Las campañas de Obama y Romney continúan con los ataques mutuos sobre la reforma migratoria

Las campañas de los candidatos presidenciales, el demócrata Barack Obama y el republicano Mitt Romney, continuaron hoy lanzándose dardos sobre una futura reforma migratoria, un tema que surgió por primera vez en el segundo debate de ambos anoche en Hempstead (Nueva York).La pregunta de Lorraine Osorio a Romney sobre cómo resolver la presencia de indocumentados en EE.UU., que se hacen hoy millones de votantes latinos, desató uno de los intercambios más tensos y prolongados del encuentro en la Universidad Hofstra.Esa pregunta volvió a caldear los ánimos hoy en la contienda general y, en una conferencia telefónica con periodistas, los legisladores demócratas Nydia Velázquez y Xavier Becerra tacharon a a Romney de extremista y reiteraron su queja sobre el obstruccionismo republicano en el Congreso."Mitt Romney es el candidato presidencial más extremo en inmigración en la historia. Anoche hubo la oportunidad para que millones de latinos en todo el país vieran cómo Romney insistió en sus posturas extremas" como la "autodeportación", dijo Velázquez.Preguntado sobre por qué no se logró una reforma cuando el Congreso entero estaba bajo control demócrata, Becerra replicó: "Si dependiese del presidente y los demócratas, el Dream Act ya sería ley" y "tendríamos ya una reforma migratoria integral".En un correo electrónico remitido a Efe, Sharon J. Castillo, consultora de la campaña de Romney, afirmó que es Obama quien recurre a "tácticas de miedo", y lo acusó de "distorsionar" las declaraciones del candidato republicano."Pero nada de eso compensará que si seguimos hablando de una reforma migratoria hoy es por la falta de liderazgo del presidente Obama y una promesa incumplida para los hispanos", dijo.Castillo precisó que, contrario a lo que dicen sus adversarios, Romney "no cree que la SB1070 (ley anti-inmigrante de Arizona) es un modelo para el país, y ha dicho que no cercará a doce millones de indocumentados para deportarlos".Anoche, Romney reiteró su apoyo a ampliar el sistema de visas para extranjeros con diplomas universitarios en ciencias y matemáticas; frenar la inmigración ilegal porque ya hay "cuatro millones de personas" en cola esperando una visa, y cero "amnistía" para los once millones de indocumentados en EE.UU.Romney prometió que, si gana, pondría en marcha un sistema para que el empresariado verifique el estatus migratorio de los empleados, so pena de sanciones, y eliminaría "imanes" de la inmigración ilegal, como las licencias de conducir.En cuanto a los estudiantes indocumentados, Romney dijo que apoya su legalización por la vía militar y reiteró que Obama no cumplió su promesa de 2008 de presentar una reforma migratoria.Obama, que busca un segundo mandato y aventaja a Romney con el voto latino, enumeró sus logros en el campo migratorio, incluyendo la aceleración de trámites de visas legales, el reforzamiento de la seguridad fronteriza, y la deportación de criminales.También destacó la "acción diferida", que suspende por dos años la deportación de los "Dreamers" ("Soñadores"), o estudiantes indocumentados que obtendrían la legalización si el Congreso aprobase el "Dream Act".Después de criticar la medida como un parche temporal, Romney dijo finalmente el pasado 2 de octubre que respetaría la "acción diferida" para quienes ya la han obtenido, y aseguró que antes de que se venza ese alivio de dos años "tendremos un plan de reforma migratoria que he propuesto".Erika Andiola, que se ha acogido al programa de alivio migratorio de la "acción diferida", estuvo presente en el debate anoche y, en en entrevista telefónica con Efe, dijo no escuchar "nada nuevo porque las dos campañas vienen acusándose mutuamente"."Sí me ofendió que Romney nos siga llamando ilegales, y eso demuestra lo desconectado que está de nuestra situación. Obama ha deportado a más de un millón de personas, pero al menos nos ha dado esta medida temporal mientras se busca algo permanente", puntualizó.

