Verlander, Young y Cabrera acercan a los Tigres al Clásico de Otoño

El abridor estelar Justin Verlander, de los Tigres de Detroit, continuó invicto en lo que va de temporada y esta vez lo hizo al superar a la artillería pesada de los Yanquis de Nueva York en el tercer partido de la serie de campeonato de la Liga Americana, sin que sus rivales le preocupen.Aunque la fase final no la comenzó de la mejor manera, permitió jonrón al primer bateador que enfrentó en el primer partido de la primera serie ante los Atléticos de Oakland, al jardinero Coco Crisp, a partir de ese momento todo cambió a su favor.Verlander tiró 23 ceros seguidos y aunque la racha terminó en el Juego 3 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana con un vuelacercas del dominicano Eduardo Núñez de los Yanquis, su labor en el montículo durante el tercer periodo fue otra exhibición de poder que silenció a la ofensiva de los Yanquis."No me preocupa los rivales que tengo, ni la estrategia que plantea el manejador del equipo contrario", comentó Verlander. "Lo mío es hacer bien las cosas y luego esperar a los resultados".Verlander, en ocho entradas y un tercio, sólo permitió tres imparables --uno de ellos el jonrón solitario de Núñez en el noveno episodio-- y una carrera que dejó a los Tigres ganadores por 2-1 y se colocan a una victoria de barrer a Nueva York y lograr su primer pase a la Serie Mundial desde el 2006."Ha aprendido a manejar estas situaciones", declaró el veterano piloto de los Tigres, Jim Leyland, al referirse a la labor realizada por Verlander. "Ha aprendido a mantener la calma todo el tiempo en estos juegos grandes".Aunque Verlander puso velocidad de entre 96 y 98 millas por hora hasta el mismo noveno episodio, no fue una salida clásica de Verlander en cuanto a ponches se refieren.Después de haber lanzado una joya de 11 ponches contra los Atléticos el pasado jueves, en el quinto juego de la Serie de División, Verlander sólo sacó tres "outs2 por la vía del ponche."Salí de ritmo un poquito (después de la cuarta entrada)", explicó Verlander. "No es que sea importante, pero por eso no ponché a más bateadores. Estuve abajo en la cuenta y tuve que tirar rectas, casi por el mismo medio".Lo principal fue sacar los "outs", sin importar el camino elegido. Ahora Verlander lleva marca de 3-0 con efectividad de 0.74 en tres aperturas desde que comenzó la fase final, con 25 ponches y sólo 10 imparables permitidos en 24,1 entradas que ha trabajado.Por tercera salida consecutiva, Verlander pasó de los 120 lanzamientos y esta vez hizo una enorme cantidad de 132, después de tener que superar dos enfrentamientos difíciles en el noveno episodio ante Núñez y otro de Brett Gardner, que fue retirado y se convirtió en el último bateador al que se enfrentó.Aunque el derecho quería terminar el juego, reconoció que 132 pitcheos representa un límite más que sensato que provocó que Leyland, con muy buen criterio, lo sacase."Creo que ambos entendíamos que sí había complicaciones ya con 130 lanzamientos, tendría que salir del partido", comentó Verlander. "Núñez puso uno de los mejores turnos que he visto de él, por lo menos conmigo en el montículo y sabía que después de que saqué a Gardner eso iba a ser todo para mí. No quedé decepcionado al ver (a Leyland) salir del dugout otra vez".En ambas series de los Tigres en la fase final del 2012, el pitcheo abridor ha brillado de manera histórica. Con los ocho ceros que tiró Verlander el martes, antes del jonrón de Núñez, el equipo de Detroit estableció una marca de 37,2 entradas consecutivas de sus abridores sin conceder carreras limpias, rompiendo el récord anterior de los Atléticos de 1974."He dicho en el pasado que el pitcheo es contagioso", comentó Verlander, líder de una rotación de los Tigres, que incluye también a Max Scherzer --abridor del cuarto partido--, el venezolano Aníbal Sánchez y Doug Fister. "Todos somos competitivos. De no ser así no estaríamos a este nivel".Verlander admitió que la superación de cada uno de los lanzadores es motivación para el resto."Ves a alguien tener un buen juego y luego tú quieres superar eso y aunque es tu amigo, de cualquier manera te da el deseo de salir y hacerlo mejor", explicó Verlander. Creo que es algo maravilloso cuando tu rotación entera está haciendo eso y además durante todo el año".Gracias a ese gran pitcheo y un bateo que ha sido suficiente para apoyarlo, los Tigrees están a una victoria de alcanzar la clasificación al "Clásico de Otoño"."Somos afortunados", subrayó Leyland. "Son los Yanquis de Nueva York nuestros rivales, muy difíciles de derrotar en la campaña regular y más en la fase final".Pero tanto Leyland como Verlander reconocieron que estar arriba 3-0 es algo muy positivo, pero ante los Yanquis sólo estás clasificado cuando has logrado el cuarto triunfo y eso es lo que buscarán en el cuarto partido como si no tuviesen ninguno.

