El diseñador Casanova, listo para un nuevo reto en "Project Runway: All Stars"

El modisto puertorriqueño Casanova está listo para enfrentar un nuevo reto en el programa de televisión "Project Runway: All Stars", y agradecido por las puertas que le ha abierto en solo dos años de haberse radicado en Nueva York."La vida me ha dado una segunda oportunidad. Siempre supe que me llamarían" otra vez para el programa, en el que ya participó en 2010, dijo en entrevista con Efe.Lejos quedó el Casanova que llegó hace dos años a la Gran Manzana sin conocer a nadie ni hablar el idioma, pero se ha fortalecido su deseo de triunfar en el difícil mundo de la moda, en lo que ha jugado un papel importante el popular "reality" que conduce la modelo Heidi Klum en la cadena Lifetime."Mi vida está dividida en un antes y después de Runway, como la de Ricky Martin debe esta dividida entre un antes y después de Menudo", afirmó el diseñador, quien junto a Emilio Sosa, de origen dominicano, serán los latinos en la nueva etapa del programa, en el que participarán los diseñadores más sobresalientes de pasadas ediciones.Casanova, como se le conoce profesionalmente, aseguró que aunque ya estuvo en el programa en 2010 "siempre hay un poco de nervios" y agregó que prefiere tomar las cosas con calma."Me digo 'si no gano, no me voy a morir, no voy a ir preso ni me van a poner en la silla eléctrica'. Si no les gusta, me voy para mi casa", dijo el creador, que aseguró que quiere llevarse lo "más bonito" de esta experiencia.Agregó que para esta nueva temporada, no habrá novedad, en el sentido en que todos los diseñadores se conocen."Hemos convivido el drama, la dinámica y lo que le hace diferente es que todo el mundo sabe las debilidades y fortalezas del otro, como por ejemplo conocen que yo aún tengo dificultad con el idioma", indicó Casanova."Unas 3.000 personas acudieron al casting y me escogieron a mí, de Nueva York, en una ciudad donde están dos famosas escuelas de moda, donde la gente es más competitiva. Me dije 'lo único que tengo que perder son los 2,25 dólares del transporte'", recordó el modisto, que exhortó al público a entrar a la página de Lifetime y apoyarle nuevamente.El primer puertorriqueño en participar en este "reality" confesó ser creyente del destino tras lo que ha vivido en la Gran Manzana, aunque destacó que es el resultado de años de trabajo y esfuerzo por alcanzar un propósito.Destacó además que atesora el cariño que le brinda el público en la calle, tras su participación en el reality."Hay un solo premio final (en el programa) y miles de otros como el hecho de que salgas estresado a la calle, con frío o calor y que empieces a recoger todo el cariño de la gente, que no sabes quiénes son, y te felicitan, te piden un abrazo, te dicen que te desean lo mejor", recordó."Yo no contaba con eso, es una bendición ¡y en la ciudad de Nueva York!. Es algo que no tiene precio, que valoro. No sabía que el programa me traería esas bondades", afirmó.Confesó que ser diseñador no era su vocación, sino la publicidad y mercadotecnia, y que no fue hasta los 22 años que descubrió esta pasión cuando un día entró a una escuela de modas."Nunca quise diseñador, nunca vestí Barbies, ni hice trajes de papel ni vestidos a la vecina. Todos los diseñadores tienen su historia. Siempre quise ser publicista y sacar de la bancarrota a varias compañías, aunque todo lo que hice en mi bachillerato estuvo relacionado con la moda cuando me tocó analizar campañas", argumentó.Un día decidió hacer una maestría en la ciudad de Texas y al entrar a una escuela de modas, "ver a toda aquella gente y los pedazos de tela por el piso descubrí que pertenecía a ese lugar".Casanova no se quedó en Texas y al regresar a Puerto Rico estudió en las escuelas de moda de Liza Thon y Carlota Alfaro, tras lo que desempeñó en varias facetas en la industria de la moda en su país.También ha sido comentarista de modas en Good Morning Miami, ha ofrecido charlas a estudiantes del Fashion Institute Technology en Nueva York y es la imagen de Microsoft de su nueva HP Touch Smart PC.Participar en Project Runway le permitió además presentar una colección durante la Semana de la Moda en el Lincoln Center de Nueva York en 2011 junto a otros participantes del programa y está inmerso ahora en la confección de bolsos, sin dejar de lado la ropa.

