Una novela recrea la vida, amores y recetas de Frida Kahlo

La novela "El libro secreto de Frida Kahlo", de F.G. Haghenbeck, recrea la vida y amores de la famosa pintora a partir de una libreta de recetas dedicadas a la Santa Muerte que desaparece misteriosamente durante la apertura de su primera exhibición en el Palacio de Bellas Artes.La biografía de Kahlo es tan conocida que resultaría un gran riesgo para cualquier escritor intentar extraerle algo novedoso como materia de creación artística.Sin embargo, Heghenbeck se enfoca en el sufrimiento físico de la artista para imaginar un pacto con la muerte que le añade años a su vida pero sin restarle dolor.En la novela, una libreta perteneciente a Kahlo, repleta de recetas de cocina para elaborar las ofrendas del Día de los Muertos, desaparece durante la apertura de la exhibición retrospectiva con motivo del centenario de su natalicio.Este misterio enmarca la trama de la novela en la cual el autor nos ofrece un retrato imaginado de la pintora, sus pasiones artísticas y sensuales y sus conversaciones con la muerte.Haghenbeck enlaza elementos de la herencia paterna de Khalo, como el personaje de la madrina Muerte de los hermanos Grimm y las tradiciones de levantar altares con ofrendas para el día de los muertos de su herencia materna.Cuando de niña Kahlo enferma gravemente de polio, la muerte viene a buscarla aunque su nana la ahuyenta, pero la voz reaparece el día de su terrible accidente cuando al debatirse entre la vida y la muerte, Frida se transporta al reino de las tinieblas donde todos los días son el día de los muertos.Indignada por hallarse allí antes de tiempo, Frida le propone a la madrina muerte que cuelgue un retrato en su lugar y le permita regresar a la vida.La madrina accede a condición de que todos los años le prepare una buena ofrenda.También le advierte que todos los días de su vida habrá de recordar que hubiese sido mejor haberse muerto aquel día.Siguiendo la estructura del cuaderno imaginado, cada capítulo va acompañado de recetas inspiradas por los personajes y lugares que marcan los pasajes correspondientes.De su nana oaxaqueña vienen las recetas de "tamales de calabaza", "atole de piña" y "buñuelos y miel de piloncillo"; de un viaje a Cuernavaca, "Nieve de mango del Tepozteco".De su amante Tina Modotti, quien le regalara el atesorado cuaderno, están "salsa para pasta de mejillones" y el "tiramisú", recetas que destacan sus apasionados encuentros.Más recetas acompañan el relato de sus amores con Georgia O'Keffe y Trotsky y encuentros con otras luminarias del siglo XX como Hemigway, Dalí y Picasso.Hay recetas de moles, atole, sopas, botanas, platos fuertes y postres, la mayoría de ellos de elaboración tradicional aunque también uno que otro plato correspondiente a sus viajes, como el pastel de manzana americano que degusta Frida en San Francisco.Es una lástima que la edición no tenga un índice de recetas, ya que, hasta cierto punto, la colección de estas satisface más que el relato mismo.A diferencia de otras novelas de estructura similar -"Como agua para chocolate" en particular-, las recetas aquí incluidas aportan poco a la trama y dan la impresión de ser más un ardid comercial que una parte integral de la misma.En resumidas cuentas, la novela resulta de consumo fácil y ligero, características que chocan con el personaje tan complejo que inspiró el relato.("El libro secreto de Frida Kahlo". F.G. Haghenbeck. Atria Español. 314 páginas).

La novela "El libro secreto de Frida Kahlo", de F.G. Haghenbeck, recrea la vida y amores de la famosa pintora a partir de una libreta de recetas dedicadas a la Santa Muerte que desaparece misteriosamente durante la apertura de su primera exhibición en el Palacio de Bellas Artes.La biografía de Kahlo es tan conocida que resultaría un gran riesgo para cualquier escritor intentar extraerle algo novedoso como materia de creación artística.Sin embargo, Heghenbeck se enfoca en el sufrimiento físico de la artista para imaginar un pacto con la muerte que le añade años a su vida pero sin restarle dolor.En la novela, una libreta perteneciente a Kahlo, repleta de recetas de cocina para elaborar las ofrendas del Día de los Muertos, desaparece durante la apertura de la exhibición retrospectiva con motivo del centenario de su natalicio.Este misterio enmarca la trama de la novela en la cual el autor nos ofrece un retrato imaginado de la pintora, sus pasiones artísticas y sensuales y sus conversaciones con la muerte.Haghenbeck enlaza elementos de la herencia paterna de Khalo, como el personaje de la madrina Muerte de los hermanos Grimm y las tradiciones de levantar altares con ofrendas para el día de los muertos de su herencia materna.Cuando de niña Kahlo enferma gravemente de polio, la muerte viene a buscarla aunque su nana la ahuyenta, pero la voz reaparece el día de su terrible accidente cuando al debatirse entre la vida y la muerte, Frida se transporta al reino de las tinieblas donde todos los días son el día de los muertos.Indignada por hallarse allí antes de tiempo, Frida le propone a la madrina muerte que cuelgue un retrato en su lugar y le permita regresar a la vida.La madrina accede a condición de que todos los años le prepare una buena ofrenda.También le advierte que todos los días de su vida habrá de recordar que hubiese sido mejor haberse muerto aquel día.Siguiendo la estructura del cuaderno imaginado, cada capítulo va acompañado de recetas inspiradas por los personajes y lugares que marcan los pasajes correspondientes.De su nana oaxaqueña vienen las recetas de "tamales de calabaza", "atole de piña" y "buñuelos y miel de piloncillo"; de un viaje a Cuernavaca, "Nieve de mango del Tepozteco".De su amante Tina Modotti, quien le regalara el atesorado cuaderno, están "salsa para pasta de mejillones" y el "tiramisú", recetas que destacan sus apasionados encuentros.Más recetas acompañan el relato de sus amores con Georgia O'Keffe y Trotsky y encuentros con otras luminarias del siglo XX como Hemigway, Dalí y Picasso.Hay recetas de moles, atole, sopas, botanas, platos fuertes y postres, la mayoría de ellos de elaboración tradicional aunque también uno que otro plato correspondiente a sus viajes, como el pastel de manzana americano que degusta Frida en San Francisco.Es una lástima que la edición no tenga un índice de recetas, ya que, hasta cierto punto, la colección de estas satisface más que el relato mismo.A diferencia de otras novelas de estructura similar -"Como agua para chocolate" en particular-, las recetas aquí incluidas aportan poco a la trama y dan la impresión de ser más un ardid comercial que una parte integral de la misma.En resumidas cuentas, la novela resulta de consumo fácil y ligero, características que chocan con el personaje tan complejo que inspiró el relato.("El libro secreto de Frida Kahlo". F.G. Haghenbeck. Atria Español. 314 páginas).

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