El presidente del "yes, we can" rinde un homenaje al padre del "sí, se puede"

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, convirtió hoy en un monumento nacional el legado del líder sindical hispano César E. Chávez, quien al grito de "sí, se puede" luchó durante décadas por mejorar la vida de millones de campesinos.Obama firmó hoy la proclamación que confirió al enclave donde Chávez vivió y dio forma a la Unión de Trabajadores Agrícolas de América (UFW), conocido como Nuestra Señora de la Paz, el mismo estatus que tiene la Estatua de la Libertad o el Gran Cañón."En los años venideros, generaciones de estadounidenses se pararán donde estamos nosotros hoy y verán un trozo de historia, un tributo a un gran hombre y un gran movimiento", aseguró Obama tras tomar la palabra en ese rincón entre montañas situado en la localidad de Keene, en el condado de Kern, al sur de California.El presidente de EE.UU. llegó a la villa pasadas las 11.00 de la mañana (18.00 GMT) y antes de comparecer ante los 7.000 invitados que acudieron al acto, depositó una rosa roja sobre la tumba de Chávez acompañado por la viuda de éste, Helen, su hijo Paul, la cofundadora de UFW, Dolores Huerta y su líder actual, Arturo Rodríguez.Obama saludó a los presentes con un "buenos días" seguido por un "sí, se puede", mientras que el público le respondía pidiendo que siguiera en la Casa Blanca "4 años más" tras las elecciones del próximo 6 de noviembre.El presidente repasó la trayectoria de Chávez, desde su infancia como niño "caprichoso" y "terco", en la que pasó por 65 colegios diferentes, sus trabajos precarios y cómo después de la Segunda Guerra Mundial inició sus boicot para crear conciencia sobre los problemas de los campesinos."Él creía que cuando un trabajador es tratado justa y humanamente por su empleador eso añade significado a los valores sobre los que se fundó este país", explicó Obama que reconoció que la recesión actual había tenido un impacto especial entre las comunidades latinas."Incluso con los progresos que hemos hecho, a muchos trabajadores se le niegan los derechos básicos y respeto", admitió el presidente de EE.UU., quien afirmó que "el camino por delante es difícil" y apostó por "honrar el recuerdo" de César Chávez y "más importante, estar a la altura de su ejemplo"."Nuestro mundo es un lugar mejor porque César Chávez decidió cambiarlo", manifestó el mandatario demócrata que se despidió en un baño de multitudes tras gritar por tres veces "sí, se puede", un lema que lanzó Chávez durante sus manifestaciones en Arizona en 1972.El Monumento Nacional César E. Chávez fue un proyecto que empezó a fraguarse hace una década al amparo del Servicio Nacional de Parques y obtuvo su impulso definitivo cuando Ken Salazar, secretario del Departamento del Interior, accedió al cargo en 2008.A la iniciativa se sumó la secretaria del Departamento de Trabajo, Hilda Solís, así como la Fundación César Chávez y UFW.Las instalaciones que desde hoy están abiertas al público tienen entre sus elementos principales las oficinas de César Chávez así como los jardines donde fue enterrado tras su muerte a los 66 años en 1993."Era como Mahatma Gandhi por hacer protestas sin tener problemas, sin hacer cosas malas, y lo hizo con ese sacrificio y esa dedicación para dar más poder a las personas de bajos ingresos, a personas a las que casi nunca se les ponía atención, a los que trabajaban en el campo", dijo a Efe Solís, quien comparó a Chávez también con Martin Luther King.El director del Servicio Nacional de Parques, Jonathan B. Jarvis, indicó que el Monumento Nacional César E. Chávez es el primero de su clase en honrar a título individual a una figura latina en EE.UU."Esto le da la permanencia más absoluta", dijo Jarvis, mientras que la vicepresidenta del sindicato UFW para la Reforma Migratoria aprovechó la ocasión para constatar que, a pesar de la celebración de hoy, "la lucha no se ha terminado"."Los animales tienen leyes que los protegen más que las personas, al menos hay que tener las mismas leyes para los animales que para los trabajadores del campo", sentenció.