Mexicana recorre América en bicicleta para concienciar sobre endometriosis

Una joven mexicana que sufre endometriosis desde hace 13 años partió hoy en bicicleta de Los Ángeles rumbo a Tijuana (México) para terminar una travesía de más de 3.000 millas que comenzó el pasado agosto en Toronto (Canadá), con el propósito de crear co Una joven mexicana que sufre endometriosis desde hace 13 años partió hoy en bicicleta de Los Ángeles rumbo a Tijuana (México) para terminar una travesía de más de 3.000 millas que comenzó el pasado agosto en Toronto (Canadá), con el propósito de crear co

Una joven mexicana que sufre endometriosis desde hace 13 años partió hoy en bicicleta de Los Ángeles rumbo a Tijuana (México) para terminar una travesía de más de 3.000 millas que comenzó el pasado agosto en Toronto (Canadá), con el propósito de crear co

Una joven mexicana que sufre endometriosis desde hace 13 años partió hoy en bicicleta de Los Ángeles rumbo a Tijuana (México) para terminar una travesía de más de 3.000 millas que comenzó el pasado agosto en Toronto (Canadá), con el propósito de crear conciencia sobre esta enfermedad.María "Kukis" González, quien fue diagnosticada con la enfermedad cuando tenía 18 años de edad y ha sufrido seis cirugías, inició su recorrido en Toronto el 16 de agosto sin saber realmente cuántas millas iba a poder pedalear."Tantos años con endometriosis te deja muy insegura porque nunca sabes cuándo va a atacar el dolor y eso te limita mucho", anotó González en entrevista con Efe, poco antes de iniciar su día número de 60 de pedaleo por tierras americanas y cuyo punto final será la ciudad fronteriza mexicana.Kukis, como la llaman cariñosamente sus seguidores en su página de Facebook y en su sitio en internet (www.endobike.com), reconoció que contó con la ayuda de su esposo desde 2007, José Alejandro Andalón, para "luchar contra el pensamiento negativo".La endometriosis, denominada una de las "enfermedades femeninas silenciosas", no es de fácil diagnóstico y muchas mujeres padecen sus síntomas sin saber la verdadera causa, por lo que González y su esposo decidieron iniciar la campaña."Si seguimos en el silencio vamos a tardar ocho o nueve años en ser diagnosticadas, porque ese es el promedio para que a una mujer le detecten la endometriosis", aseguró."Hay que empezar a hablar de esto, hay que romper la vergüenza y saber que estamos enfermas para que las instituciones de salud nos empiecen a apoyar y hayan mejores medicamentos para combatir la enfermedad", agregó.En sus años de lucha contra la enfermedad, González se ha dado cuenta que no sólo en México sino en otros países la información es insuficiente."Tenía quistes en los ovarios, me hicieron una cirugía para removerlos y allí se dieron cuenta que tenía la enfermedad", contó la joven sobre cómo fue diagnosticada con la enfermedad.La histerectomía, o extracción quirúrgica del útero, la última cirugía a la que se sometió a los 28 años, ni siquiera es una forma definitiva de acabar con la enfermedad y, aunque algunos médicos la recomiendan como una solución definitiva, "lamentablemente esa operación no es una cura para la endometriosis", advirtió.En su largo trayecto, la joven activista viaja acompañada de su esposo, un educador quien se encarga del mantenimiento de los equipos y de la seguridad en la carretera."Esta campaña ha sido algo de los dos, cada uno apoyando al otro", resaltó Andalón.De su recorrido, Kukis contó que el momento más difícil ocurrió tras cruzar los Montes Apalaches, viajando de Washington hacia Oklahoma."A los 21 días me picaron unos animales y tenía muchas ronchas y mucha comezón, me sentía enferma, me dolían las rodillas", recordó la mexicana, quien volcó en su página de Facebook sus dudas respecto a la travesía, al cubrir una distancia tan grande solo "unos años después de haber estado postrada en una cama"."Muchas chicas con endometriosis me decían '¡ánimo, échale ganas!' y me empezaron a animar. Me ayudó mucho leerlas y acordarme que este recorrido no era sólo por mí sino por todas ellas", reveló.En este punto de su trayecto la ciclista reitera su mensaje a las jóvenes hispanas en Estados Unidos."Si una chica durante su período tiene un dolor incapacitante que no le permite ir a la escuela o trabajar o hacer el deporte que le gusta, eso no es normal y tiene que buscar a su ginecólogo y hablar con él", advirtió.La ciclista alude a las tasas en EEUU que reflejan que entre 2006 y 2010, de las mujeres entre 15 y 44 años diagnosticadas con endometriosis, el 3.9 % eran hispanas, según datos de la Asociación Nacional del Cáncer."Podemos lograr que las instituciones y la sociedad reconozcan esta enfermedad y encontremos respuestas a todos los interrogantes", aseveró, para retomar su recorrido rumbo a la frontera.

