La banca puertorriqueña firme ante la transferencia de fondos estatales

Vista del edificio del Banco Popular en San Juan, Puerto Rico. EFE/Archivo Vista del edificio del Banco Popular en San Juan, Puerto Rico. EFE/Archivo

Vista del edificio del Banco Popular en San Juan, Puerto Rico. EFE/Archivo

La banca puertorriqueña destaca su fortaleza tras la decisión del Ejecutivo de transferir cerca de 3.000 millones de dólares en depósitos en entidades privadas al Banco Gubernamental de Fomento para reforzar su liquidez.El vicepresidente ejecutivo de la Asociación de Bancos de Puerto Rico (ABPR), Arturo Carrión, señaló hoy a Efe que la decisión del Gobierno que encabeza Alejandro García Padilla no afectará la solidez del sector y capacidad de las entidades privadas para conceder préstamos a particulares.La prensa local destaca que con esa iniciativa el Gobierno trata de fortalecer al banco público de cara a que disponga de liquidez en un momento en el que las agencias de calificación de deuda han advertido de una inminente revisión a la baja de la nota que confieren a la deuda de Puerto Rico, lo que la dejaría ya a nivel especulativo ("bono basura")."La medida no va afectar a la capacidad para los préstamos al público", subrayó Carrión, tras destacar que la banca local está bien capitalizada.Dijo que lo importante es que la deuda del Estado Libre Asociado de Puerto Rico se mantenga en un nivel aceptable y que la medida que ha promovido el Ejecutivo va en esa dirección.La postura de Carrión es apoyada por los principales banqueros de la isla caribeña y el presidente de Oriental Financial Group -segunda entidad financiera privada-, José Rafael Fernández, señaló que las entidades locales disponen de la suficiente liquidez.El principal ejecutivo de First BanCorp, Aurelio Alemán, destacó que el único impacto se traduciría en la capacidad para prestarle al propio Gobierno."Lamentablemente, por una serie de préstamos que se le dio el cuatrienio pasado a la Autoridad de Carreteras de más de 2.000 millones de dólares el Banco de Fomento se quedó sin capital. Hay que buscar la forma de recapitalizar", señaló el presidente de la cámara legislativa.El proyecto del Senado 857 afecta a los cerca de 3.000 millones de dólares en depósitos en manos de agencias, corporaciones públicas y otras entidades estatales que se encuentran en cuentas de entidades financieras privadas que se transferirán al Banco Gubernamental de Fomento.La prensa local estima que la cantidad que el Gobierno tiene en entidades privadas que pasará al banco público supone cerca del 6 % de los 47.000 millones de dólares del total de depósitos de que disponen los siete banco privados de Puerto Rico.El proyecto de ley del Senado 857 ya aprobado en la cámara alta deberá ser ratificado durante el presente mes en la Cámara de Representantes, cuyo presidente, Jaime Perelló, ya dijo que espera que se pase sin modificaciones.La portavoz del opositor Partido Nuevo Progresista (PNP) en el Senado, Jennifer González, dijo que tiene reservas sobre que el Banco Gubernamental de Fomento pueda ofrecer las mismas tasas de interés y servicios que presta la banca privada.El presidente de la Federación de Alcaldes y titular del de Guaynabo, Héctor O'Neill, del PNP, dijo que su municipio no transferirá sus depósitos al Banco Gubernamental de Fomento y que defenderá la autonomía municipal en ese área.Los depósitos de todas las agencias, las corporaciones públicas y los municipios ascienden a 2.774.000 millones de dólares, según datos de la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras de la isla caribeña. El proyecto del Senado 857 establece que el Banco Gubernamental de Fomento deberá garantizar a las entidades públicas intereses competitivos por sus depósitos.Algunos analistas han señalado que la degradación de la deuda del Estado Libre Asociado afectaría a la banca privada al sufrir esas entidades una merma en el valor de las inversiones en bonos gubernamentales, que se sumaría a pérdida de los depósitos que permite el proyecto 857.Moody's estudia revisar a la baja la calificación que confiere a las obligaciones de deuda de la isla, que están en Baa3 (escalón previo al grado especulativo) y que ascienden a 52.000 millones de dólares.Standard & Poor's otorga a la deuda a largo plazo emitida de Puerto Rico en BBB-, aún en grado de inversión pero en el nivel previo al "bono basura".Fitch también situó el pasado noviembre en observación crediticia negativa las obligaciones generales del Gobierno de Puerto Rico, también en escalón previo al grado de inversión (BBB-).

