio.La subsecretaria adjunta para Política Migratoria del Departamento de Seguridad Nacional, Mary Giovagnoli, aseguró que el Gobierno de Estados Unidos "recoge muy seriamente" cada recomendación y observación, como las contenidas en el informe de la CIDH."Reconocemos que es una crisis humanitaria. Una crisis humanitaria increíblemente dinámica que requiere una respuesta evolutiva. Lamentablemente no podemos solucionar todos los aspectos sin una reforma integral del sistema migratorio", afirmó Giovagnoli.La funcionaria estadounidense aseguró que algunas de las preocupaciones del informe de la CIDH ya han sido abordadas en el paquete de medidas que Seguridad Nacional anunció en junio para reducir el tiempo que las familias de inmigrantes permanecen en los centros de detención de indocumentados del país, ante la presión de legisladores y activistas para el cierre de estas instalaciones.Uno de los cambios más importantes que introdujo esa reforma es la posibilidad de que las familias que demuestren que padecen un "miedo razonable de persecución" en sus países de origen puedan abandonar el centro de detención a cambio de una fianza "realista y razonable".Sin embargo esas medidas no son suficientes para muchos, incluidos legisladores demócratas y activistas, que piden el cierre de los centros de detención.Precisamente mañana vence el plazo establecido por la jueza federal de California Dolly Gee para que el Gobierno libere a los menores de los centros de detención de Karnes City y Dilley, ambos en el estado de Texas y que, a pleno rendimiento, pueden albergar a 2.932 personas.Preguntada sobre esta cuestión por los periodistas, Giovagnoli declinó responder.

Etiquetas:

Más noticias

0 Comentarios