El modisto puertorriqueño Casanova está listo para enfrentar un nuevo reto en el programa de televisión "Project Runway: All Stars", y agradecido por las puertas que le ha abierto en solo dos años de haberse radicado en Nueva York."La vida me ha dado una segunda oportunidad. Siempre supe que me llamarían" otra vez para el programa, en el que ya participó en 2010, dijo en entrevista con Efe.Lejos quedó el Casanova que llegó hace dos años a la Gran Manzana sin conocer a nadie ni hablar el idioma, pero se ha fortalecido su deseo de triunfar en el difícil mundo de la moda, en lo que ha jugado un papel importante el popular "reality" que conduce la modelo Heidi Klum en la cadena Lifetime."Mi vida está dividida en un antes y después de Runway, como la de Ricky Martin debe esta dividida entre un antes y después de Menudo", afirmó el diseñador, quien junto a Emilio Sosa, de origen dominicano, serán los latinos en la nueva etapa del programa, en el que participarán los diseñadores más sobresalientes de pasadas ediciones.Casanova, como se le conoce profesionalmente, aseguró que aunque ya estuvo en el programa en 2010 "siempre hay un poco de nervios" y agregó que prefiere tomar las cosas con calma."Me digo 'si no gano, no me voy a morir, no voy a ir preso ni me van a poner en la silla eléctrica'. Si no les gusta, me voy para mi casa", dijo el creador, que aseguró que quiere llevarse lo "más bonito" de esta experiencia.Agregó que para esta nueva temporada, no habrá novedad, en el sentido en que todos los diseñadores se conocen."Hemos convivido el drama, la dinámica y lo que le hace diferente es que todo el mundo sabe las debilidades y fortalezas del otro, como por ejemplo conocen que yo aún tengo dificultad con el idioma", indicó Casanova."Unas 3.000 personas acudieron al casting y me escogieron a mí, de Nueva York, en una ciudad donde están dos famosas escuelas de moda, donde la gente es más competitiva. Me dije 'lo único que tengo que perder son los 2,25 dólares del transporte'", recordó el modisto, que exhortó al público a entrar a la página de Lifetime y apoyarle nuevamente.El primer puertorriqueño en participar en este "reality" confesó ser creyente del destino tras lo que ha vivido en la Gran Manzana, aunque destacó que es el resultado de años de trabajo y esfuerzo por alcanzar un propósito.Destacó además que atesora el cariño que le brinda el público en la calle, tras su participación en el reality."Hay un solo premio final (en el programa) y miles de otros como el hecho de que salgas estresado a la calle, con frío o calor y que empieces a recoger todo el cariño de la gente, que no sabes quiénes son, y te felicitan, te piden un abrazo, te dicen que te desean lo mejor", recordó."Yo no contaba con eso, es una bendición ¡y en la ciudad de Nueva York!. Es algo que no tiene precio, que valoro. No sabía que el programa me traería esas bondades", afirmó.Confesó que ser diseñador no era su vocación, sino la publicidad y mercadotecnia, y que no fue hasta los 22 años que descubrió esta pasión cuando un día entró a una escuela de modas."Nunca quise diseñador, nunca vestí Barbies, ni hice trajes de papel ni vestidos a la vecina. Todos los diseñadores tienen su historia. Siempre quise ser publicista y sacar de la bancarrota a varias compañías, aunque todo lo que hice en mi bachillerato estuvo relacionado con la moda cuando me tocó analizar campañas", argumentó.Un día decidió hacer una maestría en la ciudad de Texas y al entrar a una escuela de modas, "ver a toda aquella gente y los pedazos de tela por el piso descubrí que pertenecía a ese lugar".Casanova no se quedó en Texas y al regresar a Puerto Rico estudió en las escuelas de moda de Liza Thon y Carlota Alfaro, tras lo que desempeñó en varias facetas en la industria de la moda en su país.También ha sido comentarista de modas en Good Morning Miami, ha ofrecido charlas a estudiantes del Fashion Institute Technology en Nueva York y es la imagen de Microsoft de su nueva HP Touch Smart PC.Participar en Project Runway le permitió además presentar una colección durante la Semana de la Moda en el Lincoln Center de Nueva York en 2011 junto a otros participantes del programa y está inmerso ahora en la confección de bolsos, sin dejar de lado la ropa.

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