Religiosos hispanos se oponen a la legalización de la marihuana en Colorado

Dirigentes de dos alianzas ministeriales de Denver, una hispana y otra afroamericana, rechazaron hoy la propuesta que convertiría a Colorado en el primer estado donde sería legal cultivar, transportar y vender marihuana para usos recreativos no medicinales."Es importante que nosotros, líderes espirituales, elevemos nuestra voz en contra de algo que es inmoral y equivocado, algo que creará abuso de marihuana entre nuestros hijos", dijo a Efe el reverendo Fidel Montoya, pastor del Ministerios E.S. Luz y Verdad y presidente de Confianza, una alianza ministerial hispana y multicultural."Pero más allá de ello, como participantes cívicos de nuestra ciudad, creemos que las voces espirituales, las voces proféticas, deben escucharse cada vez que vemos a políticos o activistas trabajando en contra de nuestra comunidad", agregó.La llamada Enmienda 64, que se decidirá por voto popular en las elecciones de noviembre próximo, permitiría que los mayores de 21 años posean o consuman hasta una onza (28 gramos) de marihuana y también permitiría el establecimiento de negocios para el cultivo y producción de plantas de marihuana.La enmienda también propone limitar los derechos de los empleadores para sancionar a empleados que consuman marihuana, así como crear un impuesto a la venta de esta droga para recaudar fondos (hasta 22 millones de dólares al año) para la construcción o mejoramiento de escuelas y los salarios de los maestros."No queremos que se use marihuana en nuestros vecindarios ni tampoco en nuestras iglesias. Todos son bienvenidos en nuestras iglesias, pero no para ir al sótano a venderle marihuana a nuestros muchachos", dijo Montoya.Una reciente encuesta realizada por la Universidad de Denver encontró que la mitad de los votantes de Colorado está a favor de la Enmienda 64, y un 40 por ciento en contra, a pesar de la fuerte oposición de la Cámara de Comercio de Metro Denver, la Asociación de Comercio e Industria de Colorado, y numerosos funcionarios públicos.A la vez, la Enmienda 64 cuenta con el respaldo de varios legisladores estatales y de grupos nacionales de médicos y de miembros de fuerzas de seguridad.El grupo Campaña para Regular la Marihuana como el Alcohol, que impulsa la medida, afirma que la Enmienda 64, de aprobarse, generará hasta 100 millones de dólares al año en impuestos y creará cientos de trabajos en Colorado.Por su parte, el Obispo Acen Phillips, pastor de una iglesia bautista (afroamericana) en Denver, consideró que la marihuana es "el punto de entrada a un sendero de destrucción total" y recordó que los causantes de las tragedias en la escuela Columbine y en un cine en la ciudad de Aurora usaban drogas."Estamos legalizando el tráfico de drogas. Cuando algo inmoral se legaliza, sigue siendo inmoral, aunque sea legal", sostuvo Phillips.

Dirigentes de dos alianzas ministeriales de Denver, una hispana y otra afroamericana, rechazaron hoy la propuesta que convertiría a Colorado en el primer estado donde sería legal cultivar, transportar y vender marihuana para usos recreativos no medicinales."Es importante que nosotros, líderes espirituales, elevemos nuestra voz en contra de algo que es inmoral y equivocado, algo que creará abuso de marihuana entre nuestros hijos", dijo a Efe el reverendo Fidel Montoya, pastor del Ministerios E.S. Luz y Verdad y presidente de Confianza, una alianza ministerial hispana y multicultural."Pero más allá de ello, como participantes cívicos de nuestra ciudad, creemos que las voces espirituales, las voces proféticas, deben escucharse cada vez que vemos a políticos o activistas trabajando en contra de nuestra comunidad", agregó.La llamada Enmienda 64, que se decidirá por voto popular en las elecciones de noviembre próximo, permitiría que los mayores de 21 años posean o consuman hasta una onza (28 gramos) de marihuana y también permitiría el establecimiento de negocios para el cultivo y producción de plantas de marihuana.La enmienda también propone limitar los derechos de los empleadores para sancionar a empleados que consuman marihuana, así como crear un impuesto a la venta de esta droga para recaudar fondos (hasta 22 millones de dólares al año) para la construcción o mejoramiento de escuelas y los salarios de los maestros."No queremos que se use marihuana en nuestros vecindarios ni tampoco en nuestras iglesias. Todos son bienvenidos en nuestras iglesias, pero no para ir al sótano a venderle marihuana a nuestros muchachos", dijo Montoya.Una reciente encuesta realizada por la Universidad de Denver encontró que la mitad de los votantes de Colorado está a favor de la Enmienda 64, y un 40 por ciento en contra, a pesar de la fuerte oposición de la Cámara de Comercio de Metro Denver, la Asociación de Comercio e Industria de Colorado, y numerosos funcionarios públicos.A la vez, la Enmienda 64 cuenta con el respaldo de varios legisladores estatales y de grupos nacionales de médicos y de miembros de fuerzas de seguridad.El grupo Campaña para Regular la Marihuana como el Alcohol, que impulsa la medida, afirma que la Enmienda 64, de aprobarse, generará hasta 100 millones de dólares al año en impuestos y creará cientos de trabajos en Colorado.Por su parte, el Obispo Acen Phillips, pastor de una iglesia bautista (afroamericana) en Denver, consideró que la marihuana es "el punto de entrada a un sendero de destrucción total" y recordó que los causantes de las tragedias en la escuela Columbine y en un cine en la ciudad de Aurora usaban drogas."Estamos legalizando el tráfico de drogas. Cuando algo inmoral se legaliza, sigue siendo inmoral, aunque sea legal", sostuvo Phillips.

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