Kerry, Meade y Baird se reúnen este viernes, un mes antes de la cumbre en México

Fotografía tomada el pasado 19 de abril en la que se registró al secretario de Estado estadounidense, John Kerry (d), y al secretario de Asuntos Exteriores de México, José Antonio Meade (i), durante un encuentro en Washington (EE.UU.). EFE/Archivo Fotografía tomada el pasado 19 de abril en la que se registró al secretario de Estado estadounidense, John Kerry (d), y al secretario de Asuntos Exteriores de México, José Antonio Meade (i), durante un encuentro en Washington (EE.UU.). EFE/Archivo

Fotografía tomada el pasado 19 de abril en la que se registró al secretario de Estado estadounidense, John Kerry (d), y al secretario de Asuntos Exteriores de México, José Antonio Meade (i), durante un encuentro en Washington (EE.UU.). EFE/Archivo

El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, conversará mañana con su homólogo mexicano, José Antonio Meade, sobre seguridad ciudadana y desarrollo, reunión a la que se unirá el canciller canadiense, John Baird, para también preparar la cumbre presidencial tripartita de febrero en Toluca (México).Kerry, Meade y Baird sostendrán esta reunión ministerial en el Departamento de Estado, alrededor de un mes antes de que los presidentes de los tres países se reúnan en Toluca para la Cumbre de Líderes de América del Norte."Será un encuentro preparatorio (de la cumbre presidencial), pero también hablarán de otras cosas que les interesan, como Irán, Siria o la paz en Oriente Próximo", adelantó a los periodistas una alta funcionaria del Departamento de Estado, que pidió el anonimato.Además del encuentro a tres bandas, que tendrá lugar a primera hora de la mañana y tras el que los ministros ofrecerán una conferencia de prensa, Kerry y Meade mantendrán además un encuentro bilateral, en el que se espera que traten casos concretos como el del mexicano condenado a muerte en Texas, Edgar Tamayo Arias.Estados Unidos quiere que la cumbre presidencial en México sirva de "impulso a la burocracia para acelerar" los esfuerzos comunes, dado que, según reconoció la funcionaria, "a veces las cosas se ralentizan, porque la relación va bien".La cumbre presidencial se centrará en parte en la "competitividad económica, dado que los mandatarios quieren que sea más robusta", y de la posibilidad de que cada vez más industrias operen dentro de "un área integrada como la que ya existe para el automóvil o la industria aeroespacial".La energía, un tema del que "antes no podía hablarse tanto porque México estaba en plena reforma energética", sí será predominante en la cumbre de febrero, dado que los tres países "se están alcanzando rápidamente al punto del autoabastecimiento energético" y quieren hablar "de cómo avanzar juntos hacia ello de forma sostenible".Un punto clave en esa conversación es la decisión pendiente en EE.UU. sobre si permitirá la construcción del oleoducto Keystone XL, que atravesaría todo el país desde Canadá, algo de lo que probablemente conversará mañana Kerry en su bilateral con Baird.Otro asunto en la agenda tanto mañana como en la cumbre será la educación: el objetivo de "que sea más fácil viajar frecuentemente por motivos de estudio entre los tres países".Con ese fin, Kerry y el vicepresidente de EE.UU., Joe Biden, anunciarán en otro acto el mismo viernes la donación de un millón de dólares a un "fondo de innovación" para fortalecer la capacidad de las universidades de América Latina para enviar y recibir estudiantes extranjeros.El anuncio busca impulsar la iniciativa "100.000 fuertes en las Américas", lanzada por el presidente estadounidense Barack Obama con el fin de que ese número de estudiantes de EE.UU. vaya a estudiar a Latinoamérica y el Caribe y que esta región envíe la misma proporción de universitarios al país norteamericano.Como en cualquier otro diálogo entre EE.UU. y México, la seguridad ciudadana tendrá un papel preponderante, "tanto a la hora de fortalecer la cooperación en Norteamérica como de ayudar a Centroamérica y el Caribe", de acuerdo con la citada funcionaria.Estados Unidos está preocupado por la "frágil" situación en el Caribe y le interesan las perspectivas de México sobre Centroamérica, dado que su relación con esa relación "es diferente y más profunda", apuntó."Todos nosotros estamos frustrados de que las cosas sigan yendo tan obstinadamente mal en esos países (centroamericanos)", admitió.Del mismo modo que la Iniciativa Mérida, aprobada en 2008 por EE.UU. para ayudar a México y los países centroamericanos en la lucha contra el narcotráfico, "ha evolucionado" en los últimos seis años, también lo ha hecho el Tratado de Libre Comercio en América del Norte (TLCAN), que tiene ya 20 años, indicó la fuente.Por tanto, tanto los cancilleres como los presidentes quieren "revisar lo que se ha logrado con el tratado en estos 20 años" e identificar "lo que nos falta aún por hacer para beneficiar a sectores que se han visto excluidos", afirmó la funcionaria.

