Hispanos en Carolina del Norte, víctimas de fraudes por falta de licencias

Un grupo en Carolina del Norte pide en carta abierta a legisladores que devuelvan las licencias de conducir a los indocumentados, mientras que cientos de hispanos son estafados en trámites fraudulentos de títulos y placas de vehículos.Según Maudia Meléndez, directora ejecutiva de Jesus Ministry, organización localizada en Charlotte, el grupo trabaja desde hace un año en una propuesta que cuenta con el apoyo de más de 6.000 ciudadanos estadounidenses."No hay que dejar morir este tema", afirmó hoy a Efe Meléndez. "Es necesario un cambio de ley por seguridad pública, prevención de crímenes, y avance económico".El proyecto estipula que los inmigrantes paguen 50 dólares por cada licencia con renovación de dos años, presenten los impuestos, se sometan a una revisión de los antecedentes penales, y comprueben que son residentes del estado."Hemos conversado con varios legisladores y recorrido los condados en busca de apoyo y la gente ha respondido positivamente, los indocumentados se ven obligados a conducir sin el permiso porque tienen que mantener a sus familias", apuntó.Según cifras del Departamento de Motores y Vehículos (DMV), del 1 de enero de 2002 al 28 de agosto de 2006, la dependencia emitió 220.982 licencias de manejo con el número de identificación tributaria (ITIN) con vigencia de 5 años a inmigrantes sin estatus migratorio regular.Sin embargo, la medida motivó a inmigrantes de otras partes del país a venir a Carolina del Norte para sacar el permiso de conducir, lo que impulsó a los legisladores a aprobar una ley en 2006 que impide a los indocumentados obtener una identificación y licencia.El Centro Hispano Pew estima que 325.000 "sin papeles" residen en el estado de más de 800.000 hispanos."La gente está desesperada por tener algún permiso de manejo y caen en las trampas de los ventajosos cuando prometen cualquier tipo de documentos. Si dan licencia se reducirían los fraudes", apuntó la activista comunitaria.Al respecto, el DMV ha llevado a cabo durante los últimos meses varias investigaciones que involucran la producción de licencias falsas y obtención de documentos de manera fraudulenta que ha resultado en el arresto de varios hispanos a cargo de esos trámites.Margaret Howell, portavoz de la entidad estatal, explicó a Efe que el caso más reciente se presentó en Charlotte y otras zonas aledañas, donde el DMV ha comenzado a enviar cientos de cartas a hispanos para notificar que devuelven el certificado del título de propiedad y registración de sus vehículos.Tres hispanos fueron arrestados en agosto pasado y acusados de tramitar al menos 600 documentos con la entidad nombres de negocios y personas falsas."Las personas (víctimas) no están siendo arrestados, pero podrían recibir una multa porque proporcionar información ficticia es un delito", aclaró la portavoz.Uno de los afectados, Danny Galindo, declaró al periódico "Hola Noticias" en Charlotte, que no entiende por qué el DMV le envió la carta, ya que sacó el título de su carro a nombre de la compañía de pintura que legalmente conformó.Su esposa, Jessica Cerecedo, afirmó que "maneja con la gracia de Dios" por la necesidad de movilizar a sus hijos, realizar compras, e ir a trabajar.

Un grupo en Carolina del Norte pide en carta abierta a legisladores que devuelvan las licencias de conducir a los indocumentados, mientras que cientos de hispanos son estafados en trámites fraudulentos de títulos y placas de vehículos.Según Maudia Meléndez, directora ejecutiva de Jesus Ministry, organización localizada en Charlotte, el grupo trabaja desde hace un año en una propuesta que cuenta con el apoyo de más de 6.000 ciudadanos estadounidenses."No hay que dejar morir este tema", afirmó hoy a Efe Meléndez. "Es necesario un cambio de ley por seguridad pública, prevención de crímenes, y avance económico".El proyecto estipula que los inmigrantes paguen 50 dólares por cada licencia con renovación de dos años, presenten los impuestos, se sometan a una revisión de los antecedentes penales, y comprueben que son residentes del estado."Hemos conversado con varios legisladores y recorrido los condados en busca de apoyo y la gente ha respondido positivamente, los indocumentados se ven obligados a conducir sin el permiso porque tienen que mantener a sus familias", apuntó.Según cifras del Departamento de Motores y Vehículos (DMV), del 1 de enero de 2002 al 28 de agosto de 2006, la dependencia emitió 220.982 licencias de manejo con el número de identificación tributaria (ITIN) con vigencia de 5 años a inmigrantes sin estatus migratorio regular.Sin embargo, la medida motivó a inmigrantes de otras partes del país a venir a Carolina del Norte para sacar el permiso de conducir, lo que impulsó a los legisladores a aprobar una ley en 2006 que impide a los indocumentados obtener una identificación y licencia.El Centro Hispano Pew estima que 325.000 "sin papeles" residen en el estado de más de 800.000 hispanos."La gente está desesperada por tener algún permiso de manejo y caen en las trampas de los ventajosos cuando prometen cualquier tipo de documentos. Si dan licencia se reducirían los fraudes", apuntó la activista comunitaria.Al respecto, el DMV ha llevado a cabo durante los últimos meses varias investigaciones que involucran la producción de licencias falsas y obtención de documentos de manera fraudulenta que ha resultado en el arresto de varios hispanos a cargo de esos trámites.Margaret Howell, portavoz de la entidad estatal, explicó a Efe que el caso más reciente se presentó en Charlotte y otras zonas aledañas, donde el DMV ha comenzado a enviar cientos de cartas a hispanos para notificar que devuelven el certificado del título de propiedad y registración de sus vehículos.Tres hispanos fueron arrestados en agosto pasado y acusados de tramitar al menos 600 documentos con la entidad nombres de negocios y personas falsas."Las personas (víctimas) no están siendo arrestados, pero podrían recibir una multa porque proporcionar información ficticia es un delito", aclaró la portavoz.Uno de los afectados, Danny Galindo, declaró al periódico "Hola Noticias" en Charlotte, que no entiende por qué el DMV le envió la carta, ya que sacó el título de su carro a nombre de la compañía de pintura que legalmente conformó.Su esposa, Jessica Cerecedo, afirmó que "maneja con la gracia de Dios" por la necesidad de movilizar a sus hijos, realizar compras, e ir a trabajar.

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