La banca puertorriqueña destaca su fortaleza tras la decisión del Ejecutivo de transferir cerca de 3.000 millones de dólares en depósitos en entidades privadas al Banco Gubernamental de Fomento para reforzar su liquidez.El vicepresidente ejecutivo de la Asociación de Bancos de Puerto Rico (ABPR), Arturo Carrión, señaló hoy a Efe que la decisión del Gobierno que encabeza Alejandro García Padilla no afectará la solidez del sector y capacidad de las entidades privadas para conceder préstamos a particulares.La prensa local destaca que con esa iniciativa el Gobierno trata de fortalecer al banco público de cara a que disponga de liquidez en un momento en el que las agencias de calificación de deuda han advertido de una inminente revisión a la baja de la nota que confieren a la deuda de Puerto Rico, lo que la dejaría ya a nivel especulativo ("bono basura")."La medida no va afectar a la capacidad para los préstamos al público", subrayó Carrión, tras destacar que la banca local está bien capitalizada.Dijo que lo importante es que la deuda del Estado Libre Asociado de Puerto Rico se mantenga en un nivel aceptable y que la medida que ha promovido el Ejecutivo va en esa dirección.La postura de Carrión es apoyada por los principales banqueros de la isla caribeña y el presidente de Oriental Financial Group -segunda entidad financiera privada-, José Rafael Fernández, señaló que las entidades locales disponen de la suficiente liquidez.El principal ejecutivo de First BanCorp, Aurelio Alemán, destacó que el único impacto se traduciría en la capacidad para prestarle al propio Gobierno."Lamentablemente, por una serie de préstamos que se le dio el cuatrienio pasado a la Autoridad de Carreteras de más de 2.000 millones de dólares el Banco de Fomento se quedó sin capital. Hay que buscar la forma de recapitalizar", señaló el presidente de la cámara legislativa.El proyecto del Senado 857 afecta a los cerca de 3.000 millones de dólares en depósitos en manos de agencias, corporaciones públicas y otras entidades estatales que se encuentran en cuentas de entidades financieras privadas que se transferirán al Banco Gubernamental de Fomento.La prensa local estima que la cantidad que el Gobierno tiene en entidades privadas que pasará al banco público supone cerca del 6 % de los 47.000 millones de dólares del total de depósitos de que disponen los siete banco privados de Puerto Rico.El proyecto de ley del Senado 857 ya aprobado en la cámara alta deberá ser ratificado durante el presente mes en la Cámara de Representantes, cuyo presidente, Jaime Perelló, ya dijo que espera que se pase sin modificaciones.La portavoz del opositor Partido Nuevo Progresista (PNP) en el Senado, Jennifer González, dijo que tiene reservas sobre que el Banco Gubernamental de Fomento pueda ofrecer las mismas tasas de interés y servicios que presta la banca privada.El presidente de la Federación de Alcaldes y titular del de Guaynabo, Héctor O'Neill, del PNP, dijo que su municipio no transferirá sus depósitos al Banco Gubernamental de Fomento y que defenderá la autonomía municipal en ese área.Los depósitos de todas las agencias, las corporaciones públicas y los municipios ascienden a 2.774.000 millones de dólares, según datos de la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras de la isla caribeña. El proyecto del Senado 857 establece que el Banco Gubernamental de Fomento deberá garantizar a las entidades públicas intereses competitivos por sus depósitos.Algunos analistas han señalado que la degradación de la deuda del Estado Libre Asociado afectaría a la banca privada al sufrir esas entidades una merma en el valor de las inversiones en bonos gubernamentales, que se sumaría a pérdida de los depósitos que permite el proyecto 857.Moody's estudia revisar a la baja la calificación que confiere a las obligaciones de deuda de la isla, que están en Baa3 (escalón previo al grado especulativo) y que ascienden a 52.000 millones de dólares.Standard & Poor's otorga a la deuda a largo plazo emitida de Puerto Rico en BBB-, aún en grado de inversión pero en el nivel previo al "bono basura".Fitch también situó el pasado noviembre en observación crediticia negativa las obligaciones generales del Gobierno de Puerto Rico, también en escalón previo al grado de inversión (BBB-).

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