Puerto Rico registra unas 200 réplicas del sismo de 6,4 en menos de 36 horas

Fotografía del edificio de la Red Sísmica de Puerto Rico, en San Juan, . EFE/Solo uso editorial Fotografía del edificio de la Red Sísmica de Puerto Rico, en San Juan, . EFE/Solo uso editorial

Fotografía del edificio de la Red Sísmica de Puerto Rico, en San Juan, . EFE/Solo uso editorial

Unos doscientos sismos, en su mayoría imperceptibles, se han registrado en Puerto Rico en las últimas 36 horas, desde que en la medianoche del domingo al lunes la isla fuera azotada por un terremoto de 6,4 grados en la escala de Richter, algo que los expertos consideran dentro de lo normal."Se trata de réplicas, de movimientos de acomodo de la placa que se movió con el terremoto principal, que fue el del domingo por la noche", explicó hoy a Efe Harold Irizarry, analista de datos geofísicos de la Red Sísmica de Puerto Rico.De acuerdo con los datos de esta red, que forma parte del Departamento de Geología del Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, la más potente de las réplicas se registro hoy hacia las 8.08 hora local (7.08 am ET, 12.08 GMT), con una magnitud de 4,2 grados en la escala de Richter.Este movimiento tuvo lugar también en el mar, en la falla de los 19 grados norte, a 75 kilómetros al norte de la localidad puertorriqueña de Quebradillas (19 grados de latitud norte y 67 de longitud oeste) y a una profundidad de 42 kilómetros bajo el nivel del mar.Junto a ese movimiento, el Servicio Geológico de EE.UU. (USGS) ha registrado en Puerto Rico y sus aguas casi una veintena de movimientos con una magnitud superior a 2,5 grados en las últimas horas.Igualmente, la Red Sísmica de Puerto Rico ha contabilizado en su sistema cerca de un centenar de sismos de diversa magnitud, aunque aún tiene pendiente el registro de otro centenar más que sabe que se han producido en las 36 horas siguientes al terremoto del lunes."Los cerca de 200 sismos que se han podido producir han sido casi todos dentro de los parámetros normales, de entre 2 y 3,5 grados, que es lo que se suele registrar habitualmente en Puerto Rico", explicó el analista, quien insistió en que la isla se encuentra en una zona donde los terremotos son muy frecuentes.De hecho, en Puerto Rico se registra una media de entre dos y cinco terremotos cada día, aunque la inmensa mayoría son imperceptibles para el ser humano, ya que tienen una magnitud de entre 2 y 3,5 grados en la escala de Richter.Sin embargo, tras el fuerte movimiento que tuvo lugar cuando tan sólo había pasado un minuto de la medianoche y acaba de comenzar el lunes, esa frecuencia se ha multiplicado, algo que los expertos insisten en aclarar que es normal."Después de un movimiento más brusco, las placas pasan un tiempo recolocándose, hasta que se vuelven a estabilizar. Es algo que ocurre aquí y en todo el mundo", explicó Irizarry, quien reconoció que el del lunes fue el terremoto uno de los más bruscos registrados cerca de Puerto Rico desde el devastador sismo de 1918, que estuvo acompañado de un tsunami.El peligro de que en esta ocasión también se desatara un tsunami rondó la cabeza de miles de puertorriqueños que viven junto a la costa e incluso algunos salieron precipitadamente en sus vehículos hacia el interior de la isla minutos después del temblor.Sin embargo, las autoridades competentes tardaron tan sólo unos minutos en descartar esa posibilidad, dada la magnitud y la profundidad a la que se registró (28 kilómetros bajo el nivel del mar).Con esa profundidad y esa fuerza "estaba claro que no iba a producir un tsunami", aclaró hoy Irizarry, quien explicó que aunque la Red Sísmica ha establecido que a partir de un terremoto de 6,5 dará la alerta de tsunami, en realidad "a esa profundidad, ni siquiera con esa intensidad lo hubiera provocado".Para que se active la alerta por tsunami "tenemos la barrera de 6,5, para estar bien seguros porque todo puede ocurrir, pero lo normal es que, con las profundidades de las que estamos hablando no se produzca un tsunami", explicó el experto."Estamos en un planeta vivo, y la energía va a seguir liberándose. Es algo que todos tenemos que tener claro", apuntó el analista, quien no quiso descartar que en los próximos días pueda ocurrir otro terremoto de igual o mayor intensidad que el registrado el lunes.Según explicó, "es algo que puede pasar en cualquier momento y que escapa a nuestro control". Por ello, lo único que se puede hacer, dijo, es saber cuáles son las recomendaciones sobre cómo se debe reaccionar ante un sismo fuerte y estar pendiente de las noticias y alertas para saber si existe el riesgo de tsunami.