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, convirtió hoy en un monumento nacional el legado del líder sindical hispano César E. Chávez, quien al grito de "sí, se puede" luchó durante décadas por mejorar la vida de millones de campesinos.Obama firmó hoy la proclamación que confirió al enclave donde Chávez vivió y dio forma a la Unión de Trabajadores Agrícolas de América (UFW), conocido como Nuestra Señora de la Paz, el mismo estatus que tiene la Estatua de la Libertad o el Gran Cañón."En los años venideros, generaciones de estadounidenses se pararán donde estamos nosotros hoy y verán un trozo de historia, un tributo a un gran hombre y un gran movimiento", aseguró Obama tras tomar la palabra en ese rincón entre montañas situado en la localidad de Keene, en el condado de Kern, al sur de California.El presidente de EE.UU. llegó a la villa pasadas las 11.00 de la mañana (18.00 GMT) y antes de comparecer ante los 7.000 invitados que acudieron al acto, depositó una rosa roja sobre la tumba de Chávez acompañado por la viuda de éste, Helen, su hijo Paul, la cofundadora de UFW, Dolores Huerta y su líder actual, Arturo Rodríguez.Obama saludó a los presentes con un "buenos días" seguido por un "sí, se puede", mientras que el público le respondía pidiendo que siguiera en la Casa Blanca "4 años más" tras las elecciones del próximo 6 de noviembre.El presidente repasó la trayectoria de Chávez, desde su infancia como niño "caprichoso" y "terco", en la que pasó por 65 colegios diferentes, sus trabajos precarios y cómo después de la Segunda Guerra Mundial inició sus boicot para crear conciencia sobre los problemas de los campesinos."Él creía que cuando un trabajador es tratado justa y humanamente por su empleador eso añade significado a los valores sobre los que se fundó este país", explicó Obama que reconoció que la recesión actual había tenido un impacto especial entre las comunidades latinas."Incluso con los progresos que hemos hecho, a muchos trabajadores se le niegan los derechos básicos y respeto", admitió el presidente de EE.UU., quien afirmó que "el camino por delante es difícil" y apostó por "honrar el recuerdo" de César Chávez y "más importante, estar a la altura de su ejemplo"."Nuestro mundo es un lugar mejor porque César Chávez decidió cambiarlo", manifestó el mandatario demócrata que se despidió en un baño de multitudes tras gritar por tres veces "sí, se puede", un lema que lanzó Chávez durante sus manifestaciones en Arizona en 1972.El Monumento Nacional César E. Chávez fue un proyecto que empezó a fraguarse hace una década al amparo del Servicio Nacional de Parques y obtuvo su impulso definitivo cuando Ken Salazar, secretario del Departamento del Interior, accedió al cargo en 2008.A la iniciativa se sumó la secretaria del Departamento de Trabajo, Hilda Solís, así como la Fundación César Chávez y UFW.Las instalaciones que desde hoy están abiertas al público tienen entre sus elementos principales las oficinas de César Chávez así como los jardines donde fue enterrado tras su muerte a los 66 años en 1993."Era como Mahatma Gandhi por hacer protestas sin tener problemas, sin hacer cosas malas, y lo hizo con ese sacrificio y esa dedicación para dar más poder a las personas de bajos ingresos, a personas a las que casi nunca se les ponía atención, a los que trabajaban en el campo", dijo a Efe Solís, quien comparó a Chávez también con Martin Luther King.El director del Servicio Nacional de Parques, Jonathan B. Jarvis, indicó que el Monumento Nacional César E. Chávez es el primero de su clase en honrar a título individual a una figura latina en EE.UU."Esto le da la permanencia más absoluta", dijo Jarvis, mientras que la vicepresidenta del sindicato UFW para la Reforma Migratoria aprovechó la ocasión para constatar que, a pesar de la celebración de hoy, "la lucha no se ha terminado"."Los animales tienen leyes que los protegen más que las personas, al menos hay que tener las mismas leyes para los animales que para los trabajadores del campo", sentenció.

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