Denuncian imposición arbitraria del aislamiento en las cárceles de Nueva York

Una de cada cuatro personas encarceladas en el estado de Nueva York es sometida a un régimen de aislamiento extremo de acuerdo a criterios "arbitrarios e injustificados", denunció hoy la Unión de Libertades Civiles (NYCLU).El informe "El verdadero coste del aislamiento extremo en las prisiones de Nueva York" es fruto del trabajo de un año con más de cien reclusos que han estado bajo este régimen durante prolongados periodos de tiempo, en ocasiones hasta dos décadas.Actualmente unos 4.500 convictos se hallan en situación de aislamiento extremo y la mitad pasa 23 horas del día en una celda en soledad, mientras que la otra mitad es confinada en un calabozo del tamaño de una plaza de estacionamiento para automóvil en compañía de otro preso, "lo que muchas veces deriva en violencia y en debilitamiento psicológico", de acuerdo al informe.Según los encarcelados, en este régimen no se ofrecen programas, actividades o clases, no se permiten las llamadas telefónicas y el recreo consiste en pasar una hora en completa soledad en un espacio vacío al aire libre "no mayor que la celda", provisto de "altas paredes de hormigón o de gruesas rejas".El año pasado el estado de Nueva York impuso más de 13.500 sentencias de aislamiento extremo, es decir, una por cada cuatro prisioneros, y un 8 % de la población carcelaria ha estado bajo este régimen en algún momento, la mayoría por delitos no violentos, ya que sólo el 16 % de los casos registrados desde 2007 a 2011 se debía a agresiones o a posesión de armas."El aislamiento extremo es una de las formas más drásticas de castigo, y en el estado de Nueva York es con frecuencia una herramienta disciplinaria a la que se recurre en primer lugar", denunció una de las autoras del informe, Scarlet Kim, quien añadió que "el proceso para determinar quién es sometido al mismo es arbitrario".Según el informe, los presos juveniles, los de más edad, los que padecen enfermedades mentales o los drogodependientes "son sentenciados rutinariamente" al aislamiento.Además, el 59 % de los prisioneros aislados son negros.El aislamiento produce unos efectos psicológicos en quienes lo sufren que pueden desembocar en "arrebatos violentos impredecibles", que ponen en riesgo a los prisioneros, al personal del penal y a la sociedad, ya que, cada año, 2.000 personas son puestas en libertad justo a continuación de haber estado aisladas."Estos reclusos no reciben un programa educativo, de rehabilitación o de transición, lo que les deja menos preparados para reintegrarse en la sociedad con éxito", aclara el informe.En los últimos veinte años, el estado de Nueva York ha construido en 39 cárceles una red de celdas de aislamiento extremo, bautizadas por sus ocupantes como "las cajas", con capacidad para 5.000 plazas, y cuyo funcionamiento tiene un coste anual de 76 millones de dólares.

Una de cada cuatro personas encarceladas en el estado de Nueva York es sometida a un régimen de aislamiento extremo de acuerdo a criterios "arbitrarios e injustificados", denunció hoy la Unión de Libertades Civiles (NYCLU).El informe "El verdadero coste del aislamiento extremo en las prisiones de Nueva York" es fruto del trabajo de un año con más de cien reclusos que han estado bajo este régimen durante prolongados periodos de tiempo, en ocasiones hasta dos décadas.Actualmente unos 4.500 convictos se hallan en situación de aislamiento extremo y la mitad pasa 23 horas del día en una celda en soledad, mientras que la otra mitad es confinada en un calabozo del tamaño de una plaza de estacionamiento para automóvil en compañía de otro preso, "lo que muchas veces deriva en violencia y en debilitamiento psicológico", de acuerdo al informe.Según los encarcelados, en este régimen no se ofrecen programas, actividades o clases, no se permiten las llamadas telefónicas y el recreo consiste en pasar una hora en completa soledad en un espacio vacío al aire libre "no mayor que la celda", provisto de "altas paredes de hormigón o de gruesas rejas".El año pasado el estado de Nueva York impuso más de 13.500 sentencias de aislamiento extremo, es decir, una por cada cuatro prisioneros, y un 8 % de la población carcelaria ha estado bajo este régimen en algún momento, la mayoría por delitos no violentos, ya que sólo el 16 % de los casos registrados desde 2007 a 2011 se debía a agresiones o a posesión de armas."El aislamiento extremo es una de las formas más drásticas de castigo, y en el estado de Nueva York es con frecuencia una herramienta disciplinaria a la que se recurre en primer lugar", denunció una de las autoras del informe, Scarlet Kim, quien añadió que "el proceso para determinar quién es sometido al mismo es arbitrario".Según el informe, los presos juveniles, los de más edad, los que padecen enfermedades mentales o los drogodependientes "son sentenciados rutinariamente" al aislamiento.Además, el 59 % de los prisioneros aislados son negros.El aislamiento produce unos efectos psicológicos en quienes lo sufren que pueden desembocar en "arrebatos violentos impredecibles", que ponen en riesgo a los prisioneros, al personal del penal y a la sociedad, ya que, cada año, 2.000 personas son puestas en libertad justo a continuación de haber estado aisladas."Estos reclusos no reciben un programa educativo, de rehabilitación o de transición, lo que les deja menos preparados para reintegrarse en la sociedad con éxito", aclara el informe.En los últimos veinte años, el estado de Nueva York ha construido en 39 cárceles una red de celdas de aislamiento extremo, bautizadas por sus ocupantes como "las cajas", con capacidad para 5.000 plazas, y cuyo funcionamiento tiene un coste anual de 76 millones de dólares.

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