Unos doscientos sismos, en su mayoría imperceptibles, se han registrado en Puerto Rico en las últimas 36 horas, desde que en la medianoche del domingo al lunes la isla fuera azotada por un terremoto de 6,4 grados en la escala de Richter, algo que los expertos consideran dentro de lo normal."Se trata de réplicas, de movimientos de acomodo de la placa que se movió con el terremoto principal, que fue el del domingo por la noche", explicó hoy a Efe Harold Irizarry, analista de datos geofísicos de la Red Sísmica de Puerto Rico.De acuerdo con los datos de esta red, que forma parte del Departamento de Geología del Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, la más potente de las réplicas se registro hoy hacia las 8.08 hora local (7.08 am ET, 12.08 GMT), con una magnitud de 4,2 grados en la escala de Richter.Este movimiento tuvo lugar también en el mar, en la falla de los 19 grados norte, a 75 kilómetros al norte de la localidad puertorriqueña de Quebradillas (19 grados de latitud norte y 67 de longitud oeste) y a una profundidad de 42 kilómetros bajo el nivel del mar.Junto a ese movimiento, el Servicio Geológico de EE.UU. (USGS) ha registrado en Puerto Rico y sus aguas casi una veintena de movimientos con una magnitud superior a 2,5 grados en las últimas horas.Igualmente, la Red Sísmica de Puerto Rico ha contabilizado en su sistema cerca de un centenar de sismos de diversa magnitud, aunque aún tiene pendiente el registro de otro centenar más que sabe que se han producido en las 36 horas siguientes al terremoto del lunes."Los cerca de 200 sismos que se han podido producir han sido casi todos dentro de los parámetros normales, de entre 2 y 3,5 grados, que es lo que se suele registrar habitualmente en Puerto Rico", explicó el analista, quien insistió en que la isla se encuentra en una zona donde los terremotos son muy frecuentes.De hecho, en Puerto Rico se registra una media de entre dos y cinco terremotos cada día, aunque la inmensa mayoría son imperceptibles para el ser humano, ya que tienen una magnitud de entre 2 y 3,5 grados en la escala de Richter.Sin embargo, tras el fuerte movimiento que tuvo lugar cuando tan sólo había pasado un minuto de la medianoche y acaba de comenzar el lunes, esa frecuencia se ha multiplicado, algo que los expertos insisten en aclarar que es normal."Después de un movimiento más brusco, las placas pasan un tiempo recolocándose, hasta que se vuelven a estabilizar. Es algo que ocurre aquí y en todo el mundo", explicó Irizarry, quien reconoció que el del lunes fue el terremoto uno de los más bruscos registrados cerca de Puerto Rico desde el devastador sismo de 1918, que estuvo acompañado de un tsunami.El peligro de que en esta ocasión también se desatara un tsunami rondó la cabeza de miles de puertorriqueños que viven junto a la costa e incluso algunos salieron precipitadamente en sus vehículos hacia el interior de la isla minutos después del temblor.Sin embargo, las autoridades competentes tardaron tan sólo unos minutos en descartar esa posibilidad, dada la magnitud y la profundidad a la que se registró (28 kilómetros bajo el nivel del mar).Con esa profundidad y esa fuerza "estaba claro que no iba a producir un tsunami", aclaró hoy Irizarry, quien explicó que aunque la Red Sísmica ha establecido que a partir de un terremoto de 6,5 dará la alerta de tsunami, en realidad "a esa profundidad, ni siquiera con esa intensidad lo hubiera provocado".Para que se active la alerta por tsunami "tenemos la barrera de 6,5, para estar bien seguros porque todo puede ocurrir, pero lo normal es que, con las profundidades de las que estamos hablando no se produzca un tsunami", explicó el experto."Estamos en un planeta vivo, y la energía va a seguir liberándose. Es algo que todos tenemos que tener claro", apuntó el analista, quien no quiso descartar que en los próximos días pueda ocurrir otro terremoto de igual o mayor intensidad que el registrado el lunes.Según explicó, "es algo que puede pasar en cualquier momento y que escapa a nuestro control". Por ello, lo único que se puede hacer, dijo, es saber cuáles son las recomendaciones sobre cómo se debe reaccionar ante un sismo fuerte y estar pendiente de las noticias y alertas para saber si existe el riesgo de tsunami.

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