Las campañas de los candidatos presidenciales, el demócrata Barack Obama y el republicano Mitt Romney, continuaron hoy lanzándose dardos sobre una futura reforma migratoria, un tema que surgió por primera vez en el segundo debate de ambos anoche en Hempstead (Nueva York).La pregunta de Lorraine Osorio a Romney sobre cómo resolver la presencia de indocumentados en EE.UU., que se hacen hoy millones de votantes latinos, desató uno de los intercambios más tensos y prolongados del encuentro en la Universidad Hofstra.Esa pregunta volvió a caldear los ánimos hoy en la contienda general y, en una conferencia telefónica con periodistas, los legisladores demócratas Nydia Velázquez y Xavier Becerra tacharon a a Romney de extremista y reiteraron su queja sobre el obstruccionismo republicano en el Congreso."Mitt Romney es el candidato presidencial más extremo en inmigración en la historia. Anoche hubo la oportunidad para que millones de latinos en todo el país vieran cómo Romney insistió en sus posturas extremas" como la "autodeportación", dijo Velázquez.Preguntado sobre por qué no se logró una reforma cuando el Congreso entero estaba bajo control demócrata, Becerra replicó: "Si dependiese del presidente y los demócratas, el Dream Act ya sería ley" y "tendríamos ya una reforma migratoria integral".En un correo electrónico remitido a Efe, Sharon J. Castillo, consultora de la campaña de Romney, afirmó que es Obama quien recurre a "tácticas de miedo", y lo acusó de "distorsionar" las declaraciones del candidato republicano."Pero nada de eso compensará que si seguimos hablando de una reforma migratoria hoy es por la falta de liderazgo del presidente Obama y una promesa incumplida para los hispanos", dijo.Castillo precisó que, contrario a lo que dicen sus adversarios, Romney "no cree que la SB1070 (ley anti-inmigrante de Arizona) es un modelo para el país, y ha dicho que no cercará a doce millones de indocumentados para deportarlos".Anoche, Romney reiteró su apoyo a ampliar el sistema de visas para extranjeros con diplomas universitarios en ciencias y matemáticas; frenar la inmigración ilegal porque ya hay "cuatro millones de personas" en cola esperando una visa, y cero "amnistía" para los once millones de indocumentados en EE.UU.Romney prometió que, si gana, pondría en marcha un sistema para que el empresariado verifique el estatus migratorio de los empleados, so pena de sanciones, y eliminaría "imanes" de la inmigración ilegal, como las licencias de conducir.En cuanto a los estudiantes indocumentados, Romney dijo que apoya su legalización por la vía militar y reiteró que Obama no cumplió su promesa de 2008 de presentar una reforma migratoria.Obama, que busca un segundo mandato y aventaja a Romney con el voto latino, enumeró sus logros en el campo migratorio, incluyendo la aceleración de trámites de visas legales, el reforzamiento de la seguridad fronteriza, y la deportación de criminales.También destacó la "acción diferida", que suspende por dos años la deportación de los "Dreamers" ("Soñadores"), o estudiantes indocumentados que obtendrían la legalización si el Congreso aprobase el "Dream Act".Después de criticar la medida como un parche temporal, Romney dijo finalmente el pasado 2 de octubre que respetaría la "acción diferida" para quienes ya la han obtenido, y aseguró que antes de que se venza ese alivio de dos años "tendremos un plan de reforma migratoria que he propuesto".Erika Andiola, que se ha acogido al programa de alivio migratorio de la "acción diferida", estuvo presente en el debate anoche y, en en entrevista telefónica con Efe, dijo no escuchar "nada nuevo porque las dos campañas vienen acusándose mutuamente"."Sí me ofendió que Romney nos siga llamando ilegales, y eso demuestra lo desconectado que está de nuestra situación. Obama ha deportado a más de un millón de personas, pero al menos nos ha dado esta medida temporal mientras se busca algo permanente", puntualizó.

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