El abridor estelar Justin Verlander, de los Tigres de Detroit, continuó invicto en lo que va de temporada y esta vez lo hizo al superar a la artillería pesada de los Yanquis de Nueva York en el tercer partido de la serie de campeonato de la Liga Americana, sin que sus rivales le preocupen.Aunque la fase final no la comenzó de la mejor manera, permitió jonrón al primer bateador que enfrentó en el primer partido de la primera serie ante los Atléticos de Oakland, al jardinero Coco Crisp, a partir de ese momento todo cambió a su favor.Verlander tiró 23 ceros seguidos y aunque la racha terminó en el Juego 3 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana con un vuelacercas del dominicano Eduardo Núñez de los Yanquis, su labor en el montículo durante el tercer periodo fue otra exhibición de poder que silenció a la ofensiva de los Yanquis."No me preocupa los rivales que tengo, ni la estrategia que plantea el manejador del equipo contrario", comentó Verlander. "Lo mío es hacer bien las cosas y luego esperar a los resultados".Verlander, en ocho entradas y un tercio, sólo permitió tres imparables --uno de ellos el jonrón solitario de Núñez en el noveno episodio-- y una carrera que dejó a los Tigres ganadores por 2-1 y se colocan a una victoria de barrer a Nueva York y lograr su primer pase a la Serie Mundial desde el 2006."Ha aprendido a manejar estas situaciones", declaró el veterano piloto de los Tigres, Jim Leyland, al referirse a la labor realizada por Verlander. "Ha aprendido a mantener la calma todo el tiempo en estos juegos grandes".Aunque Verlander puso velocidad de entre 96 y 98 millas por hora hasta el mismo noveno episodio, no fue una salida clásica de Verlander en cuanto a ponches se refieren.Después de haber lanzado una joya de 11 ponches contra los Atléticos el pasado jueves, en el quinto juego de la Serie de División, Verlander sólo sacó tres "outs2 por la vía del ponche."Salí de ritmo un poquito (después de la cuarta entrada)", explicó Verlander. "No es que sea importante, pero por eso no ponché a más bateadores. Estuve abajo en la cuenta y tuve que tirar rectas, casi por el mismo medio".Lo principal fue sacar los "outs", sin importar el camino elegido. Ahora Verlander lleva marca de 3-0 con efectividad de 0.74 en tres aperturas desde que comenzó la fase final, con 25 ponches y sólo 10 imparables permitidos en 24,1 entradas que ha trabajado.Por tercera salida consecutiva, Verlander pasó de los 120 lanzamientos y esta vez hizo una enorme cantidad de 132, después de tener que superar dos enfrentamientos difíciles en el noveno episodio ante Núñez y otro de Brett Gardner, que fue retirado y se convirtió en el último bateador al que se enfrentó.Aunque el derecho quería terminar el juego, reconoció que 132 pitcheos representa un límite más que sensato que provocó que Leyland, con muy buen criterio, lo sacase."Creo que ambos entendíamos que sí había complicaciones ya con 130 lanzamientos, tendría que salir del partido", comentó Verlander. "Núñez puso uno de los mejores turnos que he visto de él, por lo menos conmigo en el montículo y sabía que después de que saqué a Gardner eso iba a ser todo para mí. No quedé decepcionado al ver (a Leyland) salir del dugout otra vez".En ambas series de los Tigres en la fase final del 2012, el pitcheo abridor ha brillado de manera histórica. Con los ocho ceros que tiró Verlander el martes, antes del jonrón de Núñez, el equipo de Detroit estableció una marca de 37,2 entradas consecutivas de sus abridores sin conceder carreras limpias, rompiendo el récord anterior de los Atléticos de 1974."He dicho en el pasado que el pitcheo es contagioso", comentó Verlander, líder de una rotación de los Tigres, que incluye también a Max Scherzer --abridor del cuarto partido--, el venezolano Aníbal Sánchez y Doug Fister. "Todos somos competitivos. De no ser así no estaríamos a este nivel".Verlander admitió que la superación de cada uno de los lanzadores es motivación para el resto."Ves a alguien tener un buen juego y luego tú quieres superar eso y aunque es tu amigo, de cualquier manera te da el deseo de salir y hacerlo mejor", explicó Verlander. Creo que es algo maravilloso cuando tu rotación entera está haciendo eso y además durante todo el año".Gracias a ese gran pitcheo y un bateo que ha sido suficiente para apoyarlo, los Tigrees están a una victoria de alcanzar la clasificación al "Clásico de Otoño"."Somos afortunados", subrayó Leyland. "Son los Yanquis de Nueva York nuestros rivales, muy difíciles de derrotar en la campaña regular y más en la fase final".Pero tanto Leyland como Verlander reconocieron que estar arriba 3-0 es algo muy positivo, pero ante los Yanquis sólo estás clasificado cuando has logrado el cuarto triunfo y eso es lo que buscarán en el cuarto partido como si no tuviesen ninguno.

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