Un libro desmitifica las creencias populares de raza, sexo y agresividad

El antropólogo Agustín Fuentes de la Universidad de Notre Dame identifica y rebate tres mitos comunes sobre la naturaleza humana que, según afirma, han tenido graves consecuencias sociales.En su libro "Race, Monogamy, and Other Lies They Told You" (Raza, monogamia y otras mentiras que te contaron), Fuentes aborda las creencias, según afirma, erróneas de que estamos divididos en razas biológicas, que somos naturalmente agresivos y que hay diferencias significativas en el comportamiento de hombres y mujeres.Escrito en un lenguaje ameno y accesible, el libro aborda cada uno de estos temas e incorpora evidencia científica y comentarios sociales para expandir nuestra percepción de lo que consideramos natural versus cultural.Según el autor, la mayoría de las personas cree que si se despojara a los seres humanos de la sociedad y sus leyes, nos convertiríamos en una suerte de bestias donde solo los más grandes y agresivos sobrevivirían."Estas creencias son mitos basados en desinformación, verdades parciales y una gran dosis de ignorancia en cuanto a lo que podemos asegurar sobre nuestra especie", afirma Fuentes.En su libro, Fuentes explora por qué algunos mitos persisten a pesar de la evidencia científica en su contra.Según el autor, nuestras experiencias colorean nuestra manera de ver el mundo, haciendo que dos personas sean capaces de interpretar una misma serie de datos de modo completamente diferente.La persistencia de estos mitos, aun cuando se les revela como construcciones culturales, no quiere decir que no tengan consecuencias reales, advierte.Fuentes afirma que el pensar que los humanos estamos divididos en razas biológicas, o que las divisiones entre blanco, negro o asiático son categorías naturales, es un mito cuya persistencia ha contribuido a generar intolerancia y desigualdadNuestro concepto de raza, explica, es una construcción social y no biológica.Es un concepto que emana de determinadas condiciones sociales, culturales, económicas e históricas.Aunque Fuentes admite que existen diferencias entre las poblaciones y su distribución geográfica, no existen diferencias significativas en los rasgos que se han usado tradicionalmente para determinar las categorías raciales.El autor explica cómo las variaciones en pigmentación son el resultado de tipos específicos de presiones ambientales y cómo las variaciones en tamaño del cráneo responden a variantes de nutrición, salud y flujo genético.Según Fuentes, cabe destacar que aunque el concepto de raza no constituya una unidad biológica, las realidades asociadas al concepto social de raza y a actitudes racistas pueden tener consecuencias biológicas.Ciertas condiciones sociales frecuentes entre miembros de los percibidos grupos raciales, explica, han afectado las decisiones nutritivas, el acceso a facilidades médicas y educación, lo cual puede explicar desigualdades en incidencia de enfermedades.Otras condiciones, aclara, responden a variaciones genéticas y patrones de evolución ambiental lo cual hace que se encuentren dentro de ciertos grupos étnicos.Entre los ejemplos que cita está el caso de la fibrosis quística entre personas de ascendencia de los países nórdicos de Europa o la enferemedad de Tray Sachs entre los de ascendencia judía ashkenazí.Estos ejemplos, señala Fuentes, apuntan a distribuciones genéticas en ciertas poblaciones y no a diferencias raciales.Los capítulos dedicados a la supuesta agresividad innata del ser humano y a las diferencias en comportamiento entre los sexos son igualmente interesantes.A lo largo del libro, Fuentes afirma que la evidencia científica apunta hacia un ser humano que no es más propenso a la monogamia, agresividad y violencia que a la poligamia, pacifismo o igualitarismo, pero que responde a estas presiones de acuerdo a sus experiencias.(RACE, MONOGAMY, AND OTHER LIES THEY TOLD YOU. Agustín Fuentes. University of California Press. 220 páginas).

El antropólogo Agustín Fuentes de la Universidad de Notre Dame identifica y rebate tres mitos comunes sobre la naturaleza humana que, según afirma, han tenido graves consecuencias sociales.En su libro "Race, Monogamy, and Other Lies They Told You" (Raza, monogamia y otras mentiras que te contaron), Fuentes aborda las creencias, según afirma, erróneas de que estamos divididos en razas biológicas, que somos naturalmente agresivos y que hay diferencias significativas en el comportamiento de hombres y mujeres.Escrito en un lenguaje ameno y accesible, el libro aborda cada uno de estos temas e incorpora evidencia científica y comentarios sociales para expandir nuestra percepción de lo que consideramos natural versus cultural.Según el autor, la mayoría de las personas cree que si se despojara a los seres humanos de la sociedad y sus leyes, nos convertiríamos en una suerte de bestias donde solo los más grandes y agresivos sobrevivirían."Estas creencias son mitos basados en desinformación, verdades parciales y una gran dosis de ignorancia en cuanto a lo que podemos asegurar sobre nuestra especie", afirma Fuentes.En su libro, Fuentes explora por qué algunos mitos persisten a pesar de la evidencia científica en su contra.Según el autor, nuestras experiencias colorean nuestra manera de ver el mundo, haciendo que dos personas sean capaces de interpretar una misma serie de datos de modo completamente diferente.La persistencia de estos mitos, aun cuando se les revela como construcciones culturales, no quiere decir que no tengan consecuencias reales, advierte.Fuentes afirma que el pensar que los humanos estamos divididos en razas biológicas, o que las divisiones entre blanco, negro o asiático son categorías naturales, es un mito cuya persistencia ha contribuido a generar intolerancia y desigualdadNuestro concepto de raza, explica, es una construcción social y no biológica.Es un concepto que emana de determinadas condiciones sociales, culturales, económicas e históricas.Aunque Fuentes admite que existen diferencias entre las poblaciones y su distribución geográfica, no existen diferencias significativas en los rasgos que se han usado tradicionalmente para determinar las categorías raciales.El autor explica cómo las variaciones en pigmentación son el resultado de tipos específicos de presiones ambientales y cómo las variaciones en tamaño del cráneo responden a variantes de nutrición, salud y flujo genético.Según Fuentes, cabe destacar que aunque el concepto de raza no constituya una unidad biológica, las realidades asociadas al concepto social de raza y a actitudes racistas pueden tener consecuencias biológicas.Ciertas condiciones sociales frecuentes entre miembros de los percibidos grupos raciales, explica, han afectado las decisiones nutritivas, el acceso a facilidades médicas y educación, lo cual puede explicar desigualdades en incidencia de enfermedades.Otras condiciones, aclara, responden a variaciones genéticas y patrones de evolución ambiental lo cual hace que se encuentren dentro de ciertos grupos étnicos.Entre los ejemplos que cita está el caso de la fibrosis quística entre personas de ascendencia de los países nórdicos de Europa o la enferemedad de Tray Sachs entre los de ascendencia judía ashkenazí.Estos ejemplos, señala Fuentes, apuntan a distribuciones genéticas en ciertas poblaciones y no a diferencias raciales.Los capítulos dedicados a la supuesta agresividad innata del ser humano y a las diferencias en comportamiento entre los sexos son igualmente interesantes.A lo largo del libro, Fuentes afirma que la evidencia científica apunta hacia un ser humano que no es más propenso a la monogamia, agresividad y violencia que a la poligamia, pacifismo o igualitarismo, pero que responde a estas presiones de acuerdo a sus experiencias.(RACE, MONOGAMY, AND OTHER LIES THEY TOLD YOU. Agustín Fuentes. University of California Press. 220 páginas).

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