La ONU no puede verificar 30.000 muertos pero habla de una nueva era de "brutalidad"

La ONU mostró hoy su preocupación por el inicio de una nueva etapa de "brutalidad" y "violencia" en Siria, cuando se cumplen veinte meses del inicio del conflicto, que según algunos informes ha dejado hasta la fecha unos 30.000 muertos aunque el organismo no puede verificar las cifras.Así lo advirtió hoy el subsecretario general de la ONU para Asuntos Políticos, Jeffrey Feltman, al hablar del conflicto en Siria durante el debate mensual sobre Oriente Medio en el Consejo de Seguridad, en el que aseguró que la crisis en el país árabe ha entrado en unos niveles de violencia "espantosos".Feltman advirtió ante los quince miembros del máximo órgano de seguridad que la actual situación en Siria está creando un "terreno fértil" para que se cometan "todo tipo de acciones terroristas", desde violaciones de derechos humanos y detenciones arbitrarias hasta torturas y ejecuciones arbitrarias.En este sentido, el subsecretario advirtió que después de tanta muerte y destrucción en Siria queda claro que el conflicto "no se puede ganar militarmente", por lo que insistió en que la prioridad debe ser encontrar una "solución política" que respete la voluntad del pueblo sirio y ponga fin al baño de sangre."Naciones Unidas no está en disposición de verificarlo, pero los últimos informes hablan ya de más de 30.000 muertos", añadió ante la prensa el portavoz de la ONU, Martin Nesirky, quien advirtió en todo caso que estimaciones así dan una idea "de la magnitud del baño de sangre" en Siria.Las últimas cifras se conocen mientras el representante especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Lajdar Brahimi, continúa su segunda gira por la región en la que ha visitado Arabia Saudí, Turquía, Irán e Irak para buscar una solución política a la crisis en Siria y lograr el cese de los enfrentamientos.La última escala de su visita ha sido Bagdad, donde Brahimi se llevó hoy todo el respaldo del primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, quien instó a hallar una solución política al conflicto en ese país tras considerar que el éxito de su mediación será "un éxito para Siria y para toda la región".El mediador internacional centra en estos momentos sus esfuerzos en convencer al Gobierno sirio y a las fuerzas opositoras de la necesidad de aplicar un alto el fuego y el inicio de un proceso político que lleve a un acuerdo aceptado por el pueblo sirio y que responda a sus aspiraciones legitimas.En Teherán, Brahimi se entrevistó este domingo con el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Ali Akbar Salehi, y afirmó que la ONU y la Liga Árabe están preparadas para ayudar a acercar los puntos de vista de las partes involucradas en el conflicto y presentar próximamente un plan de paz.La crisis que se vive en Siria desde marzo de 2011 ha causado hasta la fecha unos 25.000 muertos, mientras que unos 2,5 millones de personas necesitan ayuda humanitaria y más de 250.000 se han tenido que refugiar en los países vecinos, según cifras de Naciones Unidas.

La ONU mostró hoy su preocupación por el inicio de una nueva etapa de "brutalidad" y "violencia" en Siria, cuando se cumplen veinte meses del inicio del conflicto, que según algunos informes ha dejado hasta la fecha unos 30.000 muertos aunque el organismo no puede verificar las cifras.Así lo advirtió hoy el subsecretario general de la ONU para Asuntos Políticos, Jeffrey Feltman, al hablar del conflicto en Siria durante el debate mensual sobre Oriente Medio en el Consejo de Seguridad, en el que aseguró que la crisis en el país árabe ha entrado en unos niveles de violencia "espantosos".Feltman advirtió ante los quince miembros del máximo órgano de seguridad que la actual situación en Siria está creando un "terreno fértil" para que se cometan "todo tipo de acciones terroristas", desde violaciones de derechos humanos y detenciones arbitrarias hasta torturas y ejecuciones arbitrarias.En este sentido, el subsecretario advirtió que después de tanta muerte y destrucción en Siria queda claro que el conflicto "no se puede ganar militarmente", por lo que insistió en que la prioridad debe ser encontrar una "solución política" que respete la voluntad del pueblo sirio y ponga fin al baño de sangre."Naciones Unidas no está en disposición de verificarlo, pero los últimos informes hablan ya de más de 30.000 muertos", añadió ante la prensa el portavoz de la ONU, Martin Nesirky, quien advirtió en todo caso que estimaciones así dan una idea "de la magnitud del baño de sangre" en Siria.Las últimas cifras se conocen mientras el representante especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Lajdar Brahimi, continúa su segunda gira por la región en la que ha visitado Arabia Saudí, Turquía, Irán e Irak para buscar una solución política a la crisis en Siria y lograr el cese de los enfrentamientos.La última escala de su visita ha sido Bagdad, donde Brahimi se llevó hoy todo el respaldo del primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, quien instó a hallar una solución política al conflicto en ese país tras considerar que el éxito de su mediación será "un éxito para Siria y para toda la región".El mediador internacional centra en estos momentos sus esfuerzos en convencer al Gobierno sirio y a las fuerzas opositoras de la necesidad de aplicar un alto el fuego y el inicio de un proceso político que lleve a un acuerdo aceptado por el pueblo sirio y que responda a sus aspiraciones legitimas.En Teherán, Brahimi se entrevistó este domingo con el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Ali Akbar Salehi, y afirmó que la ONU y la Liga Árabe están preparadas para ayudar a acercar los puntos de vista de las partes involucradas en el conflicto y presentar próximamente un plan de paz.La crisis que se vive en Siria desde marzo de 2011 ha causado hasta la fecha unos 25.000 muertos, mientras que unos 2,5 millones de personas necesitan ayuda humanitaria y más de 250.000 se han tenido que refugiar en los países vecinos, según cifras de Naciones Unidas.

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