España se ofrece para acoger los diálogos que impulsen la paz en Oriente Medio

El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel García-Margallo, preside la sesión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas dedicada a la situación de Oriente Medio y el conflicto árabe-israelí, este 22 de octubre, en la sede central de Nacion El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel García-Margallo, preside la sesión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas dedicada a la situación de Oriente Medio y el conflicto árabe-israelí, este 22 de octubre, en la sede central de Nacion

El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel García-Margallo, preside la sesión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas dedicada a la situación de Oriente Medio y el conflicto árabe-israelí, este 22 de octubre, en la sede central de Nacion

España se ofreció hoy en la ONU a acoger tanto un diálogo interreligioso que frene la actual escalada de la tensión en Oriente Medio como una nueva conferencia de paz que impulse un acuerdo definitivo entre israelíes y palestinos.Lo hizo durante una reunión especial del Consejo de Seguridad presidida por el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, para abordar la crisis en la región."Nos hallamos ante una dinámica muy preocupante, de agotamiento de la vía negociadora, de progresiva pérdida de confianza en la viabilidad de la solución de los dos Estados y en un inquietante recrudecimiento de la violencia", advirtió García-Margallo.Por ello, defendió la necesidad de medidas a corto plazo para frenar las actuales tensiones, pero también de acciones con más perspectiva para solucionar el conflicto.Entre lo urgente, García-Margallo destacó la importancia de "facilitar un diálogo interreligioso que condene el uso de la violencia en nombre de la religión", dado que la actual escalada de la violencia tiene entre sus factores desencadenantes el choque en torno a los lugares sagrados de Jerusalén."Esto no puede convertirse en una guerra de religiones y España, mi país, se ofrece para auspiciar ese diálogo que entendemos absolutamente fundamental y extraordinariamente urgente", dijo el ministro.Además, apostó por trabajar sobre la iniciativa que está tratando de impulsar Francia para garantizar el mantenimiento del statu quo en la Explanada de las Mezquitas, que asegura los derechos de todos los credos.A más largo plazo, el titular español de Exteriores insistió en que la comunidad internacional debe asumir sus responsabilidades e ir "más allá de la política declarativa"."Les propongo que nuestros esfuerzos culminen en una nueva conferencia internacional de paz, Madrid II, ambiciosa y que abra el camino hacia la paz y la concordia y facilite la conclusión de un acuerdo definitivo entre las partes que ponga fin a tantas décadas de conflicto", dijo.García-Margallo recordó que la Conferencia de Madrid, de la que en 2016 se cumplirán 25 años y donde por primera vez se sentaron ante la misma mesa israelíes y palestinos, supuso un "punto de inflexión" y permitió comenzar a hablar de un proceso de paz.A dicha Conferencia, que concretó por primera vez el principio de "paz por territorios" contemplado en las resoluciones 242 y 338 de la ONU, los palestinos debieron acudir integrados en la delegación de Jordania al no reconocerles Israel entidad política propia.Hoy, sin embargo, el camino trazado entonces "corre el riesgo de ser abandonado", por lo que es necesario tomar medidas.En ese sentido, defendió la necesidad de poner en pie una "arquitectura internacional" aceptable tanto para palestinos como para israelíes que permita avanzar hacia la paz.Para España, el foro adecuado es un Cuarteto ampliado, en el que se implique a los países de la región junto a las partes que han liderado el proceso en los últimos años como miembros de ese foro: la ONU, la Unión Europea, Estados Unidos y Rusia.

España se ofreció hoy en la ONU a acoger tanto un diálogo interreligioso que frene la actual escalada de la tensión en Oriente Medio como una nueva conferencia de paz que impulse un acuerdo definitivo entre israelíes y palestinos.Lo hizo durante una reunión especial del Consejo de Seguridad presidida por el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, para abordar la crisis en la región."Nos hallamos ante una dinámica muy preocupante, de agotamiento de la vía negociadora, de progresiva pérdida de confianza en la viabilidad de la solución de los dos Estados y en un inquietante recrudecimiento de la violencia", advirtió García-Margallo.Por ello, defendió la necesidad de medidas a corto plazo para frenar las actuales tensiones, pero también de acciones con más perspectiva para solucionar el conflicto.Entre lo urgente, García-Margallo destacó la importancia de "facilitar un diálogo interreligioso que condene el uso de la violencia en nombre de la religión", dado que la actual escalada de la violencia tiene entre sus factores desencadenantes el choque en torno a los lugares sagrados de Jerusalén."Esto no puede convertirse en una guerra de religiones y España, mi país, se ofrece para auspiciar ese diálogo que entendemos absolutamente fundamental y extraordinariamente urgente", dijo el ministro.Además, apostó por trabajar sobre la iniciativa que está tratando de impulsar Francia para garantizar el mantenimiento del statu quo en la Explanada de las Mezquitas, que asegura los derechos de todos los credos.A más largo plazo, el titular español de Exteriores insistió en que la comunidad internacional debe asumir sus responsabilidades e ir "más allá de la política declarativa"."Les propongo que nuestros esfuerzos culminen en una nueva conferencia internacional de paz, Madrid II, ambiciosa y que abra el camino hacia la paz y la concordia y facilite la conclusión de un acuerdo definitivo entre las partes que ponga fin a tantas décadas de conflicto", dijo.García-Margallo recordó que la Conferencia de Madrid, de la que en 2016 se cumplirán 25 años y donde por primera vez se sentaron ante la misma mesa israelíes y palestinos, supuso un "punto de inflexión" y permitió comenzar a hablar de un proceso de paz.A dicha Conferencia, que concretó por primera vez el principio de "paz por territorios" contemplado en las resoluciones 242 y 338 de la ONU, los palestinos debieron acudir integrados en la delegación de Jordania al no reconocerles Israel entidad política propia.Hoy, sin embargo, el camino trazado entonces "corre el riesgo de ser abandonado", por lo que es necesario tomar medidas.En ese sentido, defendió la necesidad de poner en pie una "arquitectura internacional" aceptable tanto para palestinos como para israelíes que permita avanzar hacia la paz.Para España, el foro adecuado es un Cuarteto ampliado, en el que se implique a los países de la región junto a las partes que han liderado el proceso en los últimos años como miembros de ese foro: la ONU, la Unión Europea, Estados Unidos y Rusia.

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