Una joven mexicana que sufre endometriosis desde hace 13 años partió hoy en bicicleta de Los Ángeles rumbo a Tijuana (México) para terminar una travesía de más de 3.000 millas que comenzó el pasado agosto en Toronto (Canadá), con el propósito de crear conciencia sobre esta enfermedad.María "Kukis" González, quien fue diagnosticada con la enfermedad cuando tenía 18 años de edad y ha sufrido seis cirugías, inició su recorrido en Toronto el 16 de agosto sin saber realmente cuántas millas iba a poder pedalear."Tantos años con endometriosis te deja muy insegura porque nunca sabes cuándo va a atacar el dolor y eso te limita mucho", anotó González en entrevista con Efe, poco antes de iniciar su día número de 60 de pedaleo por tierras americanas y cuyo punto final será la ciudad fronteriza mexicana.Kukis, como la llaman cariñosamente sus seguidores en su página de Facebook y en su sitio en internet (www.endobike.com), reconoció que contó con la ayuda de su esposo desde 2007, José Alejandro Andalón, para "luchar contra el pensamiento negativo".La endometriosis, denominada una de las "enfermedades femeninas silenciosas", no es de fácil diagnóstico y muchas mujeres padecen sus síntomas sin saber la verdadera causa, por lo que González y su esposo decidieron iniciar la campaña."Si seguimos en el silencio vamos a tardar ocho o nueve años en ser diagnosticadas, porque ese es el promedio para que a una mujer le detecten la endometriosis", aseguró."Hay que empezar a hablar de esto, hay que romper la vergüenza y saber que estamos enfermas para que las instituciones de salud nos empiecen a apoyar y hayan mejores medicamentos para combatir la enfermedad", agregó.En sus años de lucha contra la enfermedad, González se ha dado cuenta que no sólo en México sino en otros países la información es insuficiente."Tenía quistes en los ovarios, me hicieron una cirugía para removerlos y allí se dieron cuenta que tenía la enfermedad", contó la joven sobre cómo fue diagnosticada con la enfermedad.La histerectomía, o extracción quirúrgica del útero, la última cirugía a la que se sometió a los 28 años, ni siquiera es una forma definitiva de acabar con la enfermedad y, aunque algunos médicos la recomiendan como una solución definitiva, "lamentablemente esa operación no es una cura para la endometriosis", advirtió.En su largo trayecto, la joven activista viaja acompañada de su esposo, un educador quien se encarga del mantenimiento de los equipos y de la seguridad en la carretera."Esta campaña ha sido algo de los dos, cada uno apoyando al otro", resaltó Andalón.De su recorrido, Kukis contó que el momento más difícil ocurrió tras cruzar los Montes Apalaches, viajando de Washington hacia Oklahoma."A los 21 días me picaron unos animales y tenía muchas ronchas y mucha comezón, me sentía enferma, me dolían las rodillas", recordó la mexicana, quien volcó en su página de Facebook sus dudas respecto a la travesía, al cubrir una distancia tan grande solo "unos años después de haber estado postrada en una cama"."Muchas chicas con endometriosis me decían '¡ánimo, échale ganas!' y me empezaron a animar. Me ayudó mucho leerlas y acordarme que este recorrido no era sólo por mí sino por todas ellas", reveló.En este punto de su trayecto la ciclista reitera su mensaje a las jóvenes hispanas en Estados Unidos."Si una chica durante su período tiene un dolor incapacitante que no le permite ir a la escuela o trabajar o hacer el deporte que le gusta, eso no es normal y tiene que buscar a su ginecólogo y hablar con él", advirtió.La ciclista alude a las tasas en EEUU que reflejan que entre 2006 y 2010, de las mujeres entre 15 y 44 años diagnosticadas con endometriosis, el 3.9 % eran hispanas, según datos de la Asociación Nacional del Cáncer."Podemos lograr que las instituciones y la sociedad reconozcan esta enfermedad y encontremos respuestas a todos los interrogantes", aseveró, para retomar su recorrido rumbo a la frontera.

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