El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, conversará mañana con su homólogo mexicano, José Antonio Meade, sobre seguridad ciudadana y desarrollo, reunión a la que se unirá el canciller canadiense, John Baird, para también preparar la cumbre presidencial tripartita de febrero en Toluca (México).Kerry, Meade y Baird sostendrán esta reunión ministerial en el Departamento de Estado, alrededor de un mes antes de que los presidentes de los tres países se reúnan en Toluca para la Cumbre de Líderes de América del Norte."Será un encuentro preparatorio (de la cumbre presidencial), pero también hablarán de otras cosas que les interesan, como Irán, Siria o la paz en Oriente Próximo", adelantó a los periodistas una alta funcionaria del Departamento de Estado, que pidió el anonimato.Además del encuentro a tres bandas, que tendrá lugar a primera hora de la mañana y tras el que los ministros ofrecerán una conferencia de prensa, Kerry y Meade mantendrán además un encuentro bilateral, en el que se espera que traten casos concretos como el del mexicano condenado a muerte en Texas, Edgar Tamayo Arias.Estados Unidos quiere que la cumbre presidencial en México sirva de "impulso a la burocracia para acelerar" los esfuerzos comunes, dado que, según reconoció la funcionaria, "a veces las cosas se ralentizan, porque la relación va bien".La cumbre presidencial se centrará en parte en la "competitividad económica, dado que los mandatarios quieren que sea más robusta", y de la posibilidad de que cada vez más industrias operen dentro de "un área integrada como la que ya existe para el automóvil o la industria aeroespacial".La energía, un tema del que "antes no podía hablarse tanto porque México estaba en plena reforma energética", sí será predominante en la cumbre de febrero, dado que los tres países "se están alcanzando rápidamente al punto del autoabastecimiento energético" y quieren hablar "de cómo avanzar juntos hacia ello de forma sostenible".Un punto clave en esa conversación es la decisión pendiente en EE.UU. sobre si permitirá la construcción del oleoducto Keystone XL, que atravesaría todo el país desde Canadá, algo de lo que probablemente conversará mañana Kerry en su bilateral con Baird.Otro asunto en la agenda tanto mañana como en la cumbre será la educación: el objetivo de "que sea más fácil viajar frecuentemente por motivos de estudio entre los tres países".Con ese fin, Kerry y el vicepresidente de EE.UU., Joe Biden, anunciarán en otro acto el mismo viernes la donación de un millón de dólares a un "fondo de innovación" para fortalecer la capacidad de las universidades de América Latina para enviar y recibir estudiantes extranjeros.El anuncio busca impulsar la iniciativa "100.000 fuertes en las Américas", lanzada por el presidente estadounidense Barack Obama con el fin de que ese número de estudiantes de EE.UU. vaya a estudiar a Latinoamérica y el Caribe y que esta región envíe la misma proporción de universitarios al país norteamericano.Como en cualquier otro diálogo entre EE.UU. y México, la seguridad ciudadana tendrá un papel preponderante, "tanto a la hora de fortalecer la cooperación en Norteamérica como de ayudar a Centroamérica y el Caribe", de acuerdo con la citada funcionaria.Estados Unidos está preocupado por la "frágil" situación en el Caribe y le interesan las perspectivas de México sobre Centroamérica, dado que su relación con esa relación "es diferente y más profunda", apuntó."Todos nosotros estamos frustrados de que las cosas sigan yendo tan obstinadamente mal en esos países (centroamericanos)", admitió.Del mismo modo que la Iniciativa Mérida, aprobada en 2008 por EE.UU. para ayudar a México y los países centroamericanos en la lucha contra el narcotráfico, "ha evolucionado" en los últimos seis años, también lo ha hecho el Tratado de Libre Comercio en América del Norte (TLCAN), que tiene ya 20 años, indicó la fuente.Por tanto, tanto los cancilleres como los presidentes quieren "revisar lo que se ha logrado con el tratado en estos 20 años" e identificar "lo que nos falta aún por hacer para beneficiar a sectores que se han visto excluidos", afirmó la funcionaria.

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